REORIENTACIÓN DEL GRUPO ANDINO

REORIENTACIÓN DEL GRUPO ANDINO

El año entrante se cumplirán 20 años de reiterados incumplimientos de la primera meta que se trazaron los países del Grupo Andino para aprobar un arancel externo común, AEC, para mercado subregional. Los anuncios recientes sobre su aprobación no se compaginan con la realidad de ausencia de acuerdos que permitan ponerlo en vigencia y completar así la zona de libre comercio que se culminó en desarrollo de los Mandatos Presidenciales de Cartagena y Galápagos de 1989. En las actuales circunstancias, sin embargo, no está nada clara la conveniencia de insistir en su aprobación por varias razones. En primer lugar el AEC ya no cumpliría sus funciones de común. El llamado Arancel Externo Mínimo Común, primera etapa del AEC que aprobaron los países, no permitió que los países mantuvieran una política comercial conjunta frente a terceros países. Desde la creación del Pacto, con algunas excepciones, los países han otorgado innumerables concesiones a terceros países en forma independiente y desc

18 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Con Venezuela se ha logrado una mayor convergencia arancelaria con base en los esfuerzos bilaterales que han permitido unificar alrededor del 90 por ciento del universo, aunque con una inmensa fragilidad jurídica que le permite a cualquiera de los dos países cambiar sin mayores conflictos el arancel binacional , como ha sucedido recientmente con las reformas de aranceles para algunos productos en Colombia. Es con este país que podría justificarse a mediano plazo un esfuerzo de armonización arancelaria pero sin tener que incurrir en el desgaste del AEC subregional. Para ello convendría introducir una modificación o reglamentación al Artículo 61 del Acuerdo de Cartagena, que permita incorporar al ordenamiento andino los acuerdos entre pares de países en materia arancelaria, mientras se logra, a largo plazo, la meta comunitaria.

Otras razones refuerzan la inconveniencia de comprometer a corto plazo la política arancelaria colombiana con los demás países andinos. Por una parte, la situación cambiaria de los años por venir, la necesidad de evitar sesgos arancelarios en contra de las exportaciones, la importancia de contar con mecanismos para compensar los desequilibrios en contra de Colombia que resultaron de las negociaciones del G3, y las negociaciones a mediano plazo que se iniciarían con los Estados Unidos, hacen imprescindible, por lo menos, abrir un amplio debate técnico sobre la estructura deseable del instrumento arancelario, reflexión que ya se inició en el reciente Congreso de los exportadores. Finalmente, adoptar un AEC es darle a la Junta del Acuerdo de Cartagena una responsabilidad de administrar la unión aduanera que, en las actuales circunstancias de abandono institucional, le sería totalmente imposible asumir.

Las distorciones en la competencia o problemas de reexportación que podrían surgir de la falta de AEC, podrían enfrentarse más eficientemente con otros instrumentos como el orígen, las cláusulas de salvaguardias y las que amparan la competencia leal y equitativa entre los países. También podrían impulsarse acuerdos arancelarios para algunas ramas productivas como las del sector agropecuario, sin necesidad de incurrir en el inconveniente compromiso global.

En los próximos años el principal desafío del Grupo andino debiera ser perfeccionar la zona de libre comercio deonde todavía persisten innumeralbes obstáculos que le introducen iestabilidad e incertidumbre a los flujos de comercio exportador del pais (ver cuadro). Lograr la plena reincorporación del Perú al programa de liberación; eliminar trabas administrativas, sanitarias, marcarias y de otra índole; perfeccionar los mecanismos de pagos y utilizar más eficientemente las monedas nacionales en el intercambio; armonizar regímenes aduaneros; impulsar medidas de facilitación del transporte; recuperar la importancia técnica y política de la Junta e iniciar algunas acciones conjuntas frente a terceros países, serían algunas de las prioridades a impulsar en la genda subregional de los próximos años. Solo de esta manera se podrá ir construyendo la interdependencia necesaria para estadios más avanzados de la integración económica.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.