FRENO A GRADOS FRAUDULENTOS

FRENO A GRADOS FRAUDULENTOS

Quienes aspiran a graduarse sin pagar un solo peso por sus estudios perdieron ayer la oportunidad de recibir su diploma. La Corte Constitucional dejó en claro que de las universidades está desterrado el fantasma de los estudiantes que cursan una carrera, no pagan ni un solo semestre y al final quieren graduarse con todos los honores.

29 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

La corporación advirtió que quienes aspiran a obtener un título profesional sin oficializar su matricula por falta de pago, así hayan aprobado todas las asignaturas, jamás podrán recibirlo.

Por el contrario, dijo, corren el riesgo de verse implicados en un proceso en la Fiscalía General de la Nación, bajo cargos de presunta falsedad ante una institución educativa.

Pero la responsabilidad, advirtió la corporación, no sólo se limita al estudiante que así actúa. También la tiene la universidad que debe responder, por ese hecho, ante el Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior (ICFES).

El pronunciamiento lo hizo la Corte Constitucional al negar una tutela a una alumna que reclamó, por esa vía, la protección de sus derechos.

Durante cinco años, dijo la peticionaria, cursó sus estudios de Derecho, aprobó las respectivas asignaturas, realizó su consultorio jurídico y ya tiene en su poder casi todos los certificados a fin de obtener el título de abogada. Pese a ello, explicó, no se ha podido graduar.

La universidad dice, a su turno, que no le conferirá el diploma por una razón: jamás estuvo matriculada en el centro docente. Nunca ha pagado.

Es más, según el claustro, la estudiante, para las cuestiones administrativas, utilizaba otro código de matrícula: el de un alumno de la Facultad de Ingeniería Mecánica.

La alumna intentó, sin embargo, arreglar su situación y le preguntó a las directivas si al hacer el pago de su carrera podría arreglar el problema.

Eso no es posible, dijo la Sala Novena de Revisión de la Corte, sobre ponencia del magistrado Vladimiro Naranjo Mesa.

Incluso, la Corte dejó el caso en manos de la Fiscalía para que adelante la respectiva investigación contra la alumna.

Al ICFES le pidió averiguar qué pasó en el interior del claustro académico.

El episodio se registró en la Universidad Incca de Colombia.

Resulta por lo menos sorprendente, dijo la Corte, que una persona que haya cursado cinco años de carrera haya logrado aprobar sus materias sin que ningún funcionario o dependencia se hubiese percatado de esta situación anómala.

Cómo no advirtió la Secretaría Académica que, semestre tras semestre, la inscripción a los cursos por parte de esta alumna no se hacía a través de computador, sino que cada profesor la incluía en su materia anotándola en su lista? Cómo hizo la estudiante para no tener que presentar jamás su carné de la Facultad?, se preguntó la corporación.

Otros argumentos A juicio de la Corte, el Estado no puede ser ajeno frente a aquellas personas que por falta de responsabilidad, o de principios éticos, pretendan engañar a la sociedad desempeñando tareas u oficios sin tener la aptitud y la preparación para hacerlo, o sin haber llenado los requerimientos legales y reglamentarios fijados para el efecto .

Por ello, dijo la Corte, la ausencia de cualquiera de estos requisitos se constituye en principio de razón suficiente para no permitir que el interesado reciba el título correspondiente.

Según la corporación, el título universitario acredita la idoneidad de una persona para ejercer una profesión. Por ello, dijo, constituye un requisito que no se puede pasar por alto.

De tiempo atrás se ha dicho que la exigencia de los títulos no está encaminada a librar al profesional de la competencia desleal de quien no lo es , sostuvo.

El requisito se establece, explicó, para proteger a unos posibles usuarios del servicio.

La doctrina sobre educación Estos son algunos de los pronunciamientos de la Corte Constitucional en materia de educación: -Las directivas de los claustros académicos no pueden escudarse en su derecho a la autonomía universitaria para proteger unas condiciones académicas deficientes. Pueden, sin embargo, adoptar las decisiones que consideren necesarias, sin menoscabo de los derechos de los estudiantes.

-Los uniformes escolares no son camisas de fuerza. La falta de recursos, necesidades del trabajo o temor al ridículo por la edad son razones para ser eximidos.

-La corporación ha avalado el empleo del lápiz delineador y al uso del cabello largo en los colegios.

-Los colegios no pueden obligar a los estudiantes a vender boletas de rifas bajo la amenaza de retención de las calificaciones e, incluso, de la negación del cupo académico para el período siguiente.

-Las calificaciones obtenidas por los estudiantes en las evaluaciones deben obedecer sólo a motivos académicos y nunca de tipo monetario, pues se desvirtuaría el alcance del derecho a la educación.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.