PUENTE DE PAZ SOBRE EL JORDÁN

PUENTE DE PAZ SOBRE EL JORDÁN

Puede ser una paradoja o una imagen que refleja la realidad que afrontan Israel y Jordania; en un desierto lleno de minas ambos países sembraron ayer la semilla de un nuevo futuro que mutuamente se desean de paz y prosperidad. En sólo tres meses se ha pasado de 47 años de estado técnico de guerra entre los dos países, a la solemne firma de un tratado de paz, al reconocimiento de las fronteras y al establecimiento completo de relaciones.

27 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Sentados bajo una carpa construida sobre lo que fue un campo minado, los jefes de gobierno de Israel y Jordania, Yitzhak Rabin y Abdel Salam Majali, firmaron el documento en el curso de una ceremonia plena de emoción y colorido, simbólicamente organizada en el nuevo puesto fronterizo de Araba, en el sur de ambos países.

Jordania se convirtió de este modo en el segundo país árabe en firmar la paz con Israel, tras Egipto en 1979.

Casi cinco mil invitados participaron en la ceremonia bajo un sol plomizo y fuerte viento. Tras escuchar los himnos nacionales israelí, jordano y estadounidense, 21 cañonazos sonaron para celebrar el acontecimiento. Siria y la OLP, que han criticado el acuerdo, fueron los grandes ausentes.

Instalados sobre un podio tapizado de rojo, el rey Hussein y Rabin proclamaron que sus países habían hecho florecer el desierto y transformar la región en un valle de paz .

Es una paz digna. Se trata de un regalo para nuestros pueblos y las generaciones futuras , declaró el rey Hussein.

Clinton, que también firmó el tratado y las cartas anexas al texto, aseguró a Jordania e Israel que EE.UU. garantizará su aplicación, pese a la oposición de las fuerzas del terror que van a intentar que haya un retroceso. .

21 cañonazos sella paz jordano-israelí En un escenario que nada tendría que envidiarle a una película de Hollywood, israelíes y jordanos festejaron ayer en el desierto de Araba, algunos kilómetros al norte del Mar Rojo, el histórico Tratado que puso fin a 47 años de odio.

La ceremonia empezó con un desfile de la guardia real jordana cuyo atuendo tenía los colores del desierto. Al son de las gaitas le dio una vuelta al cuadrado de cemento construido en un antiguo campo de minas donde estaba ubicada una carpa alfombrada con pieles de cabra. Allí, el presidente Bill Clinton habló con el rey Hussein de Jordania, con el primer ministro israelí, Yithzak Rabin y otros dirigentes para ultimar detalles.

Todo estaba fríamente calculado para la firma del documento y en una maciza mesa de roble estaban dispuestos los nombres de los firmantes. Pero a último minuto tuvo que ser agregada la rúbrica del ministro ruso de relaciones exteriores Alexander Kozyrev, que insistió en participar pese a la renuencia estadounidense.

Este ligero impasse fue solucionado con gran diplomacia y la ceremonia salió como lo previsto. Sonaron los himnos, dos unidades de 16 artilleros israelíes dispararon 21 cañonazos en dirección del mar Rojo y tras las palabras de los presentadores ( Honramos la memoria de los que cayeron en el frente, los amamos y nos aman ), el orador, ataviado con un kefia (tocado árabe), salmodió versículos del Corán, el libro santo de los musulmanes. Lo mismo hizo un rabino quien leyó un pasaje de la Tora (Antiguo Testamento).

Calurosa firma El cielo estuvo inundado de globos de todos los colores. En el momento de firmar el histórico Tratado, Clinton apenas pudo ver algunas de las páginas que firmó ya que la arena del desierto le jugó una mala pasada y le cegó.

No hubo problema. Clinton se puso sus gafas oscuras y como sus homólogos, estampó su firma en el documento.

Es nuestra paz que firmamos aquí. La paz de los soldados, la paz entre amigos , declaró el primer ministro israelí Yitzhak Rabin, provocando los nutridos aplausos de unos 5.000 dirigentes políticos y personalidades de todo el mundo que debieron aguantar temperaturas superiores a los 30 grados. Pero el agua mineral extraída de las fuentes de la planicie del Golán sirio ocupado, ayudó a los invitados a soportar el calor mientras escuchaban los discursos.

Es una paz digna. Se trata de un regalo para nuestros pueblos y las generaciones futuras , declaró por su parte el rey Hussein, asegurando que los dos países mantendrán relaciones de buena vecindad como nunca habían existido antes .

Clinton, que también firmó las cartas anexas al Tratado, aseguró a Jordania e Israel que Estados Unidos garantizará su aplicación, pese a la oposición de las fuerzas del terror que van a intentar que haya un retroceso . No debemos y no podemos dejarles conseguir su objetivo. No les dejaremos lograrlo , añadió.

También fueron testigos de esta paz los ministros de Asuntos Exteriores de Estados Unidos, Warren Christopher, de Rusia, Andrei Kozirev, y de Israel, Shimon Peres, quienes también firmaron el histórico documento (ver detalles de lo establecido en la infografía).

Un Tratado por TV Cinco mil invitados, el mundo entero viendo la ceremonia. El único que no se la gozó fue Yasser Arafat, que vio la firma por televisión y no la vio completa porque se cortó la luz en su oficina de Gaza.

Mientras él almorzaba, culminaba la ceremonia con la estrechada de mano de generales y soldados de los ejércitos de Israel y Jordania y millares de globos fueron soltados en el cielo de Araba, para simbolizar la paz recién estrenada.

El toque final lo dieron dos niñas, una israelí y una jordana, cuyos abuelos murieron durante las guerras entre los dos países, quienes entregaron ramos de flores a los dirigentes del reino hachemita y del Estado hebreo.

Colombia, complacida con el acuerdo Bogotá Colombia expresó anoche su beneplácito por la firma del tratado de paz jordano-israelí.

En un comunicado del ministerio de Relaciones Exteriores, el gobierno colombiano manifestó su complacencia por la firma del Tratado de Paz con el cual se pone fin a más de medio siglo de enfrentamientos en la zona.

Colombia confía en que el acuerdo entre los dos países (Jordania e Israel), así como el celebrado con la Organización para Liberación Palestina (OLP), constituya la etapa inaugural de un proceso de paz firme y duradero para todo Oriente Medio , dice el comunicado.

Agrega que igualmente se une a todas las iniciativas encaminadas a buscar por la vía de la concertación y el diálogo, la solución de las confrontaciones, con pleno acatamiento de los principios del Derecho Internacional para la solución pacífica de los conflictos.

Así mismo, elogia los esfuerzos mancomunados del grupo de naciones que promovieron el acercamiento entre israelíes y jordanos, traducido en el histórico documento firmado ayer.

Colombia ha manifestado su intención de realizar todos los esfuerzos y actividades posibles para seguir contribuyendo en la medida de sus capacidades a la cimentación de la paz en Oriente Medio.

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