Secciones
Síguenos en:
UNA CUMBRE EN EL CAMERINO

UNA CUMBRE EN EL CAMERINO

Faltando menos de dos meses para la Cumbre de las Américas de Miami, ya no puede haber duda alguna que la tan esperada conferencia está evocando una famosa obra teatral de Luigi Pirandello: pero en lugar de seis personajes en busca de un autor , son 34 los jefes de Estado de nuestro continente que están en busca de una agenda. Todavía no se sabe a ciencia cierta hasta qué grado va a figurar el crítico tema del comercio regional; eso dependerá en gran medida si en Congreso ratifica los nuevos acuerdo del GATT en diciembre.

Pero un hecho poco discutido que ha contribuido a la confusión aun en los propios círculos oficiales de Estados Unidos, es el uso de mecanismos poco comunes para la diplomacia tradicional: las consultas que Washington ha entablado con organismos académicos y no gubernamentales.

Diplomáticos latinoamericanos admiten que invitaciones a estos organismos para que aporten ideas y temas que puedan ampliar la agenda de la conferencia, causaron no poco consternación en algunas cancillerías ya que son notorias las tensiones que existen entre organismos especializados en derechos humanos y el medio ambiente y ciertos gobiernos.

Lo irónico es que mientras la iniciativa se perfila como una manera de diversificar el diálogo en la formulación de política exterior, en Washington los diplomáticos latinoamericanos se quejan por ausencia de diálogo a través de los conductos oficiales, o sea con los propios gobiernos invitados.

Programa norte-sur Uno de los programas más estructurados de esta diplomacia informal proviene del Centro Norte-Sur de la Universidad de Miami, elaborado con el patrocinio del Departamento de Estado, de actividades preparatorias a la cumbre: una reunión en Buenos Aires sobre integración económica y la expansión del comercio; otra sobre democracia y la sociedad civil en Cartagena y una tercera en Jamaica sobre el desarrollo y el medio ambiente.

Los participantes son académicos y profesionales del Caribe y de Latinoamérica quienes reflexionan, comentan y critican el contenido del borrador de 14 iniciativas que la Casa Blanca circuló a los gobiernos a comienzos de septiembre, que enfatizan la lucha contra la corrupción y el narcotráfico. También incluyen temas como el desarrollo económico sustentable, promoción de la democracia y el fortalecimiento de la Organización de Estados Americanos.

La crítica más común que se ha hecho al documento es que carece de proyectos novedosos para la magnitud de la reestructuración económica y social que enfrenta el continente.

Una reunión típica de esta democratización del proceso de formulación de política exterior es el seminario que se realizó durante tres días la semana pasada en un hotel en Cartagena de Indias, copatrocinado por el Centro Norte- Sur y la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.

El título del seminario, que reunió 35 académicos fue Gobernabilidad Democrática en el Hemisferio , uno de los temas centrales del borrador de Estados Unidos.

Sin intención de ofender a nadie, un observador comentaba que la solemnidad de algunos de los debates hacía recordar a las Asambleas Generales de las Naciones Unidas que anualmente organizan los colegios secundarios en los Estados Unidos para estimular mayor interés en asuntos internacionales entre los estudiantes.

Cuando el director del seminario, el profesor Stephen Stein del centro de Miami advirtió: Espero vuestros mejores esfuerzos, acuérdense que el gobierno está prestando atención , no se detectó ninguna inflexión irónica en su voz que reflejara lo que es un lugar común en Washington, que muy raras veces las agencias del gobierno escuchan a comités o asesores que no formen parte de su propio equipo.

De inmediato, varios ponentes de la Universidad Javeriana entraron en un vehemente debate criticando una recomendación, en sí bastante inocua, instando a los países a la constitución de una comunidad hemisférica, basada en los principios de la democracia , no obstante que es precisamente el tipo de comunidad que propone la Carta de la OEA suscrita por todos los que estarán presentes en Miami. La propuesta fue aprobada por una abrumadora mayoría.

Nadie pone en duda la necesidad de formalizar un nuevo diálogo entre Latinoamérica y Estados Unidos en medio de la incertidumbre mundial, y las nuevas oportunidades, surgidas a raíz del fin de la guerra fría, pero han habido serias dudas sobre el timing de la conferencia. Se sabe que varios países habían instado a Washington, por lo menos informalmente, que postergue la conferencia cuatro o cinco meses, propuesta que fue categóricamente rechazada.

Nada impide, sin embargo, que el gobierno de Clinton estudie las recomendaciones de los otros gobiernos, además de las sugerencias de los grupos académicos, para formular una agencia digna de la importancia de la primera cumbre interamericana en casi treinta años.

(*)Periodista de United Press, Henry Raymont, -prusiano nacionalizado en EE.UU.- se especializó en Latinoamérica. Confiado en el papel de la OEA , ayudó a desarrollar programas de asistencia hemisférica. Con una larga trayectoria en los medios escritos estadounidenses y en aulas de estudios internacionales, ha seguido muy de cerca el desarrollo del proceso latinoamericano.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.