‘Doña Lina me apoya porque soñamos lo mismo para Medellín ’

‘Doña Lina me apoya porque soñamos lo mismo para Medellín ’

La fórmula que hace cuatro años llevó a Sergio Fajardo a la Alcaldía de Medellín está siendo usada con empeño por su ‘heredero’ político, Alonso Salazar.

10 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

Fajardo recorrió barrios a pie y repartió propaganda en semáforos. Ahora Salazar hace lo propio, por lo menos tres horas diarias. “Callejear” llama él a este ejercicio desgastante, pero que aparentemente empieza a darle resultados.

Las encuestas, que no fueron muy alentadoras para él hasta hace mes y medio, cuando lo ubicaban de tercero en las preferencias de los medellinenses, lejos del liberal Luis Pérez, e incluso del segundo, Sergio Naranjo, ya lo muestran en un empate técnico con Pérez.

En la última, de Yanhass, Salazar tenía un 26 por ciento de la intención de voto, frente a un 31 por ciento de Pérez. El margen de error era del 5 por ciento.

Por supuesto, el resultado puede ser también producto de los apoyos que ha recibido de importantes personajes como la primera dama, Lina Moreno de Uribe, y del senador Juan Manuel Galán.

Salazar habló de esto con EL TIEMPO.

¿Qué pesa más a su favor, el apoyo de la Primera Dama o la imagen de Fajardo? Lo de la Primera Dama es un gesto de simpatía con una administración que ella en todos los escenarios ha valorado, y siempre será bien recibido.

Además, el éxito de esta administración (Fajardo) va a influir muchísimo en la campaña.

¿Hay guiño del Presiente? Se trata de una decisión muy personal, autónoma (de doña Lina). Cuando nos hemos sentado a hablar ha mencionado que habla conmigo sobre los sueños de ciudad que compartimos. Por eso quiero ser también respetuoso de los términos exactos que ha utilizado.

¿Usted intuye que si a ella le gusta su mandato, es porque al Presidente también? El Presidente Uribe valora mucho el trabajo que se ha hecho en Medellín, tanto en seguridad, reinserción y proceso de paz con el Eln, como en otros temas que se han trabajado de manera coordinada.

¿Le daría alguna misión a doña Lina si es Alcalde? Sería un privilegio. Si eso fuera posible y ella aceptara sería la mejor pionera para el programa de lucha contra la pobreza que inscribimos en la Registraduría.

Nos proponemos ayudar a salir a 90 mil familias de la pobreza durante los próximos años. Estas se han marginado no solo desde el punto de vista del ingreso, sino que simbólicamente se han desligado de la sociedad.

Ya sabemos en qué se parece a Fajardo, ¿Qué lo va a diferenciar de él? Los especialistas me insisten mucho en que me diferencie de él y desde luego hay diferencias humanas, de carácter social e intelectual y existen énfasis distintos, pero la gente lo que quiere es, sobre todo, preservar un modelo de transparencia en la administración pública.

En la actual administración nos jugamos enteritos por la educación y eso debe continuar, pero además hay que poner en primer plano la competitividad de la ciudad, desarrollo e infraestructura (incluido movilidad) y el tema ambiental.

¿Qué responderles a los que dicen que mucho de lo que hizo Fajardo se lo dejó iniciado Luis Pérez? Los bulevares, cinco parques biblioteca y otras obras, fueron diseñadas en esta administración. Nos tocó terminar las obras inconclusas de la administración pasada porque era nuestro deber, pero iniciamos nuestros propios proyectos, de los cuales el 90 por ciento quedarán concluidos a excepción de Metroplús.

¿Qué va a hacer por la movilidad, uno de los problemas más evidentes hoy en Medellín? Un parque automotor que ha crecido en 50 por ciento en los últimos cuatro años impacta duro una infraestructura con dos décadas de estancamiento.

Medellín tiene pensadas hace 20 años unas vías longitudinales que atraviesan el valle de Aburrá y otro conjunto de obras: el acceso al Túnel de Occidente, los puentes sobre el río Medellín... Eso es lo que nos proponemos.

Si las condiciones económicas son propicias, tenderíamos a buscar lo mismo que hacen otras ciudades del mundo, enterrar las vías y no elevarlas, por los menores impactos ambientales y sociales.

La esposa de Fajardo ha jugado un papel protagónico, ¿la suya también lo haría? La principal herencia que deja Lucrecia Ramírez es la Secretaría de la Mujer. Todo ese programa lo vamos a mantener, pero no se trata de que repitan roles.

Mi esposa Marta Liliana es una excelente especialista en educación y nos soñamos con un programa de atención de la población desde la gestación hasta los cinco años.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.