MUERE LEYENDA DEL CRIMEN

MUERE LEYENDA DEL CRIMEN

Ronald Buster Edwards, uno de los gangsters con aura legendaria en Inglaterra, coautor del gran asalto al tren postal entre Glasgow y Londres, en 1963 (cuyo cerebro , Ronald Biggs, vive en Brasil), fue hallado ahorcado ayer en un garaje de Londres, con todas las evidencias de un suicidio.

30 de noviembre 1994 , 12:00 a.m.

Edwards, cuyo cuerpo fue hallado por uno de sus hermanos, empleaba el garaje como almacén para la tienda de flores que había instalado en las cercanías de la estación de ferrocarril londinense de Waterloo.

Edwards, un bandido sin relieve de los años 50, pasó a la posteridad por el ataque contra el tren Glasgow-Londres, planificado en forma minuciosa y luego realizado con maestría, el 8 de agosto de 1963, sin que se disparase un tiro, por unos quince hombres armados sólo de herramientas de trabajo.

El tren fue detenido de noche, en plena campiña, gracias a una señal ferroviaria. Luego de controlar a los conductores y de separar un vagón, la banda se hizo -en menos de veinte minutos- de 120 sacos con 2,6 millones de libras esterlinas, una cantidad que hoy día equivaldría a 45 millones de dólares.

Sólo 648.000 libras del botín han sido recuperadas hasta el momento.

Los autores del ataque tuvieron diversos destinos. En un proceso realizado en 1964, siete de ellos recibieron penas durísimas: 30 años de reclusión.

Luego, al ser liberados, algunos volvieron a la delincuencia, uno fue asesinado y otros desaparecieron.

Pero, junto con Ronald Biggs, el cerebro de la operación (hoy refugiado en Brasil, tras dos evasiones), Buster Edwards fue sin duda el más popular y el más conocido del público.

Siempre disponible cuando la prensa le pedía entrevistas, Edwards evocaba con nostalgia su pasado de criminal: La vida era tan excitante en esa época.

Yo no hacía eso por dinero. Algunas de mis acciones no me dieron un penique. Era la emoción lo que contaba .

Todo por amor Edwards, de 62 años, se entregó a la Policía en 1966, tres años después del robo, cansado de las mafias de delincuentes que le habían desposeído poco a poco de su parte en el botín.

Luego de permanecer nueve años en prisión, se dedicó a vender flores.

Durante el juicio aseguró que le había impulsado a tomar parte en el robo el alto nivel de vida que compartía con su esposa June.

También expresó que su mayor remordimiento con respecto al asalto eran las heridas causadas al conductor del tren, Jack Mills, quien nunca pudo volver a trabajar y falleció siete años después del suceso.

El culto del tren postal alcanzó entre el público británico tales proporciones que la British Rail finalmente destruyó y quemó el famoso vagón del asalto, ya que los amantes de souvenirs se lo llevaban a pedazos.

La vida de Edwards inspiró en 1988 la película Buster , protagonizada por el cantante Phill Collins y que popularizó los temas del intérprete Two Hearts y Groovy kind of Love .

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