CHOCÓ INUNDADO, Y NO DEJA DE LLOVER

CHOCÓ INUNDADO, Y NO DEJA DE LLOVER

La lluvia no dejó de caer durante todo el día de ayer y aumentó el drama de unos 68.000 chocoanos que anoche buscaban guarecerse tras las crecientes de ríos que pusieron en emergencia a cuatro municipios. En Bagadó, la localidad más afectada, tres personas murieron y seis más están desaparecidas. Por lo menos 11.280 familias de ese municipio así como de Lloró, Itsmina, Novita y Sipí quedaron a la intemperie pues las aguas virtualmente atravesaron las zonas urbanas. Se espera que hoy aumente la destinación de alimentos, agua, medicinas y enseres por parte del Gobierno Nacional.

19 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Aunque en Quibdó no se han presentado emergencias por el invierno, el Comité Departamental de Emergencias, reunido en la sede de la Defensa Civil, alertó a los pobladores de la capital que tienen sus viviendas en las riberas del río Atrato, ante un posible represamiento y sus consecuentes inundaciones.

Los voceros de la Cruz Roja dijeron que es crítica la situación de las poblaciones afectadas en ese departamento toda vez que la mayoría no posee acueducto y es imposible utilizar el agua de los ríos, cuyos caudales se han aumentado en forma considerable.

A la situación anterior se suma la dificultad de comunicación de las zonas afectadas, con la capital Quibdó, pues en Yuto, lugar desde donde salen lanchas y planchones hacia los otros municipios, se ha restringido los viajes de embarcaciones hasta tanto no baje el caudal de los ríos.

La incomunicación afecta principalmente a las localidades del Medio San Juan, donde el desbordamiento de los ríos Andágueda y San Juan provocó las situaciones más graves. Las inundaciones tomaron por sorpresa a los habitantes pues hoy era el primer día laboral de la semana. Muchas familias perdieron sus enseres, cultivos y animales , dijo María Cristina Arias, secretaria ejecutiva de la Gobernación del Chocó.

Trágica creciente En Bagadó, el río Andágueda se desbordó aproximadamente a las 9:00 de la noche del lunes festivo y afectó a siete barrios, donde 400 viviendas resultaron deterioradas y 1.145 familias damnificadas. La furia de las aguas arrastró a nueve personas.

Los cadáveres de tres de ellas, Dionisia Bedoya Rentería, de 8 años; Isabel Cristina Piedrahíta de Guío, de 40; Edgar Cuesta, de 43, fueron rescatados. Las otras personas siguen desaparecidas.

En Lloró, el desbordamiento del río Atrato inundó el noventa por ciento de localidad y arrasó ocho viviendas. Así mismo, en el corregimiento de Boraudo, en la misma jurisdicción, las inundaciones destruyeron diez casas.

Para Lloró, localizado en el vértice que une los ríos Atrato y Andágueda, es la segunda emergencia grave en poco más de un año. En mayo de 1993 una avalancha dejó más de 200 damnificados.

Las autoridades informaron que el río Tamaná, afluente del San Juan, inundó en un 75 por ciento a Novita, destruyó cuatro viviendas y dejó a 350 familias damnificadas.

Igualmente, en Itsmina, el río San Juan inundó ocho barrios, destruyó una casa y afectó a otras cuarenta. Allí las autoridades informaron que 400 familias se encuentran damnificadas y el comercio sufrió enormes pérdidas.

La Cruz Roja dijo que otras poblaciones inundadas fueron Sipí, donde también hay 400 familias damnificadas; el corregimiento de San Lorenzo, con 70 familias afectadas.

De las localidades de Tadó, Andagoya, Condoto, también se reportaron familias damnificadas más no daños.

Nora Arce, secretaria ejecutiva de la Cruz Roja Chocó y miembro del Comité Departamental de Emergencias, dijo que se dispuso el envío de botes con voluntarios y ayuda a Samurindó, cerca a Quibdó, donde se tuvo noticia de una avalancha, aunque nada se sabe de daños o víctimas.

El Comité de Emergencias ordenó un reconocimiento de las zonas afectadas para evaluar la situación y saber que tipo de ayuda se requiere. El censo preliminar es de 67.860 personas damnificadas. Ayer fue enviado un avión desde Bogotá con medicinas, combustible, alimentos, utensilios de cocina, mantas y otros elementos.

Miles de chocoanos que abandonaron sus casas por las crecientes amanecieron a la intemperie y bajo una intensa lluvia.

Crean puente aéreo para llevar ayudas Atención por vía aérea y otras acciones de urgencia fueron acordadas ayer por el Comité Nacional de Emergencias, convocado extraordinariamente por el presidente Ernesto Samper.

El Comité determinó crear un puente aéreo entre Cali, Medellín y Buenaventura para facilitar el envío de auxilios a los damnificados por las inundaciones en Chocó. En la operación participarán aviones, helicópteros y personal de la FAC.

El Jefe de Estado instruyó al vicepresidente Humberto de la Calle para que hoy efectúe un recorrido por los municipios chocoanos afectados, y verifique el proceso de apoyo.

Jorge Valencia Jaramillo, consejero para la Administración Pública, fue comisionado para visitar a Córdoba y Sucre, con igual propósito.

Sonia Durán, consejera para Bogotá, atenderá la situación en los barrios de Bogotá, donde se registraron inundaciones.

Al Comité de Emergencias asistieron también el ministro de Transporte, Juan Gómez Martínez; el viceministro de Gobierno, Juan Carlos Posada; el consejero de Comunicaciones, Juan Fernando Cristo; y el director encargado de la Oficina de Prevención de Desastres, Mauricio Bustamante.

Se extiende SOS Montería y Pereira A siete departamentos se extendieron durante las últimas horas los estragos causados por el invierno.

La emergencia que vive desde el mes pasado Córdoba arreció en el vecino departamento de Sucre. En esta región de la Costa Atlántica se estima que cerca de 5.000 viviendas han resultado inundadas y hay más de 15.000 damnificados, ahora también acosados por el hambre y las enfermedades. En territorio sucreño las inundaciones se presentan en los municipios de Majagual y Sucre.

El alcalde encargado del primero de esas localidades, Tulio Meza Colón, informó que 500 familias están damnificadas por el desbordamiento del caño Mojana. Los alcaldes de la región de La Mojana solicitaron el envío de mercados y drogas para los afectados.

El senador Francisco José Jattin Safar, por su parte, solicitó la intervención del presidente Ernesto Samper para que se le preste auxilio a los damnificados de Córdoba.

El director de la Defensa Civil, José Patricio Petro, entregó un balance de 4.875 viviendas inundadas en Córdoba, siendo Montería, Lorica, Ciénaga de Oro, Momil, Puerto Libertador, San Carlos y Chimá las localidades más afectadas.

Mientras tanto, en estado de alerta máxima fueron declarados tres municipios risaraldenses ante el recrudecimiento del invierno. La situación más delicada fue reportada en Mistrató, donde el desbordamiento del río Risaralda obligó a la evacuación de varias familias.

En la vereda Montegrande de Belén de Umbría, un derrumbe llevó a la reubicación de varias familias.

También ante el súbito incremento del río Otún a su paso por el corregimiento de la Florida, en Pereira, los organismos de seguridad extremaron las medidas de control y alerta.

Las lluvias en la Cordillera Occidental causaron, además, inundaciones en zonas ribereñas de Nariño, Cauca y Valle.De otra parte, se determin la alerta por la creciente del río Coello en las goteras de Ibagué, mientras que dos casas fueron arrasadas en Anaime (Cundinamarca).

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