ESTA BOCA ES MÍA:

ESTA BOCA ES MÍA:

23 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

El oficio de Joaquín Sabina es la provocación; de eso sobrevive y para eso vive.

Va por el mundo invocando profetas de pelo largo e ideas psicodélicas, como los Beatles, Jim Morrison y Lou Reed.

Sin embargo, en los últimos años Sabina encontró en los latinoamericanos una cofradía de admiradores secretos que le hicieron conocer las rancheras de Chavela Vargas y el vallenato.

Sabina parece fascinado con la cultura mexicana, en parte por el éxito de su corrido Y nos dieron las 10, con el cual se dio a conocer en Latinoamérica. Todo eso se ve en canciones como El bulevar de los sueños rotos.

Por lo demás, continúa con su historias de amores imposibles, de infidelidades fantasiosas y de perdedores consuetudinarios.

No abandona su vena rockera y así lo demuestra en El blues de lo que pasa en mi escalera y en Ganas de... un homenaje a J.J Cale. Tampoco se resiste a sus devaneos con la música del Caribe y por segunda vez prueba suerte con una salsa: Besos con sal y La casa por la ventana. Para prevenir un fracaso por la sempiterna falta de ritmo de los europeos se asoció con Pablo Milanés en estas dos composiciones.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.