Un ave puede planear el futuro como los humanos

Un ave puede planear el futuro como los humanos

Un ave norteamericana conocida por el nombre en latín de ‘aphelocoma califórnica’, similar al arrendajo, ha demostrado su capacidad de planificar el futuro con antelación al igual que hacen los humanos, según publica la revista científica Nature.

23 de febrero 2007 , 12:00 a.m.

Un estudio llevado a cabo por expertos de la universidad británica de Cambridge demuestra por vez primera que una especie que no pertenece a los primates tiene consiencia del concepto del tiempo y puede imaginar el futuro y obrar en consecuencia.

Hasta la fecha, la planificación consciente se había considerado una facultad exclusiva de los seres humanos.

Diversos experimentos a cargo de ese equipo de científicos prueban que esa ave es capaz de prever cuándo tendrá que enfrentarse a época de escasez alimenticia y actuar consecuentemente, almacenando víveres.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos expusieron al ‘aphelocoma califórnica’ a diferentes condiciones de alimentación y estudiaron su comportamiento.

Según el profesor Nicky Clayton, responsable de los experimentos, “la planificación futura es una habilidad cognitiva compleja que se atribuía hasta ahora únicamente a los humanos”.

Todavía no se ha demostrado que otro tipo de conductas de las aves como la construcción de nidos, la migración o la rutina de esconder nueces para el invierno correspondan a la capacidad de anticiparse al futuro, sino que se piensa que responden a “comportamientos instintivos”.

La mayoría de estas conductas, señaló Clayton, son “respuestas automáticas” en lugar de comportamientos planificados. “Este estudio sobre la ‘aphelocoma califórnica’ aporta la primera prueba de planificación animal guiada por una necesidad que no se presentará hasta el día siguiente”, dijo.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos sometieron a las aves a un período de entrenamiento, durante el cual las distribuyeron durante seis días y en mañanas alternas en dos compartimentos diferentes. En uno de ellos, a las aves se les daba desayuno mientras que en el otro se las privaba de comida. Una vez concluida la fase de entrenamiento, los expertos comenzaron a dar comida a los pájaros a horas vespertinas inesperadas.

Los autores del estudio observaron que las aves almacenaban más alimentos de los que se les asignaban cuando esa misma mañana se habían visto privadas de desayuno ya que anticipaban que tendrían hambre a la mañana siguiente.

Con los experimentos se demostró que esas aves son capaces de planear el futuro y asegurarse una alimentación variada en el próximo desayuno. EFE

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