SICARIO A LO VENEZOLANO

SICARIO A LO VENEZOLANO

Las calles de Caracas sirvieron de escenario para que el director venezolano José Novoa rodara una película sobre la violencia en Colombia, titulada Sicario.

10 de diciembre 1994 , 12:00 a.m.

El filme se presentó ayer en el Festival de La Habana, y desató reacciones encontradas por su tono exagerado y amarillista.

No, chico, a Colombia yo no voy, así me paguen el tiquete, me alojen en el mejor hotel, o me den comida gratis por un mes . Yo lo único que te digo es que espero no encontrarme con un colombiano en un buen tiempo . La verdad, no puedo creer que exista un país en el mundo tan jodido como el de ustedes .

Esas fueron algunas de las reacciones de espectadores cubanos luego de la proyección de la cinta Sicario, una producción venezolana que habla de Colombia y que compite por los premios Coral en el XVI Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano que se celebra en La Habana.

Se trata del segundo filme en la carrera del director uruguayo (radicado desde muy joven en Venezuela) José Novoa, quien en 1985 se había hecho conocer en el ámbito fílmico latino con el largometraje Agonía.

Ahora, con este filme, que ya conquistó el primer premio en el último Festival Latinoamericano de Cine de Biarritz, Novoa está dando de qué hablar aquí en La Habana y dará mucho de qué hablar en el futuro en Latinoamérica.

La película, que de entrada ubica al espectador con un título que dice Medellín, Colombia, 1990 , cuenta la historia de Jairo, un joven que se encuentra hastiado de su condición marginal, y quien tras el infortunio de un violento accidente, decide entrar al mundo del sicariato.

A partir de ese momento la cinta comienza a utilizar los términos de la llamada cultura de sicarios, con frases como: Mamá no hay si no una sola, papá puede ser cualquier hijueputa , no es necesario llegar a los 20 años , a mí me pagan para morir, pero pagan bien ... algo que en Colombia se conoció, pero que aquí apenas comienza a hacer carrera.

En casi todos los apartes de la película la referencia a Colombia es directa, mostrando apartes de partidos de la selección Colombia como un rito deportivo muy cercano a la violencia, titulares escandalosos de los diarios EL TIEMPO y El Espectador, y parlamentos de los personajes en los que se refieren a René Higuita como un gran héroe, pero que contó con mucha suerte .

Ya a mediados del filme, la gran piedra en el zapato que ha molestado a la comunidad colombiana presente en este Festival, se remite a la frase que dice un supuesto militar colombiano, poco después de una larga secuencia de violencia: Colombia es como una guayaba podrida y nosostros somos los gusanos .

Su director, José Novoa, habló con EL TIEMPO y explicó por qué decidió hacer este filme, que se estrenará en Venezuela el 25 de diciembre, y que a Colombia viajrá en marzo en el marco del Festival de Cine de Cartagena.

Antes que nada habría que preguntar si usted ha ido a Medellín.

Sí.

Y ha vivido? No, nunca.

Por qué decidió hacer un tema colombiano? Porque el cine es un hecho internacional y no depende del país de dónde eres o vives. Además, el cine cada día está más planteado a nivel de coproducciones, como trabajos internacionales y los países ahora se unen para hacer proyectos.

Acaso se trata de una coproducción? No. Iba a ser una película colombo-venezolana, pero finalmente se hizo únicamente con producción de Venezuela.

Por qué el tema del sicariato en Medellín? Quiero aclarar que esta es una película que trata el tema de los jóvenes de América Latina, los jóvenes que viven una realidad muy difícil, que están siendo abandonados por nuestros líderes y a quienes se les ha quitado el derecho a la vida. Siempre quise hacer algo sobre este tema, y estudiando y viendo cosas, un día me tropecé con un artículo en el que veo un situación llevada al extremo que era la de Colombia y, comparándola con una realidad que vivimos en Venezuela, que está muy cerca de vivir una experiencia similar, nos planteamos hacer un testimonio y una advertencia. En Venezuela tenemos hoy en día un promedio de 40 muertos por fin de semana, todos entre los 14 y 18 años, que es muy similar a lo que se desarrolló en Colombia. De alguna manera buscamos el lugar donde se manifestó de la manera más dramática y ese es Colombia.

Conoció usted las comunas de Medellín? Sí.

Y cómo fue ese proceso de investigación? Hicimos muchas entrevistas y estudios de material impreso, periódicos. Pero no nos es nada difícil de entender..

Después de ver Sicario queda la sensación de que esta es una copia de Rodrigo D, no futuro. Es algo así? A mí me impactó mucho y me gustó como película, pero creo que no tiene nada que ver, porque Rodrigo D es más un documental y no hay una narración de una historia, nosotros sí intentamos crearla.

Pero en un aparte dice que son hechos reales Sobre hechos reales que han sucedido, nosotros creamos esta historia aplicando e integrando mucha ficción.

Dónde la rodó? En Caracas. Sabemos que sin duda una persona de Medellín se dará cuenta que eso no es Medellín, pero no nos importaba a la hora de lo que queríamos decir.

Pero tiene escenas desfasadas, como el hecho de que en Medellín todo el rito musical se haga con vallenatos. Eso le preocupa? Eso es relativo. Yo sé que estos chicos de Medellín escuchan rock ácido, pero también hay una intención de elevar estéticamente un trabajo creativo y por eso utilizamos el grupo de vallenato colombiano Duo de Oro, que nos podía sintetizar un sentimiento.

La respuesta del público cubano fue muy fuerte frente a Colombia Cree que está película afecta la imagen de Colombia? No. Creo que desgraciadamente nuestros países han perdido la credibilidad en el exterior y estamos ya muy desprestigiados. Además, decir las cosas como son es el primer gran paso para resolverlas. No quisiera cargar con la responsabilidad de una mala imagen y esa no fue nunca mi intención, porque respeto mucho a Colombia.

REACCIONES Carlos Santa, director de cine animado, colombiano Creo que es un insulto a los colombianos, no por hablar de un tema que todos conocemos y que sabemos que existe, sino por la poca contextualización que sobre el problema hace la película. Eso, además de amarillista, toca los límites de la ignorancia, sin duda en busca de una salida facilista .

Luciano Castillo, crítico de cine cubano.

Aparte de su concepción artística, lejos de la poesía y estética de la violencia de un Rodrigo D, esta película tiene un claro tinte sensacionalista .

Víctor Nieto, director del Festival de Cine de Cartagena Es una película muy violenta y muy violenta con Colombia, pero así es el cine y tiende a exagerar la realidad .

José Carlos Avellar, crítico de cine brasileño Creo que de un interesante neorrealismo italiano de sus primeros veinte minutos, la película pasa a una cinta de acción estadounidense .

Sergio Cabrera, director de cine y televisión colombiano Esto tiene que ver con la frase de la mujer que dice: no hable mal de mi marido, que yo ya hable bastante mal .

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