AÚN HAY AVES ENTRE LOS JUNCOS

AÚN HAY AVES ENTRE LOS JUNCOS

A pesar de la contaminación de las aguas y del poco espacio que les queda, en el humedal de La Conejera, al noroccidente de Bogotá, aún se ven aves acuáticas. No en grandes cantidades como sucedía hace unos años, pero todavía llegan algunas tinguas, garzas y chorlitos. La expedición en busca de las aves, organizada por la Asociación Bogotana de Ornitología y el Departamento del Medio Ambiente (Dama), se inició ayer a las diez de la mañana. Cerca de 40 personas, con binóculos en mano, se dieron a la tarea de encontrarlas.

11 de octubre 1993 , 12:00 a.m.

No fue una labor fácil, pues desde el principio se sabía que los patos migratorios ya no llegan al lugar porque se necesitaría del espejo que forma el agua para que ellos hagan una parada en su camino. Como el agua está casi tapada por el buchón y los juncos, los bancos de patos pasan derecho en busca de otro espejo de agua .

Los observadores de aves enfocaban a todo lo que se movía. Un nido al fondo indicaba que las aves estaban cerca. Y por fin se vio la primera. Era una tingua negra y de pico amarillo. Son las más comunes en este lugar, porque son las especies que más soportan la contaminación , explicó el presidente de la Asociación, Bernardo Ortiz.

Como esa, había varias en La Conejera. Incluso, en un rincón, a cien metros de la orilla del pantano en medio de un junco había una acompañada de dos crías. Pero con el ruido que producían los visitantes al verlos, se espantaron.

Allá, en medio de ese laguito que se forma, hay otro gritó alguien. De inmediato, las cámaras y los binoculares giraron para verlo. Era otra tingua, pero esta vez se trataba de la más especial por estar en vía de extinción.

Era la tingua bogotana, un ave de color cafe claro que se divertía picoteando entre el agua y el buchón. Su observación no se prolongó por mucho tiempo porque al darse cuenta de que era espiada se resguardó entre los matorrales.

La búsqueda continuó. Una garza sobrevolaba el pantano y sólo se detuvo en un potrero, al otro lado del humedal, donde podría darse un festín con las garrapatas que atacan a las vacas.

Por varios minutos la labor parecía infructuosa. Solo se sabía que había aves porque se escuchaban los chillidos que retumbaban como eco entre los árboles secos.

Y cuando la expedición estaba a punto de terminar, porque hasta las tinguas se habían escondido, apareció un chorlo migratorio. Según Ortiz, el chorlo viene del Círculo Polar Artico y se detiene un tiempo en esta zona para descansar en su viaje hacia el Círculo Polar Antártico. Más se demoró la explicación que la observación, pues el curioso pajarito desapareció en el aire.

Así, entre la emoción de ver las pocas aves de pantanos que aún quedan y la decepción que produce la contaminación, los vecinos del barrio más cercano al humedal contaron que ese espectáculo está a punto de morir.

Un habitante de la urbanización Compartir de Suba contó que desde hace un año, una empresa constructora trabaja en el relleno del pantano para dar campo a otra urbanización. Es decir que si el trabajo de relleno continúa, en un año el humedal de La Conejera habrá desparecido y en consecuencia, las aves se irán con sus nidos a otro pantano, aunque ya no queden muchos.

Humedales para entidades sin ánimo de lucro No todo está perdido para el humedal de La Conejera. La directora del Dama, Elizabeth Grijalba de Rodado explicó que el Banco Mundial ha ofrecido su apoyo financiero para la recuperación y protección de los pantanos de la ciudad.

Dentro del programa Santa Fé I, que se concentrará en obras de alcantarillado y que será financiado con recursos del Banco Mundial, se incluirá una partida para gestión ambiental que se dedicará a los humedales , aseguró la funcionaria.

Teniendo en cuenta que diariamente desaparecen entre una y dos hectáreas de pantano por acción de los rellenos, adelantó un estudio para iniciar un proceso de recuperación.

Ese estudio, que fue entregado hace unas semanas a Planeación Nacional, ya está en poder del Banco Mundial y una vez sea analizado, se determinará el monto del apoyo financiero .

La funcionaria indicó que una vez se inicie la recuperación, los humedales serán entregados a entidades sin ánimo de lucro para su vigilancia y control.

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