Y DÓNDE ESTÁ EL OBISPO

Y DÓNDE ESTÁ EL OBISPO

Padecen de una enfermedad letal, en cara, pies y manos, que cada día los acerca más a su pronta desaparición. Pese a su grave estado de salud, poco es el interés que se les brinda. Los óleos del Concejo de Cali que representan a los próceres que han hecho la historia nacional y municipal, nada importan para los Concejales.

07 de octubre 1992 , 12:00 a. m.

Fue en el presupuesto de l990 de esa Corporación cuando se destinaron ocho millones de pesos para la restauración de los mismos, pero no se utilizaron para ese fin, según fuentes consultadas por este diario.

Pasados dos años de ese intento de recuperación, los hongos invaden los principales cuadros; Alfonso Barberena está relegado en el cuarto del olvido, la reproducción fotográfica del general Alfredo Vásquez Cobo no tiene marco; Fray José Ignacio Ortiz, padece de cuchilladas ocasionadas no se sabe si por el tiempo o por quienes no quieren su pasado, y las conserjes los limpian con agua, detergentes y esponjillas, elementos nada apropiados para su conservación.

Lo cierto es que no ha existido voluntad política y cultural que logre el rescate de las pinturas.

En l990, el primer restaurador que cometió la hazaña de presentar una cotización para recuperar 25 cuadros, a un costo de cuatro millones de pesos, que incluía la elaboración de fichas biográficas como lo exige Colcultura, fue el payanés Juan Arroyo. La suma resultaba económica para el Concejo, pues según Arroyo para él era más importante recuperar ese patrimonio que la misma plata. Son pinturas de importantes retratistas en la historia de la plástica nacional .

Arroyo, visitó en repetidas ocasiones a la mesa directiva tratanto de convencerles de la importancia de restaurar los cuadros, pero sus esfuerzos fueron inútiles.

En l992, Arroyo conoció que en lo corrido de este año se le había concedido la restauración del óleo del obispo Francisco Figueredo de la Victoria al pintor Horacio Centoncio por cuatro millones de pesos, de los cuales había exigido la mitad al inicio de la obra.

Centoncio en carta de junio l0 al Concejo le ratifica la entrega del cuadro para el mismo mes. El óleo no se encuentra en el Concejo y que el artista no se localiza ni en los teléfonos, ni en la dirección señalada en la papelería del Taller de Arte Restauración Serigrafía .

Muchos son los óleos que han desaparecido, porque en el Concejo nadie sabe lo que realmente es de allí.

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