‘No sabía que me daban por muerto'

‘No sabía que me daban por muerto'

Los soldados que irrumpieron ayer en un cambuche en plena selva, entre el Valle y Chocó, se toparon con un hombre con la cabeza metida en la tierra. Era el capitán Leonardo Alfonso Nur Rangel, a quien hallaron sorpresivamente tras cuatro años de desaparecer misteriosamente.

09 de febrero 2007 , 12:00 a.m.

“No quería que me pegaran un tiro en el cráneo”, dijo este oficial del Ejército, de 35 años, quien se encontraba barbado y empuñando una cadena con la que estaba atado.

El comandante del Ejército, general Mario Montoya, viajó personalmente hasta la zona y acompañó al oficial en el traslado en helicóptero hasta el Batallón Vencedores, de Cartago. Montoya informó que las tropas de la III Brigada golpearon un campamento del Ejército Revolucionario Guevarista (Erg), disidencia del Eln, entre los municipios de El Dovio y Versalles.

Aseguró que desde hace dos meses había información sobre un secuestrado, pero desconocían que se tratara del capitán, que no solo había sido dado de baja oficialmente, sino que corrían los término para su muerte legal.

¿Cómo lo secuestraron? El 23 de mayo del 2003 se perdió todo rastro del capitán Nur Rangel. Esa mañana salió en un vehículo particular desde Cali hacia Bogotá.

El oficial recordó que lo interceptaron hombres armados que le suministraron una sustancia. “Cuando reaccioné estaba en una embarcación camaronera en el Pacífico”, dijo.

Contó que en la selva lo acompañaban usualmente seis hombres. “El trato era pesado –dijo–, porque uno es militar. En las caminatas me llevaban atado por el cuello o la cintura. Y había presiones sicológicas con historias de muertes por minas”. Los días y semanas pasaban sin conocer nada que no fueran selvas y cielos estrellados.

Reconoció que la última semana sintió miedo debido a unos combates. “Me sacaron a caminar por la selva y no me dejaron llevar la mochila en la que tenía mis pocas cosas personales”.

Al mismo tiempo, sostuvo el general Montoya, el cerco militar se estaba cerrando.

En el cambuche, en la mañana del miércoles, reveló el capitán, se enteró de que el presidente Uribe había sido reelegido, porque escuchó un debate por La W Radio.

No había clareado en la madrugada del jueves, cuando sintió disparos. El oficial dijo que, entonces, cavó un hueco con sus propias manos y metió la cabeza.

Los militares del Batallón de contraguerrilla número 94 dieron muerte en ese momento a un presunto guerrillero identificado como ‘Mario’. Cuando el general Montoya llegó al sitio en helicóptero Nur Rangel, desconocía de quién se trataba. En la tarde, fue recibido con abrazos por una hermana en Bogotá.

“El Ejército me desenterró”, dijo el oficial, quien al principio no reconoció a los militares, pues los uniformes fueron cambiados recientemente. Tampoco sabía que a él lo daban por muerto.

Dijo que una prueba del miedo que lo acompañó siempre está en sus antebrazos. “Con unas tunas me marqué el nombre en la piel para que me identificaran en cualquier caso”.

ELN DESCONOCÍA PLAGIO DE CAPITÁN.

‘Francisco Galán’, uno de los voceros del Eln en los acercamientos con el Gobierno, dijo ayer desconocer los pormenores del secuestro del capitán Leonardo Nur Rangel y de su liberación, ocurrida ayer.

Aclaró que el Ejército Revolucionario Guevarista (Erg) no hace parte del Eln.

De este grupo se ha conocido de tiempo atrás que es una disidencia.

Su acción se ha concentrado en las vías que comunican a Quibdó con Risaralda y Medellín. Por esta zona es constante su asedio: cobran extorsiones, secuestran y en han bloqueado la región con amenazas al transporte y la quema de carros.

Se le responsabiliza del ataque que dejó 10 policías muertos en Tutunendo (Quibdó), en mayo del 2005.

Interrogantes de este caso.

El secuestro. El propio capitán Nur no recuerda bien el momento de la retención. Dice que fue interceptado por hombres armados que le aplicaron una sustancia y luego apareció en una lancha en el Pacífico.

¿Por qué los guevaristas no reportaron el plagio? Ni el Ejército sabía del secuestro y lo daba como desaparecido. Según Hugo Pineda, asesor jurídico de la Fundación País Libre, el Ejército Revolucionario Guevarista (Erg) lo estaría usando para sacarle información. También habría pensado en venderlo a otros grupos para financiarse.

¿Plagiarios violaron normas internacionales? En un conflicto interno, los convenios de Ginebra hablan del respeto a los combatientes privados de la libertad y la obligación de dar información sobre paradero y estado de salud.

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