'Falta un hervor para un acuerdo con Venezuela sobre el golfo'

'Falta un hervor para un acuerdo con Venezuela sobre el golfo'

Hoy, 55 años después de que Colombia y Venezuela comenzaron negociaciones para delimitar sus áreas marinas y submarinas en el golfo de Venezuela, solo falta un “hervor” para llegar a un acuerdo. La delimitación la impone el hecho de que los dos países tienen costas sobre el golfo.

09 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

Pedro Gómez Barrero, presidente de delegación colombiana en la comisión binacional que alista el acuerdo, reconoce que proporcionalmente a Venezuela le corresponde más o menos el 90 por ciento de la plataforma del golfo, porque esa es su extensión ribereña sobre el mismo.

Gómez ha dedicado su vida los últimos 20 años a trabajar con sacrificio, consagración y devoción por el acuerdo, en defensa de los intereses de Colombia y con gran respeto por los que reconoce a Venezuela.

Las negociaciones formales se iniciaron en Sochagota, bajo el gobierno de Carlos Lleras en Colombia y Rafael Caldera en Venezuela. Gómez preside la comisión colombiana desde 1990, cuando lo designó el presidente Virgilio Barco. Ha sido confirmado sucesivamente por los presidentes Cesar Gaviria, Ernesto Samper, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe. El presidente Hugo Chávez, de Venezuela, acaba de declarar que “ya está bueno” el tiempo de la negociación y hundió el acelerador para el acuerdo.

Gómez recuerda en el siguiente reportaje que desde 1956 el artículo 6o. de la Convención de Ginebra impuso la negociación: “Art. 6º.- Cuando una misma plataforma continental sea adyacente al territorio de dos o más estados cuyas costas estén situadas una frente a otra, su delimitación se efectuará por acuerdo entre ellos. A falta de acuerdo y salvo que circunstancias especiales justifiquen otra delimitación, esta se determinará por la línea media, cuyos puntos sean todos equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base desde donde se mide la extensión del mar territorial de cada estado”.

¿En qué estado, realmente, se encuentran las negociaciones? Continuamos conversando con buen ánimo, serena y objetivamente, como tiene que manejarse un tema tan delicado. Esperamos llegar a conclusiones pronto… Quedó la sensación de que el gobierno de Colombia se sorprendió ante las palabras del presidente Chávez sobre un pronto acuerdo... Tal vez lo sorpresivo es que el presidente Chávez lo haya anunciado en la forma como lo hizo, expresando con mucho énfasis una voluntad muy clara de llegar pronto a conclusiones. El gobierno de Colombia está igualmente interesado en que estas negociaciones culminen a la mayor brevedad posible.

¿Pero qué sentido tiene que el tema haya sido tratado apenas tangencialmente en la reunión de Hato Grande y al día siguiente el presidente Chávez sugiera que ya las conversaciones deben terminar? En la reunión de Hato Grande, los presidentes recibieron el informe que presentamos los presidentes de la comisión, el doctor Pavel Rondón y yo. Lo recibieron con muy buen ánimo, con entusiasmo y nos autorizaron para continuar trabajando en la misma línea ¿En qué misma línea? Solo puedo decir que hay grandes aproximaciones. El hecho de que estemos negociando hace más de 50 años no quiere decir que ese proceso no pueda culminar en algún momento positivamente. La delimitación terrestre está definida en un tratado que se logró después de 111 años de negociaciones y disputas.

¿Está usted de acuerdo en que es hora de llegar a una conclusión? Totalmente de acuerdo. Estamos convencidos de que ya se ha cumplido un trabajo exhaustivo, muy profundo, completo, sobre todos los aspectos que se pueden estudiar.

¿Y en consecuencia? Ya está la masa lista para hacer el pan. Estamos en la última etapa.

¿En qué consisten las aproximaciones? No lo puedo decir. El modus operandi que diseñamos los altos comisionados dice que no se debe comunicar a la opinión, el trabajo que se cumple hasta cuando se llegue a un acuerdo.

¿Y qué le falta al acuerdo? Un hervor.

¿El informe que presentaron a los dos presidentes contiene el acuerdo? No, es que no hay acuerdo. Simplemente dimos una información a los presidentes de la situación en la que estamos.

¿Cuándo es la próxima reunión de la comisión? Este mes.

El ex presidente Luis Herrera Campins estuvo a punto de firmar el acuerdo con Colombia, cuando se presentó la ‘Hipótesis de Caraballeda’. Lo frustró la reacción de los militares en Venezuela. ¿El que un militar presida ahora el gobierno de Venezuela facilita las cosas? Su pregunta envuelve consideraciones que no me parece que convenga hacer en este momento. Lo que sí es claro es que tanto el presidente Uribe como el presidente Chávez tienen un respaldo muy alto en la opinión pública de sus países y eso naturalmente facilita una decisión.

Popularidad sí, ¿pero el que Chávez sea militar facilita? Allá y acá los militares opinan y se interesan mucho por lo que ocurre en esta materia. Digamos que al presidente Chávez le queda mucho más fácil ese diálogo con sus compañeros de las fuerzas armadas.

¿Cómo interpreta el anuncio del presidente Chávez de que Venezuela no dará concesiones en las aguas que están en disputa? Como normal. Cuando hay unas áreas por delimitar, esas áreas no se pueden utilizar por ninguno de los dos países. Venezuela siempre ha reconocido oficialmente que Colombia tiene unos derechos en el golfo; lo que no se ha podido saber es hasta dónde van esos derechos. Eso es lo que tratamos de hacer.

En estos 17 años al frente de la comisión colombiana, ¿este es el momento más próximo al acuerdo? Este es un proceso que ha tenido altibajos. Hubo momentos en que el acuerdo estuvo a punto de conseguirse y, de pronto, surgió alguna discusión y hubo que volver a comenzar. Más de una vez hemos estado cerca del acuerdo. En este momento tenemos un grado de aproximación muy positivo. Es que la conveniencia del acuerdo para los dos países es cada vez más clara La frase del presidente Chávez fue: “Ya está bueno”, para referirse a las negociaciones. ¿Está de acuerdo? Sí. Yo considero que ya estuvo bien en el sentido de que los dos países cumplieron con los análisis y las defensas de sus posiciones, con respeto por las posiciones de la otra parte. Ha sido un proceso dispendioso, difícil, a ratos tenso, pero es natural en todo proceso de negociación.

¿Entonces qué hace falta para proponerles a los presidentes el acuerdo? Como le decía, un “hervorcito”, que espero que se pueda dar pronto.

El punto de ebullición, para usar su metáfora, ¿lo pone Colombia o Venezuela? Ambos. El acuerdo tiene que ser equitativo, justo y honorable: que se pueda presentar a la opinión de los dos países con muy buenas posibilidades de ser aceptado.

¿El posible acuerdo es más conveniente para Colombia o para Venezuela? Es conveniente para los dos países, pero lo es bastante más para Venezuela, por varias razones, pero hay una que sí se puede decir porque es de dominio público: a Venezuela corresponde más del 90 por ciento de la costa sobre el golfo; a Colombia corresponde algo menos del 10 por ciento. Esto naturalmente, insinúa que debe haber una proporción de distribución similar en el golfo. Venezuela tiene unos derechos mucho más extensos que los de Colombia; lo han sido siempre. Por eso yo me atrevo a decir que con el acuerdo gana mucho más Venezuela que Colombia.

¿Ese punto de la proporcionalidad lo acepta Venezuela? No puedo decirle.

No le pido que me revele el acuerdo. Simplemente pregunto si esa tesis la acepta Venezuela.

No es que la acepte o no la acepte. Es una de esas pautas que el derecho internacional ha venido creando, que ha venido conformando para las delimitaciones de las áreas marinas y submarinas. No es que Colombia lo proponga o lo proponga Venezuela. No. Es que en el derecho internacional existe esa pauta de equilibrio y equidad.

¿Es sobre ese punto que hay alguna aproximación? Como esa es una tesis que ha tenido acogida internacional en la doctrina sobre delimitaciones, en la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia, pues eso insinúa, digo yo, que Venezuela va a resultar con un dominio muchísimo más extenso que el de Colombia. Los colombianos tenemos que aceptar desde ya que el acuerdo que en algún momento se firme con Venezuela tiene que suponer el reconocimiento de esas circunstancias.

¿Este es el momento? Este es un muy buen momento. Hemos trabajado con mucha responsabilidad, con mucho juicio, en defensa cada parte de los intereses de su país, interpretando la voluntad de los dos gobiernos que nos ordenaron buscar un acuerdo; tenemos aproximaciones serias, claras, justificadas una a una para llegar, como espero que lleguemos pronto, a un acuerdo total que, insisto, tiene que ser equitativo, justo y honorable. Si no se logran esas tres condiciones, no habrá acuerdo.

Pero todo indica que será equitativo, justo y honorable.

Así debe ser. Para ambas partes. Lo estamos buscando, con mucha dedicación.

Por eso, quiero hacer un reconocimiento a mis compañeros de comisión –Alberto Casas, Fernando Cepeda y Angelino Garzón– con quienes hemos venido trabajando en defensa de los intereses de Colombia y respetando profundamente, como es natural, los derechos de Venezuela.

No nos iremos de la vida sin ver el acuerdo...

Tengo la seguridad de que eso va a ser así.

opine en yamidamat.com.co.

''Tenemos aproximaciones serias, claras, justificadas una a una, para llegar, como espero que lleguemos pronto, a un acuerdo total”.

Pedro Gómez Barrera al hacer un balance de su gestión

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