Un hombre teórico con hechos concretos

Un hombre teórico con hechos concretos

Su apariencia de profesor universitario podría confundir a quienes no lo conocen.

03 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

Si bien, la academia ha estado en el centro de su vida, también es cierto que su inteligencia y capacidad gerencial lo han destacado en la vida pública y como empresario privado.

Recuerda de manera especial su época universitaria en la Nacional, cuando el país se encontraba enmarcado por el bipartidismo del Frente Nacional, lo cual le imponía una camisa de fuerza a un libre pensador.

Rememoró las luchas de Camilo Torres, de quien dijo quería reivindicar con su periódico “Frente Unido” los derechos que hoy en la Constitución de 1991 son considerados como fundamentales: a la educación, a la protección de las minorías, entre otros.

“Eramos una generación que sentía que no tenía libertad de expresión. Muchos murieron jóvenes, luchando por lo que creían, los más inteligentes, que se vincularon a la guerrilla. Otros tuvieron actividades políticas y otros entramos al servicio público”.

En su caso llegó a Planeación Nacional, a donde iban varios egresados de la Nacional, donde estuvo varios años, “una experiencia que me ayudó a estudiar el país”.

Aunque dice ser una persona teórica y no práctica, su vida profesional está llena de realizaciones. En el IFI concretó los contratos de explotación de las minas de carbón del Cerrejón y de níquel de Cerromatoso; en la presidencia de Ecopetrol implementó los contratos de asociación y concretó explotaciones tan importantes como la del gas de la Guajira y las petroleras de Cusiana, Cupiagua y Caño Limón, contratos que Isaza firmó.

En el entonces Ministerio de Obras Públicas del gobierno de Belisario Betancur, puso en práctica todo el conocimiento del país que le había dado su paso por Planeación Nacional. Aunque comenta que los ministerios son entidades muy burocráticas.

Atribuye su éxito a la suerte: “Napoleón le preguntaba a quienes iban a ser sus generales si tenían suerte, e incorporaba a quienes respondían afirmativamente”.

A ello adiciona una buena dosis para identificar el momento en que se encuentra y captar lo que se debe hacer. No lee libros de administración, pero sí cree en la gente, en rodearse de personas capaces, comprometidas y que les guste lo que hacen. “Gente que me pueda suceder. Un gerente debe tener tiempo para pensar”.

No madruga, “nada importante en la historia de la humanidad ha pasado antes de las 10 de la mañana”. Agrega que en Colombia la gente crece con creencias herradas y sentimientos de culpa que no tienen razón de ser, como que el buen trabajador es el que madruga y está muchas horas en el lugar de trabajo, o que hay que estudiar carreras prácticas.

Por su espíritu pluralista es respetuoso de la diversidad de pensamiento, “en una negociación, lo más importante es entender al otro y crear confianza”.

EL CAMINO EN LA C.C.A A la empresa privada llegó cuando asumió la presidencia de la ensambladora en 1986, en momentos en que estaba prácticamente en la quiebra. Mostró todas sus aptitudes como administrador heterodoxo. Fue nombrado por el Presidente Virgilio Barco porque el principal acreedor era un banco, por entonces público. En su misión era más importante recuperar el banco que la ensambladora.

Pero su capacidad empresarial los salvó a los dos. Lo primero que hizo fue ir a Nueva York y ponerle la cara a los ejecutivos japoneses de Mazda, socio que había hecho una inversión que prácticamente había perdido.

El gesto fue asumido positivamente y comenzó una negociación difícil. Había que recuperar la confianza. Pero un hecho jugó en su favor: compartiendo unos dry martinis con los japoneses comentó un secreto de la historia nipona: “En 1944 los japoneses tenían la bomba atómica, que no utilizaron porque prefirieron las armas convencionales”. Sucedió que el padre de uno de los ejecutivos de Mazda participó del proyecto.

El hecho sorprendió y generó confianza en los conocimientos de Isaza sobre Japón y su cultura. “Hay que conocer la cultura extranjera y valorar sus símbolos para poder negociar”.

Luego, la compañía incorporó la innovación y lanzó nuevos productos, mejoró la situación financiera y se privatizó con aportes de capital de los japoneses.

También relacionado con las diferencias culturales, mencionó las dificultades de Ford cuando compró a Mazda, por lo que representaban cada una para su país. La sede de Mazda es Hiroshima, donde los estadounidenses soltaron una bomba atómica y Ford era un símbolo norteamericano por excelencia. “Era como si el agresor entrara en la casa. Pero los diferencias se pudieron superar”.

Cuando en 1999 la C.C.A estaba en problemas logró acuerdos con trabajadores y proveedores para que cada quien, defendiendo lo suyo, contribuyera para mejorara su posición y la de la compañía. “En estos procesos es importante que haya información confiable y que todos la conozcan”. No cree en consensos y dice que es legítimo que cada quien defienda lo suyo.

Agregó que un país no se desarrolla con salarios bajos, sino ofreciendo garantías y generando sentido de pertenencia.

En la administración de la C.C.A. logró asimilar las culturas colombiana y japonesa, acostumbrada a que el mundo es previsible, mientras en Colombia planeamos por escenarios.

Cumplió 60 años, 20 al frente de la compañía y se retiró, decisión que había adoptado años atrás.

LA EDUCACIÓN S iempre ha sido un académico y un estudioso. Por eso su actual posición, como rector de la universidad Jorge Tadeo Lozano le cayó como anillo al dedo.

Dice que la mala calidad de los colegios públicos contribuye a aumentar las desigualdades porque los muchachos no pueden entrar a la universidad, aunque está mejorando.

Es un convencido de que los procesos educativos deben estimular a la gente, y que en Colombia hay que motivar la generación de ciencia. Mencionó que en las familias se estimula a los muchachos alrededor de lo práctico, mientras son los teóricos los que cambian las cosas.

Terminó su encuentro con los suscriptores de PORTAFOLIO, aconsejando la compra de acciones de Ecopetrol “porque en el fondo y después de todas las consideraciones, nos interesan los dividendos, independiente de lo que pueda pasar con factores como el precio del petróleo”.

EL MÁS PILO DE LA CLASE Nació en Manizales en 1946 y siempre fue el mejor estudiante del colegio Cristo Rey.

Llegó a Bogotá a la facultad de ingeniería eléctrica de la Universidad Nacional, donde presentó un examen de admisión que aun está entre los mejores de la institución. Allí hizo una maestría en física teórica y luego cursó una maestría en matemáticas en la Universidad de Strasburgo, Francia.

Trabajó en Planeación Nacional, el IFI, fue presidente de Ecopetrol, consultor privado, ministro de obras públicas entre 1982 y 1983 y durante 20 años estuvo al frente de la Compañía Colombiana Automotriz (C.C.A) hasta el año pasado.

Hoy es el rector de la universidad Jorge Tadeo Lozano.

Es un apasionado por los conocimientos, la lectura y la música clásica.

También le gusta la cocina. Para Isaza “en la vida hay que saber escoger, porque el tiempo no alcanza. Cuál libro leer y cual no”.

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En una negociación, lo más importante es entender al otro y crear confianza entre las partes” José Fernando Isaza.

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