Fisura y fumarola en nevado del Huilia suben la tensión

Fisura y fumarola en nevado del Huilia suben la tensión

Las dos fumarolas con las que amaneció ayer el volcán nevado del Huila nunca habían sido vistas por los más de 20.000 habitantes de Páez-Belalcázar (oriente de Cauca). (VER INFOGRAFÍA: EFECTOS DE UNA ERUPCIÓN EN EL NEVADO DEL HUILA)

21 de febrero 2007 , 12:00 a.m.

Ese humo, mezclado de gases, salía por entre una fisura que pudieron detectar desde el aire expertos de Ingeominas desde un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana.

Cualquier erupción, advierte el Instituto, podría derretir el hielo glaciar y generar flujos de lodo que irían a parar al río Páez. A su paso arrasaría con lo que encuentre.

La marca, que surgió en medio de los más de 700 temblores entre domingo y lunes, quedó entre la cresta y el pico central de la montaña de 5.364 metros, el punto más alto de los Andes en Colombia.

Por eso, ayer funcionarios del Ingeominas les dijeron a los habitantes de este municipio que deberán aprender a vivir con el volcán, como lo han hecho pobladores de Nariño con el Galeras.

Pero si el miedo tuviera olor, podría decirse que en Páez huele a lodo, a río revuelto. El aroma del río Páez, que bajó crecido hacia las 11 de la mañana del lunes, después de que los sismos y una primera erupción volcánica provocaron un aumento del caudal de la quebrada Irlanda que lo nutre, permanecía en el aire.

Por eso, la noche del lunes fue, quizá, la más larga de los últimos 13 años para los habitantes de las riberas de su río tutelar, que el 6 de junio de 1994 les arrancó el hospital, plantaciones, animales, casas y a más de un millar de sus vecinos y conocidos. Ahora no quieren que los vuelva a tomar por sorpresa.

La primera fisura Los expertos no saben qué seguirá en el comportamiento del volcán nevado del Huila, que no tenía erupciones desde hace 500 años.

La directora regional de Ingeominas en Popayán, Adriana Agudelo, dijo que ayer se produjo una pequeña emisión de ceniza, parte de la cual se depositó en el sector occidental del glaciar y el resto se dispersó hacia el noroccidente.

Es la primera vez que ese nevado expulsa ceniza y el Ingeominas está en máxima alerta. Una de las cosas que más inquieta a los expertos es la rotura en la cresta.

“Es como si una olla de presión hubiera volado su válvula de seguridad”, explica Mónica Arcila, del Ingeominas.

Agrega que por diferentes puntos está saliendo vapor del volcán, que tuvo un importante cambio en su superficie.

Los volcanes Galeras y Puracé tienen hace rato sus cráteres abiertos, pero en el Huila apenas se está abriendo. Ante las presiones internas, la fisura podría ensancharse más.

Ingeominas observó la formación de un pequeño flujo de lodo que se inició en el glaciar mayor y descendió por la quebrada La Azufrada, afluente del río Páez. El lodo se concentró en la vereda Irlanda y produjo un represamiento sin consecuencias.

Ayer, el casco urbano de Páez, donde viven unas 2.800 personas, estaba desierto. Los niños y adolescentes no corrían al colegio y los transportadores no ofertaban viajes en el parque; el comercio abrió casi a las 9 de la mañana; y desde las partes altas descendían mal dormidos, despeinados y con la ropa del día anterior quienes no se atrevieron a quedarse en el pueblo.

Jair Pistala, uno de los voluntarios, pasó la noche atento al comportamiento del río.

En su camino, el nevado, totalmente despejado, les permitió ver además de las nieves perpetuas a las que están acostumbrados, las fumarolas que se alzaban al cielo.

“Estamos muy preocupados”, decía doña Gilma Ceballos. Es que ni los más abuelos de Páez tienen historias sobre la erupción de ese volcán.

Los paeces de Tierradentro, quienes lo consideran su sitio sagrado, insisten en voz baja en que el volcán fue profanado y por eso desde hace 13 años no está tranquilo.

Pocos ojos para rastrear la nueva amenaza Aunque desde hace más de una década el complejo del Volcán Nevado del Huila tiene una red de vigilancia con cuatro estaciones telemétricas, los ojos que están puestos sobre él no son tantos frente a los que monitorean el Galeras, en Pasto.

Tres de las cuatro estaciones –que dependen del Observatorio del Ingeominas en Popayán– están fuera de servicio.

La razón es que en ocasiones, por problemas climáticos y de seguridad, los funcionarios del Instituto no han podido subir la escarpada Cordillera Central para acceder a los equipos y hacerles mantenimiento.

Una situación crítica, si se tiene en cuenta que el seguimiento y monitoreo a los volcanes activos es una de las primeras herramientas del sistema de alertas y resulta clave a la hora de diseñar planes de emergencia y evitar desastres naturales.

Pese a las dificultades, al Huila se le hace seguimiento desde 1989. Desde esa época se llevan registros de su actividad sísmica. Hoy, ese movimiento se registra únicamente en la estación Cerro Negro.

Según estudios del Ingeominas, las últimas erupciones de lava del Huila se remontan a unos 10.000 años y en los últimos 500 no hay registro alguno documentado de erupción.

Los expertos señalan que los sismos, y no la actividad volcánica, fueron los causantes de los 3.000 desplazamientos que formaron los flujos de lodo que ocasionaron la avalancha del Páez, en 1994.

Hay 15 volcanes bajo vigilancia permanente En Colombia hay 38 volcanes. De ese total, 15 ameritan vigilancia permanente, según César Carvajal, subdirector de geología de Ingeominas.

Las regiones volcánicas están divididas en tres: sur, centro y norte.

Entre los más importantes del sur figuran el Chiles, Cerronegro, Azufral, Doña Juana, Galeras y Cumbal. Estos dos últimos son los más activos y se monitorean desde Pasto.

En la zona centro, además del volcán nevado del Huila, está el Puracé. En esta zona hay una cadena montañosa llamada Los Coconucos, en la que sobresalen los volcanes Pan de Azúcar y Sotará.

En la región norte, donde la mayoría son volcanes nevados, hay cinco de importancia: el Cerrobravo, Santa Isabel y el Nevado del Tolima. A ellos se suman el Ruiz y el Machín, que requieren máxima atención.

EL GALERAS Y EL HUILA, DOS GIGANTES QUE ‘RESPIRAN’ SOBRE 17 POBLADOS.

» La mayor amenaza del Nevado del Huila es el casquete glaciar de más de 13 Km. que tiene en la cima. Un deshielo significaría que 823 millones de metros cúbicos de agua arrastrarían todo a su paso, formando lodo que terminaría en la cuenca del río Páez y en los valles del Simbolá.

» A diferencia del Huila, el Galeras tiene una influencia mayor sobre poblaciones. En sus alrededores viven 500 mil personas en 9 municipios, incluido Pasto. No tiene nieve y en caso de erupción, el riesgo se concentraría en la expulsión de lava y roca, que causaría quemaduras graves o incendios.

Páez, un pueblo entre las precauciones y el éxodo .

Con precauciones, los socorristas de la Defensa Civil de Páez-Belalcázar bajan cada hora hasta la orilla del río tutelar, que pasa frente a la cabecera urbana. También los acompañan algunos agentes de Policía. Su misión, por turnos, es medir el nivel del agua para ver si hay algún cambio.

Nadie quiere repetir la historia de los socorristas que, apenas sonaron las alarmas a las 4 de la tarde del 6 de junio de 1994, se montaron en un carro y salieron rumbo a la montaña con la idea de ayudar. La avalancha se llevó por delante el vehículo y la mayoría de ellos murió.

La puesta en marcha de un plan de contingencia fue coordinada ayer por Ingeominas y entidades nacionales.

Desde la tarde del lunes el Comité de Emergencias de Páez- Belalcázar se reúne cada dos horas en el salón del Concejo. No se dispone de muchos recursos, pero abunda la voluntad.

Desde la emisora local, José Telésforo Cuello y otros periodistas emiten boletines permanentes. Los viejos radios de pilas fueron desempolvados y los jóvenes, que usan celular de última tecnología con los que hasta filmaron la avalancha, no pierden de vista a sus parientes, atentos a señales de alerta.

Por orden de la Alcaldía las actividades escolares fueron suspendidas y se restringió el servicio de transporte público hacia el Huila. La misma medida se sugirió con el transporte hacia Popayán, pero fue suspendida por la insistencia de habitantes que prefirieron buscar refugio en esa capital.

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