DERRAME PETROLERO EN RUSIA, TERCERO DE LA HISTORIA DICE GREENPEACE

DERRAME PETROLERO EN RUSIA, TERCERO DE LA HISTORIA DICE GREENPEACE

Las autoridades rusas reconocieron ayer que la compañía petrolera responsable de contaminación en el norte del país les ocultó la magnitud de la marea negra, que podría ser la tercera catástrofe petrolera de toda la historia, según la organización ecologista Greenpeace. El ministro ruso para situaciones de urgencia, Serguei Shoigu, acusó a la compañía petrolera local KomiNeft de haber ocultado la verdad a las autoridades centrales con respecto a la amplitud de las fugas que se produjeron en un oleoducto de la región ártica.

27 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Lamentamos el atraso en la información sobre las verdaderas dimensiones de lo que ocurrió , declaró el ministro durante una conferencia de prensa.

Sin embargo, el responsable ruso no llegó a reconocer las cifras del gobierno norteamericano y de Greenpeace, que se refieren a dos millones de barriles (más de 200.000 toneladas de petróleo) derramados desde hace varios meses en una región de bosques y pantanos en la república rusa de Komi (1.600 kilómetros al nordeste de Moscú).

Esta cifra convertiría a la marea negra rusa en la tercera catástrofe petrolera más grave de toda la historia, después de la marea negra de 1991 que se produjo durante la Guerra del Golfo (5 millones de barriles) y la provocada en 1979 por la explosión de una plataforma petrolera frente a las costas de Venezuela (3 millones de barriles).

Por lo tanto, la marea negra que se produjo en el Gran Norte ruso sería ocho veces mayor que la provocada por el naufragio del petrolero Exxon Valdez en 1989 en Alaska.

Por su parte, los expertos rusos enviados urgentemente al lugar desde Moscú afirmaron haber visto desde el aire que (la contaminación) podría no ser superior a las 14.000 toneladas , de acuerdo con Serguei Shoigu.

El ministerio ruso para el Medio Ambiente también señaló una contaminación de 14.000 toneladas, contrariamente a sus primeras estimaciones de la víspera sobre un derrame de 60.000 toneladas de petróleo.

En todo caso, el gobierno ruso tuvo que reconocer que fue engañado sobre las fugas que desde febrero o agosto, según las fuentes, afectan al oleoducto defectuoso.

La compañía KomiNeft señaló el pasado primero de octubre una fuga que en realidad se produjo en agosto y subestimó su amplitud indicando únicamente un derrame de 1.500 toneladas, según Shoigu.

Si no hubiera habido tanto ruido, esa cifra seguiría siendo la misma , deploró el ministro ruso.

En septiembre se produjeron otros derrames. Los trabajos de reabsorción tuvieron que ser interrumpidos durante el mes de octubre a causa del frío (la temperatura bajó a 10 grados bajo cero), pero unas mil personas están trabajando actualmente en esto, afirmó Serguei Shoigu. Sin embargo, la portavoz del gobierno de la república de Komi, Tamara Filshieva, aseguró por su parte a la AFP que los trabajos terminaron el martes pasado.

No es una catástrofe ecológica. Sólo se trata de una situación de emergencia en la zona inmediata (de los derrames). Es grave, pero no es el fin del mundo, aseguró la portavoz.

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