MUERTOS 39 GUERRILLEROS

MUERTOS 39 GUERRILLEROS

La delincuencia guerrillera sufrió ayer un duro reves cuando intentó lanzar una escalada terrorista en el país: 39 delincuentes de las FARC y el ELN fueron muertos en combates que se registraron en siete departamentos durante los últimos dos días. Otros 16 habrían muerto en jurisdicción de Carigona, en límites entre Córdoba y Bolívar, en una frustrada emboscada a una patrulla de la Armada. Con intervención de la Fuerza Aérea se repelió el ataque. Sin embargo, según el vocero oficial del Ministerio de Defensa, esta cifra no había sido confirmada.

14 de noviembre 1992 , 12:00 a.m.

La fuente dijo que doce integrantes de las FARC murieron en Ginebra (Valle del Cauca) cuando intentaron tomarse la población al mediodía de ayer. En el hecho también perdieron la vida un soldado, el inspector de policía y resultó herido un policía.

En la región de La Laguna, jurisdicción de Socha (Boyacá), también las FARC fueron repelidas. En el combate murieron ocho asaltantes y luego, en la persecusión, murieron cuatro más.

Asimismo, fueron dados de baja otros tres en Huila, diez en Cesar, uno en Arauca y otro en Antioquia.

Por su parte, las FARC y el ELN dinamitaron el oleoducto Caño Limón-Coveñas en el kilómetro 337 de la tubería, cerca de Sardinata en Norte de Santander: 7.000 barriles de petróleo se derramaron. También fue volaron el oleoducto Colombia, cerca de Remedios (Antioquia) en el kilómetro 167. También un puente en Paratoca (Santander).

En la capital de este departamento, seis buses fueron quemados, mientras en la vía al mar fue incendiado otro, de transporte intermunicipal Las Fuerzas Militares propinaron duros golpes a la delincuencia guerrillera. Treinta y nueve delincuentes murieron al enfrentarse con tropas del Ejército y la Policía en Boyacá, Valle, Cesar, Antioquia, Arauca, Nariño y Santander. Un soldado y un inspector perdieron la vida y un policía resultó herido.

El resultado de las operaciones militares de las últimas 24 horas, según el Ministerio de Defensa, se suma a la baja de otros 29 insurgentes, en hechos ocurridos desde las dos de la tarde del jueves. En total, dijeron fuentes oficiales, 55 delincuentes han muerto en combates con el Ejército. De ellos, habría 16 sin confirmar, en un paraje entre Bolívar y Córdoba.

Los bandoleros, por su parte, volaron nuevamente los oleoductos Colombia y Caño Limón-Coveñas. Nueve mil barriles de crudo se derramaron. Además, los delincuentes asaltaron un campamento del Oleoducto Trasandino e incendiaron seis buses en el área metropolitana de Bucaramanga.

El racionamiento de agua en Arauca, cuyo acueducto fue sellado debido a un derrame de crudo propiciado por la voladura del domingo pasado, continuó ayer.

Según informes sin confirmar, en Carigona, en límites entre Córdoba y Bolívar, 16 delincuentes más habrían sido muertos cuando intentaron emboscar un comando fluvial de la Armada Nacional.

El Ministerio de Defensa dijo que ocho de los delicuentes murieron en Ginebra (Valle del Cauca) cuando unos cien hombres del VI frente de las FARC se tomó la población durante una hora y destruyó el cuartel de Policía y la sede del Banco de Bogotá.

El soldado Luis Castro Wanwa murió en el ataque y el agente de policía Carlos Humberto Osorio resultó herido. El inspector de Policía, Carlos Everth Villaiza, murió de un infarto cardiáco durante el asalto.

El coronel Francisco Díaz, comandante del batallón Palacé, confirmó la muerte de ocho delincuentes. Sin embargo, un comunicado expedido por la Gobernación del Valle señala que doce de los bandoleros fueron dados de baja .

El coronel Díaz dijo que uno de los atacantes fue retenido. Ni su identidad, ni la del soldado que murió, fueron suministradas.

En la región de La Laguna, jurisdicción de Socha (Boyacá), murieron 12 delincuentes del frente 28 de las FARC, que se enfrentaron con tropas de la Primera Brigada. El comandante de la guarnición, brigadier general Crispiniano Quiñónes Quiñónes, dijo que el contacto armado comenzó el jueves en horas de la tarde y concluyó en la madrugada de ayer.

En el sitio Puerto Matus, jurisdicción de Arauquita (Arauca), murió otro delincuente de las FARC en un enfrentamiento con el batallón Muiscas del Comando Operativo Número Dos. Los bandoleros intentaban establecer un retén con una volqueta de las Empresas Públicas locales, la cual había sido robada.

Entre tanto, tres delincuentes de las FARC y del ELN muerieron en la Costa Atlántica al enfrentarse con tropas de la II Brigada.

Dos aviones A-37 fueron enviados a apoyar a una unidad de la Infantería de Marina que fue emboscada en Nechí, en límites de Antioquia con el sur de Bolívar.

Y un hombre y mujer del ELN, sin identificar, murieron a las 7 de la mañana de ayer en el sitio El Cinco, vereda El Tesoro, municipio de Manaure (Cesar). El enfrentamiento fue con el grupo Contraguerrilla Guajiros. Se les decomisaron dos fusiles, Fal y AK-47, material de intendencia y municiones.

En otro contacto en Pailitas (Cesar) un delincuente del ELN murió al enfrentarse con unidades del batallón San Mateo. En Carepa (Antioquia) tropas del Batallón Voltígeros dieron muerte a un delincuente y capturaron a tres más.

Por otra parte, el comandante de la I División del Ejército, general Humberto Correa Castañeda, denunció que el ELN prepara otro paro de transporte en la Costa Atlántica. Vuelan oleoductos En el noreste antioqueño, cuando apenas se restablecía el bombeo de petróleo por el Oleoducto Colombia, suspendido desde principios de esta semana debido al atentado número 13, la línea de conducción volvió a ser dinamitada por la guerrilla en el municipio de Remedios.

El atentado fue perpetrado en el sitio la Brillantina, entre los kilómetros 117 y 118. Los técnicos de la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol) calcularon que se derramaron seis mil barriles de crudo, que cayó a las aguas de la quebrada El Pescado, afluente del río San Bartolo. Este desemboca al Magdalena.

Con este atentado, el 14 que sufre el Colombia desde que entró a funcionar en julio, se han derramado cerca de cien mil los barriles de petróleo que han caido a los ríos, quebradas y caños del nordeste antioqueño. En la voladura más grave, el 16 de julio, se perdieron 45.000 barriles.

Entre tanto, el Oleoducto Caño Limón-Coveñas volvió a ser volado ayer. El atentado, cerca a Sardinata (Norte de Santander), se presentó en momentos en que los habitantes y autoridades de Arauca hacen ingentes esfuerzos para recoger el petróleo derramado en el río del mismo nombre el domingo pasado.

La carga de dinamita colacada ayer en el sito La Vega, kilómetro 331, destruyó varios metros del tubo. Las autoridades dijeron que por lo menos unos tres mil barriles de petróleo alcanzaron a derramarse, provocando situaciones de emergencia en el sector rural. El bombeo fue suspendido de inmediato.

En el sitio El Palmar, inmediaciones de Ricaurte (Nariño), cuarenta delincuentes de las FARC se tomaron un campamento del Oleoducto Trasandino, de Ecopetrol, y destruyeron los equipos de comunicación, una planta de asfalto y otros elementos. Las pérdidas fueron superiores a cincuenta millones de pesos. Incendiados seis buses En el área metropolitana de Bucaramanga delincuentes incendiaron seis buses de servicio urbano, con el propósito de presionar un nuevo paro de transporte en el nororiente.

Algunos expendios de gasolina, según el gobernador, Juan Carlos Duarte Torres, y el alcalde, Jaime Rodríguez Ballesteros, suspendieron sus servicios brevemente ante amenazas recibidas por la Coordianadora Gerrillera.

Los buses atacados, fueron incendiados en un parqueadero a dos kilómetros de Piedecuesta.

Seis hombres, que dijeron pertenecer a la CG, intimidaron al vigilante y le prendieron fuego a los vehículos de la empresa Transpiedecuesta. Cinco más resultaron con daños de alguna consideración.

En el sitio La Trucha en el páramo de Berlín, en la vía Bucaramanga-Cúcuta, la delincuentes bloquearon la carretera con una tractomula a la cual le pincharon las llantas.

De otra parte, en el interior de la Notaría Sexta de Bucaramanga fue asesinado el comerciante Roso Plata Santos, de San Vicente de Chucurí, en momentos en que realizaba algunas gestiones para la venta de una finca.

En previsión de posibles antentados este fin de semana las autoridades reforzaron ayer las medidas de seguridad en todas las carreteras, entre ellas Villavicencio-Bogotá. El gobernador encargado de Cundinamarca, Julio Alberto Diaz Garavito, dijo que existe información de un paro programado por los delincuentes del ELN.

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