Getsemaní cambia de dueños

Getsemaní cambia de dueños

En Getsemaní, popular barrio de la ciudad amurallada de Cartagena, un puñado de habitantes lucha por frenar el desplazamiento generado por el desarrollo urbanístico que llegó en los últimos años.

11 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

Muchas familias raizales, como les llaman a los que han vivido toda la vida en este histórico sector, no han resistido la tentación de las ofertas y han vendido sus casonas a inversionistas extranjeros y nacionales.

Miguel Caballero Villarreal, quien fue presidente de la Junta Administradora Local (JAL) y lo es de la Fundación Gemaní, cuenta que su madre pagó 30 mil pesos hace unos 40 años por la casa en que hoy viven.

Por estos días pasan hombres en bermudas, con gafas oscuras y sombrero preguntando si la venden y ofrecen 700 y 900 millones por las viejas casas, que fueron construidas hace unos 100 años y que están en deterioro por la incapacidad económica de sus dueños de mantener su arquitectura colonial.

Uno de los líderes del barrio, Florencio Ferrer, dice que no se opone a que Getsemaní mejore urbanísticamente, pero lo que no quiere es que en el sector se repita la historia de San Diego, en donde, asegura, los antiguos habitantes fueron desplazados por un nuevo vecindario venido de otras tierras.

Ferrer y Caballero coinciden en que son compradores de España e Italia los que más llegan con dólares y euros para adquirir casonas en ruinas y convertirlas en bellos hoteles, boutiques o restaurantes. Hay otros nuevos vecinos que vienen del interior del país y las convierten en lujosas casas de descanso con piscina y otras comodidades. Muchos son gente del arte y de la farándula.

Según el censo del Sisbén del año pasado, en Getsemaní hay 631 viviendas y las habitan 5.936 personas. Se estima que el 30 por ciento de las casas cambiaron de dueños.

Un estudio de Ferreira indica que de las 23 manzanas que tiene el barrio, unas 12 son residenciales y que en su mayoría siempre estuvo habitada por gente de estratos populares. Sin embargo, en los últimos años han aparecido nuevos residentes, a simple vista con mejores condiciones económicas.

La preocupación de los raizales es que por culpa del nuevo vecindario se termine de afectar su presupuesto. Temen que se les suban las tarifas de los servicios y se incrementen los impuestos.

Ferrer consiguió que una propuesta suya se convirtiera en Acuerdo distrital: se trata de la iniciativa que otorga beneficios tributarios a los raizales que se comprometan a hacerles mejoras a sus viviendas.

Pero el asunto ahora es cómo mantener estas casas de 200 y hasta 300 metros cuadrados en manos de gente con dificultades económicas. Caballero asegura que es fácil que cualquier familia raizal ceda a la tentación de vender sus viejas casonas a gente adinerada.

CUNA DE LA INDEPENDENCIA.

La gesta emancipadora que selló la independencia de Cartagena de la Corona Española, en 1811, partió de la plaza de la Trinidad (o de La Libertad), en Getsemaní.

De allí salieron los hermanos Germán y Gabriel Gutiérrez de Piñeres, en compañía de un grupo de cartageneros, que se alzaron en armas y presionaron que se firmara el Acta de Independencia absoluta.

Fue el 11 de noviembre (fecha de la independencia y de las fiestas populares).

Getsemaní era como la periferia de la ciudad amurallada. La gente adinerada vivía en el centro del cordón de piedra. Aún pasa algo igual.

En Getsemaní se construyeron defensas, como el Baluarte del Reducto, donde hoy funciona un restaurante bar, con vista al mar Caribe, para defender a la ciudad del ataque de los piratas.

Por este sector se construyó el Centro de Convenciones.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.