TRIBUNAL SE PRONUNCIA SOBRE DERECHOS DE LAS PROSTITUTAS

TRIBUNAL SE PRONUNCIA SOBRE DERECHOS DE LAS PROSTITUTAS

Una mañana, a comienzos de septiembre, los travestis que terminaban de arreglarse para iniciar el trabajo diario, en el Hotel La Florida, en La Alameda, en el centro de Bogotá, fueron sorprendidos por varios agentes de la Policía que sellaron el sitio. Ese episodio, considerado por la dueña del establecimiento como una violación a su derecho fundamental al trabajo, originó un pronunciamiento del Tribunal Superior de Bogotá en torno a la prostitución y a las prácticas homosexuales.

13 de noviembre 1992 , 12:00 a.m.

La Corporación admitió, al resolver una acción de tutela interpuesta por la propietaria del hotel, Zobeyda Martínez Ardila, la legitimidad de la prostitución como un trabajo, y dijo que por esta razón nadie puede, en aras de sanear un sector de una ciudad, violar el derecho fundamental que les asiste a todas las personas al trabajo.

A la vez, la Corporación se refirió a las prácticas homosexuales y sostuvo que estas son parte del derecho a la intimidad y se encuentran dentro de una esfera de inviolabilidad que prevalece sobre cualquier circunstancia, incluso sobre los intereses generales .

Por razones procedimentales, la Corporación negó la acción de tutela que interpuso la mujer. Sin embargo, el caso ha servido para señalar una primera doctrina sobre el tema.

En la sentencia, el Tribunal dice que en Colombia la prostitución ni es delito ni está reglamentada, al menos en debida forma, simplemente es tolerada.

Vender el cuerpo a cambio de dinero u otra dádiva es una de las profesiones más antiguas de la historia, y a través de los tiempos ha cambiado su imagen de moralmente prohibida a socialmente aceptada .

En la demanda que originó el fallo, la mujer pidió que le fuera protegido su derecho fundamental al trabajo y los de sus hijos, que consideró vulnerados por el Alcalde de la localidad 03 y el Comandante de la Quinta Estación de Policía.

Estos, habían ordenado el cierre del establecimiento por 15 días continuos, con lo cual se suspendió, dice la demanda, temporalmente la fuente de trabajo de la dueña del establecimiento y la de sus hijos.

Martínez manifestó que su hijos dos menores y uno mayor de edad derivaban su sustento de las ganancias del hotel, y que por lo tanto se les violaban sus derechos fundamentales al sellar el lugar.

Un travesti que vive en el hotel dijo que cada rato nos cierran los hoteles en donde la gente nos permite vivir. Lo que nosotras queremos es que nos dejen trabajar. Que nos respeten porque nosotras no molestamos a nadie y también tenemos nuestra dignidad .

En la demanda, la mujer dice que ninguno de los argumentos de los funcionarios para determinar la sanción de su hotel son verdaderos, ni fundamentados.

Al responder la pregunta que el Tribunal le formuló sobre la destinación del hotel, Martínez dijo que únicamente hospedaje de todo el que llegue a solicitarlo, allá no se discrimina el sexo .

Los cargos bajo los cuales la Policía selló el hotel, son, como lo manifestó el cabo Ricardo Cerinza, subcomandante del CAI # 109, que en ese lugar hay complicidad entre los homosexuales y las personas que cometen los ilícitos en la calle y a las cuales se les abren las puertas, para que allí se refugien.

Igualmente, según las autoridades, quienes residen permanentemente o fijamente en el hotel son consumidores de sustancias alucinógenas de las cuales hasta el momento se tiene el conocimiento mas no se les ha podido comprobar ni encontrar en el hecho .

Los homosexuales y las prostitutas que trabajan en el sector, expresan su descontento por la actitud de las autoridades, que, según dicen, no les permiten ejercer su trabajo, atentan contra su dignidad y hasta contra su vida.

La semana pasada vino un teniente dice un travesti y yo estaba en la puerta esperando a los clientes, entonces me dijo que si no le daba el reloj me pegaba y me puntió con una navaja en la pierna. Pero hay otras a las que les dan la vuelta , es decir que las suben a la patrulla y las matan en las afueras de la ciudad .

Las mujeres prostitutas, por su parte, se quejan también de los malos tratos de la autoridad. Yo solo le digo a la gente señala una mujer en tono agresivo que esta no es una vida fácil como todo el mundo piensa. Es que tener que hacer cosas que uno no quiere con desconocidos no es fácil... y aparte de todo, la autoridad no nos deja trabajar en paz . Derechos inviolables El Tribunal, al resolver la tutela consideró que si bien es cierto que en el sector de La Alameda se ha pretendido erradicar prácticas como el proxenetismo y el homosexualismo, así como otras circunstancias como venta de drogas e inseguridad, también lo es que la formulación de esas políticas deben encontrar soluciones reales que permitan la reconstrucción del entorno social, sin afectar a otros integrantes de la comunidad ni sus derechos y obligaciones .

Las prostitutas y los travestis manifiestan estar de acuerdo con que el Gobierno les busque un lugar de trabajo, aunque reconocen que el centro de la ciudad es el mejor sitio, a donde llegan más clientes .

Un travesti pidió que nos lleven a otro lugar está bien, porque los clientes van a donde una está, pero que allá sí nos dejen .

El fallo del Tribunal, con ponencia del magistrado Lucas Quevedo Díaz, y con sala de Aída Rangel y Abelardo Rivera Llano, señala que en el marco de esos programas de recuperación de sectores no se puede violar el derecho fundamental al trabajo siempre y cuando sus actividades se limiten a las establecidas para tales sitios, obviamente sin que lleven aparejados la comisión de hechos punibles, situación del todo inaceptable .

En este sentido, mientras algunas prostitutas y travestis niegan protagonizar delitos como tráfico de estupefacientes y hurtos, otros reconocen que en algunas ocasiones han hecho cruces para ganar dinero.

Si a una dice un travesti la dejaran trabajar en paz, sin molestarla, no tendría que hacer cosas indebidas como cruces de droga y eso... Claro que por unas niñas pagamos todas, porque no todas robamos, pero la gente cree que ser travesti es ser delincuente .

Todos los afectados se mostraron de acuerdo con el pronunciamiento del Tribunal. Es que esto de verdad es un trabajo. Independiente, pero un trabajo. Por eso no nos pueden echar de aquí sin solucionarnos el problema .

El Tribunal dijo que teniendo en cuenta los hechos y la faltas de un soporte probatorio que confirme los cargos que se le imputan al Hotel La Florida, sería procedente tutelar el derecho al trabajo de Zobeida Martínez.

En cuanto a los derechos de sus hijos, la Corporación señaló que la mujer no demostró que éstos derivaran su sustento de las ganancias de ese hotel y que además, el padre les suministra dinero mensualmente.

El Tribunal, sin embargo, confirmó la decisión de primera instancia del Juzgado 43 Penal del Circuito y negó las pretensiones de la mujer.

La razón por la cual los magistrados se negaron a tutelar el derecho al trabajo, fue que Martínez cambió la razón social de su negocio, de Hotel La Florida a Hotel Alfa, y que esta última aún no cuenta con soporte legal porque no ha obtenido los permisos y licencias de funcionamiento, con lo cual no se puede autorizar el trabajo en cuanto no existe el establecimiento legalmente .

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