CASOS DE DIFAMACIÓN EN LÍNEA

CASOS DE DIFAMACIÓN EN LÍNEA

Mamá siempre decía: Si no puedes decir algo agradable, mejor no digas nada . Ahora, es posible que los empleadores quieran enseñar esa lección a sus empleados que colocan mensajes en el ciberespacio, o arriesgarse a pleitos multimillonarios por difamación. Las guerras de las palabras y los insultos de la frontera electrónica, finalmente llegaron a las cortes.

12 de diciembre 1994 , 12:00 a. m.

Según la revista Computerworld, este mes, Prodigy Services Co. y un suscriptor fueron demandados por 200 millones de dólares por una nota en la que el codemandado David Lusby, de Key West, Florida, desacreditó, a través de una nota supuestamente escrita por él, una oferta de acciones de una firma de valores de Nueva York, Tratton Oakmont, Inc..

Problema de todos Los mensajes difamatorios en línea son una de las mayores pesadillas de los proveedores de los servicios en línea tales como Prodigy y CompuServe Inc.. Pero también podría representar un problema para los administradores de correo electrónico de las compañías. Citado por Computerworld, Robert Mirget, gerente de seguridad de información, en Eastman Kodak Co., no se le permite a los empleados enviar mensajes a través de lo grupos de discusión de Internet cuando el mensaje tiene la dirección de Kodak, porque se podría considerar que este refleja las opiniones de la compañía.

Aclaró que ese es solo uno de los tipos de abuso de correo electrónico que la compañía investiga habitualmente. Otros van desde el hostigamiento, hasta llevar un negocio secundario y colocar anuncios en Internet con la dirección de Kodak. Los expertos legales indicaron recientemente que la práctica común de colocar un aviso en la parte inferior de los avisos aclarando que el autor no habla a nombre de la compañía, no es una protección infalible.

Las rectificaciones solamente serán un factor y es posible que no convenzan a la corte , dijo Dan L. Burk, un experto en ley del ciberespacio de la Facultad de Derecho de la Universidad de George Mason en Fairfax, Virginia. Es posible que la rectificación carezca de valor si el empleado está comentando un hecho relacionado con el trabajo, como sería el caso de un especialista de computadores que promocionara un producto de computador específico. Por otra parte, si el mensaje estaba completamente fuera del ámbito del trabajo del empleado, entonces el empleado no será responsable , dijo a Computerworld Neal J. Friedman, un abogado de telecomunicaciones de Pepper & Corazzini en Washington.

Mirguet dijo que la frecuencia de los problemas de correo electrónico se presentan con poca frecuencia en Kodak, menos de uno por semana, para una compañía que procesa 400.000 mensajes diariamente. Los casos son investigados por un equipo que incluye al gerente a cargo del empleado y a representantes de los departamentos legal, de recursos humanos y de sistemas de información.

En el caso de Prodigy, la pregunta de los 200 millones de dólares es si el servicio en línea es responsable por un mensaje que sea colocado en su cartelera Money Board.

Estándar más alto Es posible que Prodigy recurra al caso de 1991 de Cubby vs. CompuServe en el que un juez federal dictaminó que CompuServe no era responsable por los mensajes en su red, porque este servicio se asemeja a un almacén de libros electrónico donde no hay control editorial sobre el contenido.

Pero Jacob H. Samansky, un abogado de Nueva York que representa a Stratton Oakmont, dijo a Computerworld que Prodigy ejerce un mayor control editorial que CompuServe, porque la primera tiene editores de carteleras y software que busca mensajes obscenos y antisemitas. Prodigy tiene un estándar más alto , dijo Samansky y por lo tanto, debía haber detectado y retirado el mensaje ofensivo. Brian Ek, un vocero de Prodigy en White Plains, N.Y., dijo a Computerwold que las carteleras de Prodigy no se operan en forma diferente que las de CompuServe, exceptuando la búsqueda electrónica de obscenidades. No comentó otros aspectos del caso.

Ahora el caso tiene otra faceta adicional. Fuentes sostienen que Lusby afirma que no escribió el mensaje en cuestión y que seguramente lo hizo alguien con su antiguo número de cuenta de Prodigy. Samansky dice que Prodigy fue negligente por no retirar el número de cuenta en 1991. Lusby trabajó en Prodigy como gerente de software hasta 1991 y permitió que por lo menos 30 empleados usaran su cuenta doméstica para fines internos.

Los expertos opinaron que en último término, la corte tendrá que decidir si la metáfora apropiada para Prodigy es la de un periódico que tiene control editorial o la de una librería o compañía telefónica que no tiene control. Es posible que el caso de Prodigy establezca el precedente para los casos de difamación en línea, agregó Friedman.

Pero el temor de responsabilidad legal podría cambiar la cultura de la Internet libre, donde el discurso sin restricciones se considera como un derecho de nacimiento y todo el mundo puede ser un editor en línea que llega a millones de personas. Anteriormente esto se hacía en organizaciones grandes como los periódicos y las cadenas de transmisión que tenían muchos recursos para defenderse contra demandas por difamación. Ahora, los pequeños son editores en línea, y la amenaza de una demanda por difamación podría asustarlos considerablemente , dijo Burk.

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