QUIÉN LE TEME A LOS TEXTILES CHINOS

QUIÉN LE TEME A LOS TEXTILES CHINOS

China se ha convertido en el terror de los productores mundiales de textiles. Inclusive, los países desarrollados han buscado la forma de protegerse de los masivos ingresos de telas de esa nación a muy bajos precios, imponiendo cuotas o sobrearanceles. Estados Unidos y la Unión Europea tienen, por ejemplo, cuotas para algunos textiles chinos y prohibiciones para otros, aduciendo protección al medio ambiente o al consumidor.

23 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Los industriales de Corea y Japón solicitaron recientemente a sus gobiernos imponer también restricciones a las importaciones de ese país.

Y Colombia no se quedará atrás. En las próximas semanas, el Gobierno adoptará una serie de medidas que pondrán cortapisa tanto a las importaciones legales como al contrabando de textiles y confecciones chinas.

Entre ellas se destacan la imposición de sobrearanceles, la creación de cuerpos élites contra el contrabando y la verificación de importaciones por parte de firmas privadas.

China, un mundo aparte\ Pero, a qué se debe que todo el mundo esté cerrando sus puertas a las telas y confecciones de China? Sucede que ese país tiene una economía estatal planificada, en el que la oferta y la demanda no determinan los precios.

Allí, la tierra en la que se cultiva el algodón es del Estado y el transporte no tiene costo. Toda la producción de telas parece ser subsidiada por el Gobierno, que necesita ocupar la gente.

En los últimos 10 años, los países del Asia fueron los únicos que realizaron ensanche de telares. La adquisición de telares en el resto del mundo fue sólo para reposición.

Entre 1980 y 1991, las exportaciones mundiales de textiles y confecciones crecieron 147 por ciento. Las de China, lo hicieron en 400 por ciento, más del doble del promedio internacional.

Lo peor es que el crecimiento de las exportaciones chinas parece imparable. Según estudios recogidos por la Asociación Colombiana de Productores Textiles (Ascoltex), el exceso de capacidad instalada que tiene no desaparecerá de la noche a la mañana y todo indica que, inclusive, la producción tenderá a aumentarse.

Adicionalmente, hay que tener en cuenta que China no pertenece al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), por lo tanto, no está sometida a las reglas mundiales del comercio.

Bajo estas condiciones, competir con sus productos en el mercado internacional y hasta en el nacional, se hace muy difícil.

Además porque, pese a lo que comúnmente se cree, la calidad de muchos de sus tejidos es buena. Actualmente, por ejemplo, China está produciendo paños de tan excelente calidad como los ingleses, y a un costo muy inferior menor.

Se protegerá Colombia? Los textileros y confeccionistas colombianos opinan que el país ha estado en mora de imponer restricciones a las importaciones de ese país oriental y controles al contrabando, porque la industria nacional se ha visto fuertemente afectada.

Según Ascoltex, los productores nacionales han perdido más del 30 por ciento del mercado y han tenido que reducir al máximo sus márgenes de rentabilidad para poder competir. Sin embargo, el problema no es de calidad ni de productividad, como se ha visto.

Las pérdidas de cinco de las más grandes textileras del país (Coltejer, Fabricato, Tejicóndor, Unica y Fibratolima) ascendieron a 23.000 millones de pesos en el primer semestre del año.

Fuentes del Gobierno dijeron a EL TIEMPO, que el próximo miércoles el Comité de Asuntos Arancelarios y Aduaneros, analizará la solicitud de los productores de textiles, confecciones y calzado, para imponer salvaguardias a las importaciones de esos productos provenientes de China.

Esta salvaguardia consiste en un sobrearancel, que se determina de acuerdo al perjuicio que se estime.

Aún no sabemos de cuánto será, pero sin lugar a dudas se espera que imponga una tasa alta , afirmó una fuente oficial.

Actualmente, el arancel de textiles y confecciones oscila entre 15 y 20 por ciento. Los industriales han pedido que se incremente por encima del 100 por ciento para las importaciones chinas.

Igualmente, a mediados de noviembre, y paralelamente a la entrada en vigencia de la salvaguardia, el Gobierno pondrá en marcha una serie de medidas que permitirán controlar el contrabando.

Atendiendo la solicitud del sector, el Gobierno realizaría contratos con las firmas francesas Veritas y Cotecna, y con la suiza SGS, cuyo trabajo será verificar el origen, peso y valor de las mercancías, mediante aforo físico.

Igualmente se exigirá que toda solicitud de importación de textiles y confecciones esté acompañada de una muestra física del producto, con lo cual se verificará la calidad del mismo.

Se constituirán además varios cuerpos élites, conformados por miembros de la Policía, el Ejército y la Armada Nacional, que en coordinación con la aduana trabajarán en la incautación de mercancías de contrabando.

Se trabajará de la mano con la Fiscalía, que iniciará procesos para establecer presunto enriquecimiento ilícito.

El Gobierno también tendrá que decidir si los textiles incautados deben ser quemados, rematados para ser exportados o donados a las zonas del país que han sido declaradas en emergencia.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.