BANCA, EN DÉFICIT CON LOS CLIENTES

BANCA, EN DÉFICIT CON LOS CLIENTES

La Corte Suprema de Justicia llamó al orden a todas las entidades bancarias y a las corporaciones de ahorro y vivienda para que no abusen de sus clientes y respeten a cabalidad la legislación que rigen ese sector. Esos abusos, sostiene la corporación, se ven reflejados en el pago de interés que superan los autorizados, la exigencia de excesivas garantías, el pago de abonos forzosos sobre el producto del préstamo, el establecimiento de cláusulas que afectan el equilibrio del contrato o que dan lugar a atropellos y el desconocimiento de intereses a favor del deudor.

23 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

La Corte advirtió que las personas vinculadas, directa o indirectamente, en una relación contractual con un banco o corporación financiera y que se vean afectadas por las llamadas malas prácticas bancarias , pueden acudir ante los jueces a solicitar el pago de indemnizaciones.

El pronunciamiento de la Sala de Casación Civil, sobre ponencia del magistrado Carlos Esteban Jaramillo Schloss, gira básicamente en torno a las relaciones de crédito que la banca mantiene con sus clientes y pretende llamar la atención sobre las prácticas que van en detrimento del bolsillo de sus deudores.

Según la Corte, las entidades crediticias aprovechan muchas veces su poder de dominio sobre sus clientes y las necesidades de éstos para establecer requisitos excesivos a la hora de otorgar créditos.

El máximo tribunal de la Justicia ordinaria sostiene que un ejemplo sin duda persuasivo de esta clase de comportamientos irregulares, lo suministra el ejercicio del llamado poder de negociación por parte de quien, encontrándose de hecho o por derecho en posición dominante en el tráfico de capitales, bienes y servicios, no solamente ha señalado desde un principio las condiciones en que se celebra determinado contrato, sino que en la fase de ejecución o cumplimiento de este último le compete el control de dichas condiciones .

Este hecho, sostiene la Corte, se puede configurar en un supuesto claro de abuso cuando, atendidas las circunstancias particulares que rodean el caso, una posición de dominio de tal naturaleza resulta siendo aprovechada, por acción o por omisión, con detrimento del equilibrio económico de la contratación .

Más argumentos La corporación agrega, además, que la banca en sus diferentes manifestaciones es una compleja amalgama de servicios y créditos donde las empresas financieras que la practican disponen de un enorme poderío económico que (...) les permite a todas las de su especie gozar de una posición dominante en virtud de la cual pueden predeterminar unilateralmente e imponer a los usuarios, las condiciones de las operaciones...

La legislación en los últimos diez años -dice la Corte- no ha dejado de mirar con resquemor, en las operaciones de préstamo realizadas por las Corporaciones de Ahorro y Vivienda, aquellas prácticas consistentes en el abono directo del producto de tales préstamos .

Es decir, mediante normas se ha tratado de controlar la exigencia que hacen algunas entidades a sus clientes de consignar un abono sobre el total del préstamo, antes de que éste le sea adjudicado.

Esta práctica -según la Corte- , tiene el agravante de que sobre estos anticipos el cliente no recibe el reconocimiento de pago de intereses justos.

Este es un proceder que a la luz de la ley es contrario a las buenas prácticas de disciplina y trasparencia en la actividad bancaria en cuanto que, además, de facilitar el engorde de balances, incrementa sin justificación los costos para el usuario, toda vez que a módico precio para la institución depositaria y con pérdida para el depositante, le permite a la primera mantener una retención consentida de los fondos prestados...

Sobre el derecho que tienen los afectados a reclamar cuando se sientan afectados, la Corte dice, por ejemplo, que en el caso de que varias personas que han intervenido, sea como beneficiarios o bien como garantes, en una operación crediticia de préstamo hipotecario, se ven afectadas por prácticas incorrectas de la institución financiera prestamista, indicadoras de explotación abusiva de la posición dominante en que esta última se encuentra, cada una de ellas cuenta con la legitimación individual necesaria para exigirle por separado el resarcimiento de los perjuicios que demuestre le ha ocasionado esa conducta .

El pronunciamiento de la Corte se dio al resolver un recurso de casación presentado por la Constructora Arinco y la Corporación Popular de Ahorro y Vivienda (Corpavi) contra un fallo proferido el Tribunal Superior de Bogotá.

El proceso entre las dos compañías comenzó en junio de 1986 cuando Arinco entabló una demanda contra Corpavi, por posibles irregularidades en el proceso de pago de un crédito por 94 millones de pesos.

Según la constructora en 1981 acudió a la entidad crediticia a solicitar un préstamo por 105 millones de pesos para hacer un edificio de apartamentos.\ Corpavi entonces le pidió a Arinco que hiciera un depósito en esa entidad por cuantía equivalente al 10 por ciento del total del crédito solicitado, lo que obligó a la constructora acudir a intermediarios para conseguir los fondos de la garantía exigida.

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