Los peligros de un golpe en la cabeza

Los peligros de un golpe en la cabeza

El jabón de ropa, el vinagre, o las papas calientes son algunos de los elementos que los padres utilizan para curar a su hijo cuando se golpea la cabeza. ¿En realidad sirven?

28 de marzo 2007 , 12:00 a. m.

Para responder esos y otros mitos que existen con relación a cómo actuar cuando un menor se golpea en la cabeza, ABC del bebé realizó un sondeo en su página virtual, para definir el método más efectivo.

Pero primero hay que saber que estos golpes son tan peligrosos como un accidente en un avión a 1.000 kilómetros por hora. Aun, son más delicados en los niños, sobre todo en los menores de 12 meses, a quienes todavía no se les ha cerrado la fontanela, zona del cráneo.

Por esto, lo que debe hacer un padre cuando su hijo se pega en la cabeza es revisar si está consciente o no. Para reconocerlo, basta con verificar que el pequeño reaccione frente a diferentes estímulos y que responda correctamente a varias preguntas.

¿Cómo actuar? Dentro del sondeo, la mayoría de los lectores respondió que cuando sus hijos sufren esta clase de contusiones evitan que se duerman. Y para sorpresa de muchos, no está mal que el menor lo haga. Excepto cuando lo hace inmediatamente después de recibir el golpe.

“Si al niño le da sueño, después de llorar y manifestar el dolor se puede dejar dormir, pero se debe despertar cada 20 minutos para verificar que esté consciente”, dice Claudia Granados, jefe de urgencias pediátricas del Hospital Universitario Fundación Santa Fe de Bogotá.

Así también lo confirma el pediatra Carlos Cortázar: “hay que dejarlo dormir. La naturaleza produce sueño para disminuir el edema, esa inflamación cerebral generada por un trauma”.

La segunda opción que los lectores eligieron fue ponerle una compresa de agua fría en el lugar del golpe. Y eso es lo que se debe realizar después de verificar que el niño esté lúcido.

“Si tiene una herida con sangre, se debe lavar con abundante agua y presionar para que la sangre pare. Si la herida aumenta, debe ir a urgencias”, explica Claudia Granados.

El hielo se aplica para que contraiga los vasos sanguíneos y disminuya la pérdida de sangre, si es que estos se rompieron.

Después de 24 horas, se debe intercalar con compresas de agua caliente, para desinflamar.

Como esto lo puede hacer en casa, se hace necesario que conserve un botiquín con los elementos indispensables en caso de un accidente casero, y no solo para los golpes en la cabeza.

Es importante ubicarlo lejos del alcance de los niños, marcarlo como un botiquín y controlar el vencimiento de los productos. Debe contener antiséptico, tijeras, gasas esterilizadas, micropore, algodón, bajalenguas, alcohol, acetaminofén y suero oral. Prevenga y controle Claudia Granados advierte a los padres que si el niño se está quejando del cuello, no debe moverlo.

“Es importante que lo haga una persona especializada en esto; de lo contrario, podrían generarse más lesiones”.

También es conveniente que los padres acudan inmediatamente al médico, cuando los síntomas que presenta el menor son graves (ver recuadro Síntomas de...).

Esto se hace con el fin de evitar fracturas graves, hematomas y pérdida de reflejos; problemas en el desarrollo sicomotor del menor y, en casos severos, parálisis cerebral o la muerte.

Los tratamientos para los golpes en la cabeza dependen de la gravedad de la lesión: puede ser descanso, puntos de sutura, hospitalización, exámenes y, en casos extremos, cirugía.

Para que no tenga que recurrir al botiquín ni al médico, siga las recomendaciones del pediatra Carlos Cortázar: bloquee las escaleras, no permita que el niño use el caminador, asegúrelo bien en su coche y nunca lo deje solo en la cama.

SÍNTOMAS DE LOS GOLPES LEVES Y GRAVES Si en el momento de pegarse en la cabeza el niño corre y juega, es probable que no haya sido grave. Los síntomas de las lesiones leves son: hinchazón en la zona, corte superficial, dolor de cabeza moderado, náuseas y fatiga. “En estos casos, los padres deben suministrar acetaminofén, para controlar el dolor, y verificar los movimientos”, explica Claudia Granados. Si, por el contrario, su hijo presenta alguno de los siguientes síntomas, es necesario que se dirija a urgencias: pérdida inmediata del conocimiento, vómito constante, frecuencia respiratoria baja, convulsiones, irritabilidad, rigidez en sus extremidades, poca visión, problemas para hablar, fuerte dolor de cabeza, pupilas dilatadas, mareos, sangre en la nariz o que la fontanela del bebé esté levantada.

TENGA EN CUENTA Es normal que un niño se pegue en la cabeza, pero es inusual que no se controle. Claudia Granados explica que el 20 por ciento de consultas pediátricas en urgencia se debe a golpes en la cabeza. Esta, por ser una zona tan delicada de los seres humanos, requiere de mayor cuidado.

Por esto, los padres deben estar más pendientes de sus hijos e indicarles qué es lo que no está permitido hacer, para que ellos también aprendan a diferenciar lo malo de lo bueno.

Algunos de los juegos que los menores utilizan y no son apropiados: los pasamanos, subir y bajar escaleras y abrir y cerrar las puertas. También es necesario que los niños se protejan con cascos cuando practiquen cualquier actividad deportiva o de riesgo.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.