LA RESURRECCIÓN DE LOS MÚSICOS

LA RESURRECCIÓN DE LOS MÚSICOS

Para EX-3 1995 es el momento de la verdad. La prueba de fuego para un grupo de músicos que han dedicado toda su vida a la música. Pero además es una muestra de fe en su país.

25 de noviembre 1994 , 12:00 a.m.

EX-3 es algo así como las ligas mayores de la rock colombiano, una especie de dream team musical que reúne a dos generaciones de músicos. La de los años setenta con Alexis Restrepo, Che Rozo, Nacho Pilonieta y Blue Martínez y la de los ochenta con Iván Sotomayor y Rubén Darío Morales.

Afortunadamente, después de éxitos como Mi verdad y Amigos hoy, EX-3 no necesita presentaciones y en cambio sí confirmaciones. Por eso EX-3 se presenta en el mercado colombiano con una producción que puede considerarse como el mejor disco del rock nacional en los últimos años.

Las razones son dos: la experiencia de los músicos y la producción de Chucho Merchán. Merchán se encargó de que este trabajo compita, sin ninguna clase de complejos, con los de grupos argentinos, españoles o mexicanos.

La fe que tienen los miembros del grupo alimenta la esperanza de que si el disco no se vende en Colombia sí sea valorado en el exterior.

Lo dicen por que lo siente y lo saben. Chucho Merchán es un músico colombiano de mucho roce internacional, que además de haber tocado con bandas como The Pretenders o Eurythmics ha sido productor, oígase bien, de leyendas como Pete Towshend y Annie Lennox.

Es un duro de verdad, que conoce su oficio. Un talento colombiano que están aprovechando los rockeros españoles ya que Chucho se ha encargado de los últimos trabajos de Miguel Ríos y Luz Casal.

Merchán es una superestrella y trabajar con él tiene un costo que muy pocos artistas pueden pagar, pero también tiene su corazoncito, y es por encima de todo un buen amigo. Su amistad con Alexis Restrepo fue el argumento que lo convenció de producir el primer larga duración de EX-3.

Merchán vino vio y arregló. Así fue. Permanentemente está votando ideas dice Che Rozo, Apenas se bajó del avión se metió en el estudio. Nosotros ya teníamos unas canciones casi listas y Chucho las cambió completamente. Conservó su estructura y las embelleció completamente , asegura Iván Sotomayor.

Chucho le dio un aire más coherente a nuestro trabajo. Le puso un toque más comercial, pues en algunos casos nosotros estábamos más empeñados en la experimentación .

Sin embargo, no quitó los aportes del grupo. En Sindra, por ejemplo, mantuvo el ritmo de sanjuanero que sirve de base a la canción.

Con el disco en el mercado, lo que queda es sacarlo adelante.

Sin embargo, la primera canción lanzada, En un rincón, no se programó en la radio con la intensidad que merecía. En parte porque cuando circuló el sencillo, el disco compacto todavía no estaba listo.

Pero ahora, que el circuito está completo, y Aún estoy vivo está en el mercado, es una buena oportunidad para rescatar esta canción del rincón en el cual quedó y poner en el lugar que se merece.

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