GOLPE DE AMOR PARA PAMBELÉ

GOLPE DE AMOR PARA PAMBELÉ

El mismo diamante negro de mirada lejana y sentida que durante más de veinte años el país entero ha amado, utilizado, llorado, venerado y, sobre todo, perdonado, volvió a jurar dedicación y buen juicio.

11 de diciembre 1994 , 12:00 a. m.

Lo hizo desde Cuba, en la cálida capital de La Habana, en un territorio que le brindó el apoyo más que necesario para volver a ser, no el gran boxeador que fue y que todos conocimos como el Kid Pambelé , sino el hombre tranquilo y sencillo llamado Antonio Cervantes Reyes.

Desde la isla más famosa del Caribe, en una ceremonia sentida que el pasado viernes tuvo lugar en el Instituto Superior de Cultura Física de Cuba, nuestro Cervantes más conocido recibió el diploma que desde ya lo acredita como Entrenador y técnico de boxeo .

Sin duda, uno de los capítulos más emocionantes en la vida del palenquero, el cual comenzó a forjarse hace diez meses cuando el gobierno cubano abrió una de sus más sanas puertas para recibir y rehabilitar a una figura que en Colombia ya no podía recibir un golpe más.

Casi trescientos días bastaron para su recuperación gracias a uno de los tratamiento más efectivos de drogadicción como lo es el de la rehabilitación por medio de una satisfactoria ocupación. Para el morocho la más satisfactoria ocupación fue, es, y será el boxeo.

Fue así como Antonio Cervantes, después de una etapa de atención médica en el Hospital siquiátrico de La Habana, bajo el apoyo del Instituto de Salud Pública Cubano, comenzó otra etapa de aprendizaje técnico en las instalaciones del Instituto de Cultura Física, donde se forjó como entrenador de boxeo al lado de Adrián Núñez, quien con el tiempo se convirtió en su más profundo amigo.

Adrián me salvó. Después de los entrenamientos, él me hacía visita en el hospital y así nunca pasé soledad. Si no era así, yo me iba a pasar los fines de semana a su casa a comer asado con su mujer Sunita y su hija Endirita, que ahora ya me dice tío .

Todo este tiempo de estricta sanidad pasó para que el pasado viernes 9 de diciembre las directivas más importantes del deporte cubano y la representación de Coldeportes (con viaje expreso), se reunieran para ver un nuevo entrenador que no era más que el mismo Antonio Cervantes recuperado.

Entonces todo fue sentido. Decenas de periodistas cubanos cubrieron el certamen con verdadero fervor, mientras algunos medios colombianos acudieron con fe y satisfacción a ver otro paso más de esa extraña y algunas veces absurda gloria deportiva nacional .

Pero, sobre todo, la presencia, el abrazo y unas cuantas lágrimas de Teofilo Sthephenson y Alberto Juantorena, dos de las más grandes glorias del deporte cubano, fueron los segundos más emotivos.

Sólo tú puedes lograrlo le dijo Stephenson al ídolo del pueblo colombiano con un abrazo tan inmenso como sus dos metros. Tú ya estás listo, nada lo puede cambiar , le dijo Juantorena, también fundido en la piel negra del viejo Pambe .

Pero otro anuncio hizo aún más importante y trascendental esta tarde. Las directivas del deporte cubano anunciaron que el profesor, entrenador, amigo y confidente de Antonio Cervantes, Adrián Núñez, también viajará a Colombia para continuar con la labor de recuperación del excampeón palenquero.

Pero eso no fue todo. Luis Alfonso Muñoz, el director nacional de Coldeportes, anunció que Núñez será entrenador nacional del equipo de Colombia de boxeo con miras a los Olímpicos de Atlanta 96.

Estoy muy agradecido con el enlace que hacen para que pueda venir Adrián conmigo, porque él es parte de mi recuperación. La verdad, al llegar aquí, yo estaba muy mal y todos me recibieron muy bien. Yo llegué a las dos de la mañana una noche e inmediatamente me llevaron al Hospital Siquiátrico de La Habana con todos los cuidados. Yo eso no lo quiero olvidar .

Es sin duda el mismo lánguido negro, el de siempre, el de las mismas libras de peso, el de la misma fibra de ébano que lleva tallada en su piel y el de las mismas manos largas que lo subieron y lo bajaron de su propia gloria .

Todo me debe salir bien, ya no puede salir nada mal. Voy a entrenar a los chicos de 13, 14 y 15 años en la ciudad. Ahora que cuando llegué la oportunidad trabajaré con los mayores por que yo lo que quiero es forjar y hacer un campeón de verdad .

Cuba le ofreció otra salida y él, desde el momento en que llegue a Colombia, deberá iniciar otra carrera deportiva que es la de entrenador Me voy feliz, contento, sano y plantao para no tomar más mierdas. Ya olvidé y está en el pasado. Ahora sólo quiero ver gente buena, que no venga más la gente mala .

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