PUERTO LÓPEZ

Hace unos años, las informaciones conocidas en el exterior sobre violencia y actividades ilícitas en Colombia eran producto de una campaña de mala prensa contra nuestro país. Nuestros amigos gobernantes hacían eco de esa defensa simple y en algunos casos ingenua. La inversión, el turismo, las empresas, el capital, la tecnología no llegaban a Colombia por efecto de esa mala prensa . Y se creía que haciendo campañas de imagen, viajes presidenciales a Europa y Estados Unidos, o cartas y avisos a los periódicos y cadenas de televisión rechazando las noticias, el país solucionaba sus problemas.

18 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

nMuchos funcionarios de primera línea consideraban que los casos que se presentaban en Colombia de violencia eran situaciones aisladas, las cuales no se podían generalizar. Sencillamente, los colombianos nos hicimos los de la vista gorda .

Aún hace muy pocos días, con las denuncias del saliente director de la DEA en Colombia, el falso nacionalismo estuvo a punto de ocultar la realidad nacional, triste y cruda, pero innegable. Es imposible tapara el cielo con las manos .

La gran lección de muchos años, de haber actuado en forma ingenua y en otros casos con una doble moral, no puede ser otra que tener la capacidad para reconocer los errores y sin rasgarnos las vestiduras actuar en tal sentido: con firmeza.

Todos los colombianos y en especial los llaneros queremos a Puerto López como nuestra patria chica. La calidad humana de sus habitantes es innegable y no se puede desconocer su lucha permanente por el progreso social y económico de la comarca.

Ningún visitante puede tener un mal recuerdo de la hospitalidad de Puerto López. Todos quisiéramos que en Colombia no hubiera violencia. Que las carreteras pudieran ser transitadas día y noche sin sentir el acoso de los delincuentes. Que no murieran campesinos y que no secuestrarán. Pero no podemos negar esa realidad.

Entendemos y defendemos las acciones de las autoridades de Puerto López para procurarle un mejor estar a los ciudadanos. Y es ciertamente un clamor legitimo el derecho al progreso a la oportunidad futura de trabajo, a la honra, al buen nombre y al patrimonio moral.

Pero hay denuncias serias que no se pueden pasar por alto en aras de esos loables propósitos. Es función de las autoridades investigar los hechos, así sea como un mero mecanismo de prevención.

Así como muchas veces hemos pedido colaboración con las autoridades por parte de la ciudadanía para enfrentar la delincuencia de todo tipo, no podemos decir ahora menos. Todos los ciudadanos de Puerto López deben convertirse en veedores en favor de la paz y la tranquilidad. Ese es el verdadero servicio al progreso de esa querida tierra.

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