POR 3 GOLES, BUCARAMANGA SE FUE PARA LA B

POR 3 GOLES, BUCARAMANGA SE FUE PARA LA B

Como dice la popular canción que entonan por doquier los jóvenes, hay que pena me dio, que se me ha muerto el canario ... Bucaramanga, pese a que derrotó 1-0 al Pereira, quedó en la última casilla de la reclasificación de la Copa Mustang y en 1995 jugará la Copa Concasa de ascenso, una instancia que felizmente salvó, no sin antes sufrir, el Cortuluá, que empató 1-1 ante Millonarios. El cuadro búcaro, que llegó con un punto menos y una desventaja en la diferencia de goles, hizo lo que le correspondía: venció al onceno matecaña. Pero esta vez la suerte no le ayudó, porque también requería una victoria de los albiazules, que al final no se dio.

07 de noviembre 1994 , 12:00 a. m.

Aunque Tuluá y Bucaramanga quedaron igualados en puntos (38) y en partidos ganados (10), el equipo del sentimiento vallecaucano permanecerá en la división profesional gracias a su mejor promedio de goles: menos 14 contra menos 17 de los canarios.

En la lucha por la bonificación, como en el primer torneo, Nacional y Millonarios, en ese orden, obtuvieron los mejores premios. Medellín y Junior completaron el cuadro en este segundo torneo. Envigado y América también tendrán puntos extra, mientras que Once Caldas y Cali llegan sin tanque de reserva.

La ronda semifinal comenzará el próximo jueves, con los siguientes partidos: Cali-Nacional y Medellín-Envigado, por el grupo A ; y Millonarios-Junior y Once Caldas-América, por el B .

Desde el 3 de julio, cuando acompañó a su amigo Andrés Escobar hasta su última morada, Jesús Kiko Barrios no lloraba como un niño como lo hizo ayer luego de que su equipo, el Atlético Bucaramanga, quedó sometido a la realidad del descenso.

Kiko , que el pasado primero de octubre cumplió 34 años, se desplomó sobre el gramado del Hernán Ramírez Villegas, justo cuando el llanero Oscar Julián Ruiz, juez central del compromiso, decretó el final. Con los ojos aguados, escuchó los últimos tres minutos de juego entre Millonarios y Tuluá rogando a Dios por un triunfo del equipo bogotano.

Pero esos 180 segundos se fueron rápido y Tuluá se salvó. Bucaramanga se fue a la primera B, después de 45 años de historia en la división profesional y de cuatro de estar como mínimo entre los ocho privilegiados del torneo rentado.\ Kiko se había levantado tranquilo, con la fe en alto, pero con la ansiedad evidente que un compromiso como el de ayer despierta en un jugador de fútbol, sin importar si es debutante o veterano.

Luego de la charla técnica a cargo del técnico encargado, el profesor Ramoa, hacia las 11:30 de la mañana, donde no se dijo nada diferente a necesitamos hacer lo nuestro y ganar , el equipo reposó hasta pasadas las dos de la tarde, hasta cuando salió rumbo al estadio risaraldense.

El recorrido fue tranquilo, casi silencioso y sólo se escucharon algunos tarareos de las canciones de Jerry Rivera, Rey Ruiz y otros, en la buseta de servicio público que los trasladó. Ya allí, en el camerino norte se cumplió el ritual de los últimos meses. Sobre un costado, con el esparadrapo del utilero pegaron la pancarta, que por iniciativa de Kiko , el Bucaramanga hizo en memoria de Andrés Escobar con la frase Andrés, tú vives en nuestros corazones, gracias por todo .

Al otro lado del camerino, el Divino Niño, el Espíritu Santo, el Señor de los Milagros y María Auxiliadora, rodeados con veladoras, volvieron a acompañar a los canarios .

Con el juego del bobito, Saulo Hernández, John Jiménez y Oscar Valencia, entre otros, trataron de aliviar la espera. Kiko prefirió colgarse sus audífonos y escaparse por unos minutos de la realidad.

Con el amarillo y verde saltaron los búcaros para el primer tiempo. Y un remate de Ramoa en el minuto y 22 segundos hizo presagiar una goleada al Pereira. Pero el tiempo corrió y llegó primero el gol de Tuluá.

La noticia se conoció en la cancha y en los rostros de los jugadores búcaros se vio el desconcierto. Ramoa y Kiko eran los únicos tranquilos, mientras que Balaguera y Cadavid peleaban por un balón mal entregado. Salieron al descanso y regresaron vestidos de blanco, a la espera de que el cambio de uniforme les trajera energía positiva, pero las cosas siguieron igual, e incluso el Pereira estuvo más cerca de abrir la pizarra.

El empate de Millos también llegó a oídos del Bucaramanga, pero sólo alcanzó para que Valencia, que entró en el segundo tiempo, lograra el apretado 1-0. Los últimos minutos fueron de infarto. Porque los hombres del banco esperaban que de acuerdo con el 1-1 de Tuluá, Bucaramanga marcara tres goles más y así llegara la tranquilidad.

A las 5:25 terminó la película y uno a uno fueron cayendo los hombres del Bucaramanga. Ramoa, el técnico, el de los pases gol, el hombre orquesta, sólo acertó a buscar a su amigo Kiko en la cancha y abrazarlo.

Dios lo quiso así , repetía Kiko una y otra vez, confundido por el llanto y ante la reacción del público de la tribuna oriental, donde los hinchas búcaros que se gastaron casi 30 horas entre Bucaramanga y Pereira repetían una y otra vez: Kiko, Kiko, Kiko .

El dolor del Atlético fue compartido por los escasos aficionados pereiranos que antes del juego habían preparado el conocido ay, ay, ay, qué pena me da que se me ha muerto el canario , y que al final, de pie, aplaudieron a los búcaros en una muestra de solidaridad ante el dolor ajeno, tras la cruel eliminación.

El nerviosismo los llevó al abismo PEREIRA 0 BUCARAMANGA 1 (0) Estadio: Hernán Ramírez Villegas Asistencia: 1.597 espectadores Taquilla: $ 3.310.800 Pereira: Aguirre (6); Díaz (5), Chamas (3), Espinosa (3) y Muñoz (4); Meza (5), Guerrero (4), Ciciliano (5) y Sanclemente (4); Matamba (3) y Arrieta (3).

Bucaramanga: Barbat (6); Niño (5), Zuleta (5), Jiménez (4) y Upegui (4); Rueda (4), Cadavid (5), Espinel (3) y Ramoa (5); Balaguera (4) y Barrios (4).

Cambios: Trujillo por Matamba (31 ST) y Gómez por Ciciliano (38 ST). Pimienta por Niño (20 ST) y Valencia por Espinel (28 ST).

Goles: Valencia (32 ST).

Expulsados: no hubo Arbitro: Oscar Julián Ruiz (3) Figura: Aguirre (6) MALO Fueron más la fuerza y el sufrimiento en la tribuna que el aporte búcaro en la cancha. Y así no podía pretender el visitante quedar en el mosaico de los bachilleres, es decir, los que ganaron el año. El gol, a 13 minutos del final, marcado por el recién ingresado Valencia, fue un paliativo de esperanza que no se completó en los pies de sus compañeros. Pese a los regalos arbitrales, la presión y los nervios de los jugadores canarios conspiraron notoriamente en contra del cuadro de visita.. No cabe duda, al Bucaramanga no le podía ir mejor si su fútbol de todo el año fue como el de ayer. Y esta vez el llanto tampoco mitigó la angustia y el drama por el descenso.

Francisco Díaz Cardozo.

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