EL FÚTBOL DEL KAISER

EL FÚTBOL DEL KAISER

En el Campeonato Mundial en Estados Unidos, de los ocho equipos clasificados para cuartos de final, siete eran europeos. Eso dio pie a la suposición de que el fútbol europeo dominaba en el mundo del balompié. Pero hay que cuidado con tales conclusiones. Pues en los primeros meses de la nueva temporada se tuvo más bien la impresión de que el fútbol europeo está buscando nuevas orientaciones, que lo tradicional está tocando a su fin, pero que se vislumbran ya esperanzadoras novedades.

04 de diciembre 1994 , 12:00 a. m.

Lo único verdaderamente nuevo son los partidos de grupo de la Liga de Campeones al comienzo de la competición. Ya ahora se puede afirmar que, desde el punto de vista económico, será un éxito. Tampoco puede negarse que en el aspecto deportivo esta modalidad es más justa que el viejo sistema del K.O.

Pues precisamente mi Bayer Munich, por ejemplo, habría quedado eliminado ante el Spartak de Moscú (1-1 en Moscú y 2-2 en Munich). Pero así tenemos aún la esperanza de clasificarnos para cuartos de final con una victoria, aunque sea por la mínima, contra el St. Germain París, pese a haber perdido el partido de ida por 2-0. Sin embargo, hay que reconocer que falta el gran atractivo y emoción que irradia un sistema de K.O. Y por eso en más de un estadio los graderíos quedan semidesiertos. E incluso también en Munich, donde en casi cada partido del campeonato de liga se agotan las localidades pese a brindar actuaciones que no entusiasman al público.

Con interés sigo el panorama europeo. Dónde están las nuevas promesas, dónde los nuevos jugadores que encandilan a los aficionados? Mi atención se redobla ahora porque en mi calidad de presidente del Bayern Munich soy responsable de que contratemos a futbolistas de calidad. Pero no descubro nada.

El brasileño Ronaldo, a quien tanto se elogia, sólo lo he visto jugar de modo extraordinario en una ocasión, cuando anotó tres goles en Leverkusen en partido de la Copa de la UEFA. Pero en el partido de vuelta apenas llamó la atención y su equipo, el PSV Eindhoven (Holanda) quedó eliminado.

De esa gente joven simplemente no puede exigirse demasiado. Carece de sentido colmar de alabanzas a un muchacho como Ronaldo y festejarlo como un nuevo Pelé tras un par de logrados regates y malabarismos. Con ello no se hace ningún favor a nadie y mucho menos a su equipo. Recién dentro de dos o tres años podrá decirse con seguridad si Ronaldo no sufre el bajón que amenaza a muchos jóvenes, cuando conocen las tentaciones y placeres de la vida.

Aparte de Ronaldo, nadie me llama la atención en Europa. El holandés Dennis Bergkamp, del Inter de Milán, a quien intenté en vano traspasar al Bayern Munich, es ahora, con 25 años, un jugador ya hecho, con experiencia, pero que ha quedado estancado en Italia por cuestión de mentalidad. En el Werder Bremen se ha de destacar que el ruso Bestehastnich anota regularmente goles en los partidos de Bundesliga. Pero el Werder Bremen quedó eliminado en la Copa de Europa para Campeones de Copa por el Feyenoord Rotterdam con su habilidoso y oportunista delantero sueco Hendrik Larsson. Así pues, en partidos internacionales, sólo podrá admirarse a Bestchastnich en la selección nacional rusa. El futuro de Ryan Giggs en el Manchester United es difícil de vaticinar no sólo porque está lesionado sino también por los grandes vaivenes que se aprecian en su juego en los últimos tiempos.

También en el St. Germain Paris, el onceno que marcha de forma arrolladora en la Liga de Campeones, son los jugadores ya veteranos los que marcan la pauta, como George Weah y David Ginola. El CF Barcelona sigue viviendo de Romario, Stoichov y Koeman. No hay nada nuevo y todos están a la espera.

Pero desde 1988 no aparece ninguna figura. En esas fechas, después de Maradona, surgieron los últimos grandes: los tres holandeses Gullit, Van Basten y Rijkaard. En 1990, Lothar Mattheus, el capitán de la selección alemana. Y los cuatro acaparan aún hoy en día los titulares de la prensa. Gullit, tras su retorno a Milán, juega ahora con el Sampdoria Génova. Rijkaard está viviendo un momento de gran forma brindando excelentes partidos en el potente equipo de Ajax Amsterdam. Así como Lothar Mattheus quien semana tras semana ofrece grandes actuaciones en la Bundesliga. Y Van Basten con la esperanza de que quizás pueda volver a jugar. Ello redundaría en beneficio del fútbol, no sólo en Italia.

Ante todo el AC Milán deposita sus esperanzas en Van Basten. Ya era previsible que ese club se iba a desmoronar un buen día. Durante muchos años había jugado siempre con el mismo equipo. Todos ellos, Baresi, Tassotti, Donadoni, Massero han ido sumando años juntos. Ello me recuerda mi época de jugador activo en el Bayer Munich. También nosotros envejecimos juntos, si bien nuestro triunfo en la Copa de Europa de 1974 pudimos repetirlo en 1975 y 1976. Pero el equipo se iba ya resquebrajando. Llegamos a un punto que sólo podíamos concentrarnos para unos pocos e importantes partidos. Como en el caso de la victoria del AC Milán sobre el FC Barcelona en la final de la Copa de Europa, donde los catalanes se sintieron posiblemente demasiado seguros. Al Barcelona lo sigo considerando el mejor equipo de Europa. Ello lo demostró de forma impresionante en los dos partidos contra el Manchester United.

En lo que respecta a selecciones nacionales no creo que haya muchas sopresas en los partidos de clasificación para el Campeonato de Europa de 1996, en Inglaterra. Las sorpresas que deparó el Mundial-94 con Grecia, Noruega y Suiza clasificados y los fracasos de Inglaterra, Francia, Dinamarca y Portugal serán dificiles que se repitan.

Los portugueses, un equipo tradicionalmente fuerte, demostró con su nuevo conjunto en el triunfo sobre Austria por 1-0 que en el Euro-96 son capaces de dar una sorpresa semejante como los daneses en 1992. Al contrario que en tiempos anteriores, los rivales apenas tienen posibilidades de gol porque sus acciones son entorpecidas ya en el terreno del adversario.

Pese a las quejas y lamentos de los europeos, considero una excelente medida que los africanos estén representados en el próximo campeonato del mundo por cinco equipos en lugar de sólo tres. Pues del continente negro hay que esperar innovación y de ello podrían beneficiarse los europeos. Eso pienso cuando en el Bayern veo actuar a nuestro Samuel Ossei Kuffour (Ghana) de sólo 18 años. Podría jugar en el equipo juvenil de Gerd Mueller, pero no podemos prescindir de él en nuestro primer equipo profesional.

Un último comentario: En Inglaterra, la cuna del fútbol, el delantero alemán Juegen Klinsmann entusiasmó más a los aficionados del Tottenham, sobre todo en los primeros partidos, que anteriormente en el Inter Milán o en el Mónaco. El estilo de fútbol inglés es ideal para el rápido y potente goleador alemán. Klinsmann precisa espacios, el fútbol atlético. Y en Inglaterra dispondrá de mucho más que en regiones meridionales.

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