Secciones
Síguenos en:
CONFIRMAN REGRESO DE LA CORRIENTE DE EL NIÑO

CONFIRMAN REGRESO DE LA CORRIENTE DE EL NIÑO

La catástrofe que se generó hace diez años por la corriente cíclica de El Niño se está repitiendo en las aguas suptropicales del Océano Pacífico. Así lo advirtieron ayer científicos estadounidenses, quienes hicieron un llamado a los países que sufren los efectos, con el fin de que adopten las medidas que estén a su alcance para evitar, o al menos reducir, las tragedias humanas.

Según la División de Meteorología del Instituto del Medio Ambiente (Ideam), antiguo Himat, las condiciones para el resurgimiento de El Niño pueden afectar a Colombia, como ha ocurrido en otras oportunidades.

Los cambios del clima que hace diez años causaron catástrofes en gran parte del planeta al paso de la corriente cíclica de El Niño se están reproduciendo en las aguas subtropicales del océano Pacífico, advirtieron ayer científicos estadounidenses.

También hicieron un llamamiento a los países que sufren los efectos de esta corriente cálida para que adopten las medidas a su alcance a fin de evitar o disminuir en lo posible nuevas tragedias humanas.

El paso de El Niño entre 1982 y 1993 causó pérdidas económicas de 8.110 millones de dólares por sequías, inundaciones, huracanes e incendios, según las estadísticas de la Administración Nacional de Estados Unidos para los Océanos y la Atmósfera (NOAA).

Estados Unidos tuvo en ese período pérdidas por 1.270 millones de dólares; Ecuador 650; Perú, Ecuador y Bolivia, 1.190 en su conjunto; Cuba, 170; Africa, 1.000; India y Sri Lanka, 150; Australia, 2.500; y México y Centroamérica, 600 millones de dólares, según los mismos registros.

Se despierta La posibilidad de que se reproduzcan esas graves alteraciones climáticas en diversas partes del mundo fueron anunciadas tras la observación del sobrecalentamiento de las aguas subtropicales en el Pacífico desde un satélite estadounidense, según un informe difundido por el Centro de Análisis Climáticos de Estados Unidos.

James Baker, subsecretario estadounidense de Comercio para los Océanos y la Atmósfera, calculó que, de acuerdo con los informes del satélite de la NOAA, el fenómeno podría iniciarse este año en diciembre, como es tradicional, aunque en otras ocasiones se ha retrasado hasta enero e incluso hasta marzo.

Durante un seminario en el Banco Mundial para el análisis de los datos disponibles sobre las probables graves alteraciones del clima, Michel Hall, de la NOAA, hizo un llamamiento a los gobiernos de las naciones que hace una década sufrieron los flagelos de El Niño para que tomen medidas a fin de atenuar sus efectos.

Según los datos registrados por los satélites meteorológicos estadounidenses analizados por los especialistas, entre 1992 y 1993 se registró un sobrecalentamiento de las aguas en el subtrópico del Pacífico, con una breve pausa a principios de 1994 y un retorno alarmante hacia esa tendencia.

El recalentamiento cíclico de las aguas en esa región del Pacífico supone la maduración de la corriente de El Niño que hace una década causó estragos económicos en Suramérica, Africa y fuertes alteraciones climáticas en Europa, Asia y Estados Unidos.

Hall, a pesar del alarmante recalentamiento de las aguas en el Pacífico, dijo que las previsiones no son exactas pero que los registros de casi un siglo de observaciones indican que el aumento en la temperaturas en esa región anuncia la proximidad de El Niño.

Ese fenómeno, que fue bautizado con el nombre de El Niño porque habitualmente se inicia en torno a la Navidad, hace una década tuvo devastadoras consecuencias para la agricultura, la ganadería y la pesca.

Cambia el clima De producirse a finales de este año o principios de 1995, es probable que se observen fuertes alteraciones en el clima en el hemisferio norte, con una considerable disminución de las temperaturas durante el invierno y una subida extrema en el verano.

En el hemisferio sur, y concretamente en Latinoamérica y Africa, ocasionaría sequías como las que afectan cíclicamente al nordeste brasileño y al sur del Sahara, inundaciones y sequías en Bolivia, Perú y Ecuador, mientras que en parte de la India y el sudeste asiático se registrarían huracanes, pronostican los expertos.

El Niño ya ha sido señalado como el culpable del desbarajuste climático que ha causado un récord de lluvias en algunos países, sequías y máximas de temperatura en otros por toda la región Asia-Pacífico durante el pasado mes de agosto.

Las recientes inundaciones en el sur de China; las tormentas tropicales en Camboya, Tailandia y Filipinas; las sequías en Australia, parte de Indonesia, Malasia y Corea, con un saldo de cientos de muertos y cientos de miles de desahuciados, son considerados como consecuencias del fenómeno.

Paul Epstein, especialista de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, hizo referencia al fuerte impacto sobre la salud y el medio ambiente de este fenómeno, en un seminario celebrado en el Banco Mundial.

En su disertación, dijo que El Niño provoca generalmente el resurgimiento de las enfermedades contagiosas por las alteraciones naturales que repercuten sobre los animales, entre ellos las ratas.

Los fuertes cambios climáticos observados desde 1980 han causado la reaparición de la fiebre del dengue, la malaria y el cólera.

El fenómeno cíclico ha obligado a los países afectados a establecer centros de observación que intercambian información en Australia, Brasil, Canadá, Chile, China, Ecuador, Estados Unidos, Francia, Indonesia, Japón, Nueva Zelanda, Perú, Rusia y el Reino Unido.

Puede haber sequía en Colombia Las condiciones para el surgimiento de El Niño se mantienen y pueden afectar a Colombia, como ha ocurrido en otras oportunidades.

Según la División de Meteorología del Instituto del Medio Ambiente (Ideam), antiguo Himat, son claras las señales: los vientos del este o Alisios, se siguen debilitando, mientras que el océano Pacífico conserva temperaturas de entre uno y dos grados por encima de lo normal.

La entidad señaló que de continuar esas circunstancias, el fenómeno de El Niño se puede presentar entre finales de este año o comienzos del próximo.

En esa época se comenzarán a sentir los efectos de ese fenómeno, que para Colombia significa sequía en la mayor parte de su geografía.

A mediados de marzo del próximo año, explicó la División de Meteorología, debe comenzar la primera temporada invernal de 1995. En ese período, que generalmente se extiende casi tres meses, se palpará la ausencia de lluvias.

En estos momentos, se presentan alteraciones en el comportamiento de las lluvias en el país. Mientras en algunas regiones son escasas, como Huila, los santanderes y parte de Antioquia, en otras han sido exageradas. Es el caso de Bogotá, en donde el aguacero del pasado lunes significó que se elevaran los promedios en más del cien por ciento por encima de lo normal.

Esas alteraciones también son señales de que El Niño comienza a desarrollarse.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.