ERAN CASAS HERMOSAS Y HOY SON SÓLO RUINAS

ERAN CASAS HERMOSAS Y HOY SON SÓLO RUINAS

Más que risible, resulta vergonzoso: después de que los vecinos imploraron durante tres meses que pararan la demolición de tres casas en la carrera 23 con calle 93, cuando llegó la autoridad -hace pocos días- a hacer cumplir la ley, lo único que encontró en pie fue un farol donde colgó el letrero: sellamiento ... lo demás son sólo ruinas.

01 de diciembre 1994 , 12:00 a. m.

La 23 con 93 es una calle cerrada del barrio Chicó Norte. donde hay apenas tres casas y dos edificios de no más de tres pisos.

A comienzos de septiembre se inició la demolición de tres casas ubicadas en la transversal o carrera 23 No. 93-30, No. 93-51 y No. 93-65.

Ante esa situación, el 29 de septiembre, los vecinos le enviaron una carta al alcalde de Chapinero, Alfonso Noguera, en donde le dicen que a ellos nunca se les ha informado sobre la construcción y que las casas no tienen las vallas que identifiquen al responsable de la obra.

Y al final señalan: le rogamos tomar inmediatamente las medidas que impidan la violación de las normas de urbanismo a que nos referimos .

Un mes después, le envían una carta al alcalde Jaime Castro, en donde le solicitan que haga una modificación de las normas urbanísticas debido a que con las nuevas se permite la construcción de edificios más altos en esa calle (la obra que se proyecta es de siete pisos).

Lo que no sabían los vecinos es que en Planeación Distrital, dos de esas tres casas no aparecen con licencia de construcción, ni de demolición: las correspondientes a las direcciones carrera 23 No. 93-30 y la transversal 23 No. 93-51.

EL TIEMPO visitó la zona y en una de esas obras aparece una valla en donde se lee que el ingeniero responsable es Prieto Jaramillo, y cuenta con la licencia 8981, expedida el 4 de noviembre para la casa ubicada en la transversal 23 No. 93-65.

Allí se anuncia la construcción de un edificio de siete pisos. EL TIEMPO intentó hablar con el ingeniero residente pero los obreros informaron que se encontraba en un comité.

Junto a esa obra, no queda ni una muestra de la casa que había, solo hay en pie un farol, de esos en donde se anuncia la dirección del predio.

Y de la otra, ubicada al frente, se desmontaron las puertas y marcos y la casa está en una tercera parte demolida.

En ninguna de las dos obras había alguien, ni una valla en la que apareciera el nombre del responsable de las ruinas.

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