A PIE HASTA EL PUESTO DE VOTACIÓN

A PIE HASTA EL PUESTO DE VOTACIÓN

El candidato acompañó a su mamá y a su hija a votar. Recorrió las calles de los barrios El Recuerdo y Quinta Paredes. Sonriente y con el paso acelerado salió Antanas Mockus de su casa, en el barrio Quinta Paredes, minutos antes de la 10 de la mañana.

31 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Estaba en mangas de camisa y con un pantalón gris, e iba acompañado por su mamá Nijole Sivickas, su hija Audra y sus dos pequeños sobrinos, Antanas y Gantas.

Aunque en principio se había dicho que se movilizaría en su vehículo, finalmente llegó hasta el puesto de votación a pie.

Las cámaras de televisión lo seguían, los periodistas ponían los micrófonos y grabadoras a cinco centímetros de su boca. Fue dura la labor para los escoltas quienes trataban de abrirle paso.

Por la calle, mucha gente detenía su vehículo para demostrarle con un grito o con el sonido del pito, su apoyo y aprobación por su candidatura. Alcalde , le gritaban algunos, mientras otros esperaban un descuido de los escoltas para saludarlo y darle la mano.

A las 10 de la mañana, el candidato independiente a la Alcaldía llegó al puesto de votación ubicado en la avenida Eldorado con carrera 42.

A pesar de que una delegada de la Registraduría y algunos agentes de policía intentaron poner orden para facilitar la votación, todo fue infructuoso. Ni siquiera fue necesario que Mockus buscara la mesa que le correspondía. El tumulto de periodistas y seguidores lo llevó derecho hasta la identificada con el número 03.

Luego de depositar el voto en la urna, y cuando se creyó que el desorden de cámaras había terminado, Mockus se enrumbó hacia la sede de Corferias.

Caminó por las calles del barrio El Recuerdo, saludando a los vecinos que salían a las ventanas para gritar su nombre.

En su recorrido hizo algunas paradas. Primero para ver en dónde iba su hija. Otra más para tomar de la mano a sus dos sobrinos. Luego, para amarrarle el zapato a uno de ellos, y la última a petición de su mamá que había prometido dejarse tomar una fotografía con el candidato sobre unos desechos de construcción.

Cada parada significaba un nuevo desorden de los camarógrafos. Todos querían lograr la mejor toma del candidato.

En Corferias Ya en Corferias, el objetivo era uno solo: acompañar a su hija y a su mamá a votar.

La primera en hacerlo fue Audra, quien cumplió 18 años en febrero pasado y la primera vez que votó fue, precisamente, ayer.

Fue necesario caminar hasta el otro pabellón para que Nijole, la mamá, pudiera votar.

Durante el recorrido, Mockus tuvo un encuentro con su ex esposa, Clara Donutte, quien lo abrazó y le besó en la mejilla.

También recibió quejas de algunos de sus seguidores - quienes lo llamaban profe - porque no aparecían en el registro de votantes y por lo tanto no podían participar en las elecciones.

Como la tarea principal ya se había cumplido, Mockus y su familia salieron del recinto rumbo a su casa. Esta vez, todos utilizaron el carro.

El candidato permaneció allí el resto de la jornada electoral, de donde sólo salió pasadas las cuatro de la tarde para dar una rueda de prensa desde las instalaciones de la Registraduría Nacional.

Sólo entonces, la puerta de su casa dejó de parecer una romería.

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