DILEMA: INFLACIÓN O DESEMPLEO

DILEMA: INFLACIÓN O DESEMPLEO

Hemos comentado el saludable debate que se ha venido presentando en nuestro país acerca de la independencia y objetivos del Banco de la República a raiz de la reforma constitucional de 1991. Es bueno que se conozcan los argumentos en favor y en contra de las nuevas funciones de nuestro Banco Central como un elemento que contribuya a la educación económica del país, en un tema que afecta a todos los colombianos. El debate que parecía ya superado en los Estados Unidos donde desde hace muchos años el Banco Central disfruta de una amplia independencia del gobierno, ha revivido a raiz del nombramiento de un nuevo miembro en la junta de Gobernadores de la Reserva Federal. Pocas veces un presidente tiene tiene la oportunidad de nombrar a alguien en dicha junta, ya que el período de sus miembros -14 años- supera en muchos los cuatro años del primer mandatario.

18 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

En esta ocasión, Alan S. Blinder, economista y anterior columnista de Business Week, ha venido a ocupar el cargo de vice-presidente de la Junta de Gobernadores y a alborotar el ambiente económico al declarar públicamente que ese Banco Central se debe ocupar, no solamente de reducir la inflación, sino de combatir el desempleo.

Blasfemias?. Otro columnista de la misma revista califica al nuevo miembro como peligrosamente débil en inflación y, por consiguiente, sin las cualidades morales e intelectuales para liderar el FED . Nada suave comentario para un colega que se atrevió a decir que los bancos centrales tienen un papel que cumplir en la búsqueda de ambos objetivos.

Desde hace cien años Parecería obvio que en términos de bienestar el empleo tenga una alta prioridad y que un poco más de empleo podría justificar un poquito más de inflación. La pregunta es, entonces, si existe esa alternativa de bajar el desempleo y pagar el costo de una mayor inflación. Pregunta que puede tener diferente respuesta según sea el economista que la conteste, aunque cada vez hay mayor acuerdo respecto de un posible intercambio entre inflación y empleo a corto plazo pero no a largo plazo.

En el lenguaje de los economistas se habla de la Curva Phillips por un economista británico que estableció una relación empírica de casi cien años que podía interpretarse en el sentido de que para tener menores niveles de desempleo hay que aceptar una mayor inflación.

Nuevos trabajos, bien sea porque las condiciones han cambiado y hoy los salarios y los precios son más rígidos a la baja que hace cincuenta o cien años, o porque se han hecho estudios más sofisticados, permiten considerar que a menor inflación corresponden mayores niveles de crecimiento económico y, por consiguiente, mayores niveles de empleo a través del tiempo.

Inflación y crecimiento Se acepta que, a corto plazo, puede existir ese costo de tener que aceptar más inflación si se quiere reducir el desempleo pero, aún así, se pone en duda que sea conveniente recurrir a la política monetaria para generar más empleo, ya que existe también el riesgo de equivocarse en estimar cuanto tiempo tarda en producir efectos reales un aumento en la cantidad de dinero o una reducción en la tasa de interés. Y, de pronto, el efecto expansivo llega cuando la economía ya se ha recuperado y, lo único que se obtiene es mayor inflación.

La evidencia reciente de muchos países, incluída Colombia muestra que una reducción en la tasa de inflación lejos de llevar a una recesión y a mayor desempleo, se puede traducir en más crecimiento y, en más empleo.

Esto, porque se ha visto que la inflación puede afectar negativamente la inversión, tanto en monto como en calidad. Especialmente reduce la productividad de la economía y lleva a un menor crecimiento y menor desempleo.

Colombia: caso igual En el caso colombiano un estudio de José Darío Uribe, del Banco de la República, Inflación y crecimiento en Colombia 1951-1992, llega a los mismos resultados de los trabajos hechos en otros países.

De acuerdo con nuestras estimaciones, disminuir 10 por ciento la inflación (por ejemplo de 25 a 15 por ciento) puede conducir a un aumento del producto cercano a un punto porcentual , indica este autor.

Hay que recordar que un punto porcentual puede representar un aumento del 20 por ciento en la tasa de crecimiento, si se pasa de un cinco por ciento o un seis por ciento, por ejemplo. Si a esto le agregáramos una reducción en la violencia y en sus costos el país tomaría un rumbo de crecimiento alto y sostenido. Prudencia monetaria no significa que se sacrifiquen empleo y crecimiento. Buen augurio para preservar y, más aún, para poner más esfuerzos en una reducción de la inflación.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.