HARRISON FORD NO QUIERE SER HÉROE

HARRISON FORD NO QUIERE SER HÉROE

Dicen que Harrison Ford es un obsesivo de la perfección. En Peligro inminente, segunda parte, supervisó personalmente a sus compañeros de reparto, el vestuario, el guión e incluso el montaje junto al director, Philip Noyce. Tanta entrega se ha visto recompensada por los 11 millones de dólares que ha cobrado por volver a encarnar al analista de la CIA, Jack Ryan. El mismo se encargó de presentarla recientemente en Venecia. Su responsabilidad llega hasta la venta del producto.

05 de diciembre 1994 , 12:00 a. m.

Frente a Ford es fácil olvidarse del directivo de empresa que hay en él, de los millones de dólares que maneja, y pensar en Indiana Jones, gafas profesorales, algo tímido y muy amable, dispuesto a entrar en acción al mínimo impulso, como si tuviera un resorte escondido bajo el sillón.

Con Jack Ryan vuelve al héroe? Creo que está malinterpretando mi trabajo. Peligro inminente es un thriller político y, desde luego, a Jack Ryan no se le puede considerar un héroe de acción. Trabaja en el servicio de Inteligencia, en la CIA, y eso le lleva a situaciones en las que se producen unas ciertas situaciones de peligro y de acción, es verdad. Pero su instrumento principal de trabajo no son las pistolas; es la inteligencia. La historia se basa en su perspicacia, en su intuición, y no en su calidad como héroe.

No son ya demasiados héroes en su carrera como actor? Sinceramente, creo que se exagera ese aspecto. Es algo en lo que debo insistir porque, en mi opinión, hay que tener respeto a las palabras. Por eso no acepto esa definición de mi trabajo, sobre todo si pienso en películas como, por ejemplo, La costa de los mosquitos, A propósito de Henry o Presunto inocente. Le puedo asegurar que el objetivo de mi carrera no es interpretar héroes. Y diría que la serie de Indiana no son, en realidad, películas de acción. Son comedias de aventuras.

Peligro inminente tiene un claro contenido político. Su trabajo en ella es una especie de declaración de principios? No. Lo hago porque Jack Ryan es un personaje interesante y por eso lo interpreto por segunda vez. En esta ocasión tiene que solucionar un dilema. Es lo que se entiende por una buena persona que, en cierto sentido, se ve en esta ocasión seducido por el poder. Su ego se alegra de las responsabilidades que le caen encima pero, cuando se da cuenta de lo que le rodea, debe luchar por recuperar la lucidez y actuar en consecuencia. Todo eso lo encontré muy interesante, su relación con el presidente de los Estados Unidos, y la inseguridad con que lo hace. Interpretar las dudas de Jack Ryan era un desafío.

Las instituciones norteamericanas no salen muy bien paradas...

No son las instituciones sino las personas. La institución se presenta con respeto. Pero el presidente, ese presidente en concreto, no actúa como debiera. No es nada nuevo, tenemos ejemplos en la historia de mi país, como en la de otros países como Italia o Japón...

Pero se habla claramente de abuso de poder por parte de la CIA...

El presidente comete un abuso de poder porque es de la presidencia de donde emana el poder. El resto de los implicados, como la CIA, hacen un mal uso de ese poder, de forma cínica o equivocada. Todos los gobiernos tienen sus servicios de inteligencia dedicados a actividades encubiertas. Pero Estados Unidos, ciertamente, como tiene más poder que otros países, hace que los abusos o malos usos del poder tengan unas consecuencias mayores que no deberían pasar inadvertidas ni enterrarse en los archivos. A todos nos gustaría que acabara el narcotráfico y el poder de los carteles de la droga, pero no a cualquier precio.

Le dio algún consejo Tom Clancy, el autor de la novela en la que se basa la película? No, sólo que le parecía que yo era muy viejo para el personaje.

Le hizo entrar en crisis? No tengo tiempo para crisis de la media edad.

Pero los servicios secretos son, junto con los narcotraficantes, los malos de la película...

No todos. Jack Ryan es el bueno y también trabaja para la CIA.

Ahora prepara una nueva versión de Sabrina...

Sí. Dirigida por Sydney Pollack. Pero todavía no hemos decidido el reparto. Lo que sí sé del filme es que no basaré mi trabajo en la interpretación de Humphrey Bogart. He visto su película. Han pasado cuarenta años, y las cosas ya no se pueden hacer de la misma manera que entonces.

Usted ha participado en siete de las 20 películas más taquilleras de toda la historia del cine Eso le hace tener algún tipo de responsabilidad especial con respecto a Hollywood y a lo que representa? Lo cierto es que ya no queda nada de aquel Hollywood de los grandes estudios. El negocio del cine es internacional, y Hollywood no significa nada para mí, excepto que está en Los Angeles, una ciudad demasiado contaminada y ruidosa como para vivir allí. Eso no quiere decir que odie a Hollywood ni lo que representa pero, la verdad, prefiero vivir en Wyoming.

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