NUEVO PLAN DE SALUD, UN REMEDIO INCIERTO

NUEVO PLAN DE SALUD, UN REMEDIO INCIERTO

El Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud intentará hoy darle una salida al nuevo esquema de salud de los colombianos. Pero la incertidumbre de quienes serían sus protagonistas siembra dudas sobre su viabilidad. A partir de las ocho de la mañana, el Consejo se reunirá para redefinir el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) o buscar otras alternativas que permitan hacer la ley financiera y operativamente viable, pero a la vez, atractiva para los posibles operadores privados.

10 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

La UPC es la cantidad de dinero que va a recibir la empresa promotora de salud por la atención de cada usuario.

El Ministro de Salud propondrá al Consejo una reducción de la UPC de 141.600 pesos a 118.649, pero según pudo establecer EL TIEMPO, podría ceder hasta 128.000.

Aún sin haber nacido, el nuevo esquema de Seguridad Social en Salud de los colombianos se encuentra en una encrucijada: las cuentas sobre cómo financiar el sistema no están claras.

Para el Gobierno, es evidente que el sistema no es viable si se paga 141.600 pesos por afiliado y los potenciales operadores privados calculan que con menos de esa cantidad es difícil financiar la salud de cada colombianos.

Y a pesar de que el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud, máxima autoridad del sistema, tratará hoy de encontrarle una salida, la incertidumbre de quienes serían sus protagonistas siembra dudas sobre su viabilidad en el futuro y sobre su plena entrada en vigencia en enero de 1995, para cuando está previsto.

El Consejo se reunirá para redefinir el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) o para buscar otras alternativas que hagan la ley financiera y operativamente viable.

La UPC es la columna vertebral del sistema y su valor es una señal para los interesados en crear EPS sobre la viabilidad del negocio. Al fin y al cabo, les muestra los ingresos que van a recibir por ofrecer el servicio de salud a los afiliados y su familia.

Con esos ingresos, las Promotoras tendrán que cubrir el costo del Plan Obligatorio de Salud (POS) de todos sus afiliados, la otra parte fundamental del sistema: dice a qué servicios tienen derecho quienes se afilien al nuevo esquema.

También tendrá que cubrir los gastos de administración y los costos del plan de prevención y promoción, que serán los que el Consejo de Salud movería por petición del Gobierno, para reducir el valor de la UPC.

Además, con los ingresos por UPC, los administradores tendrán que obtener utilidades.

En cuanto a los gastos de promoción y prevención, aunque las entidades dicen que son esenciales para ahorrar costos de atención, el Gobierno considera que se pueden disminuir, pues parte de ellos están incluidos en el Plan de Salud y el resto serán contratados directamente con las EPS.

Cambio de rumbo Las dudas sobre el futuro del sistema surgieron con el cambio de Gobierno.

Luego de haber sido definida en 141.600 pesos por la administración anterior, el actual Ministro de Salud anunció hace quince días que el sistema no sobreviviría si la UPC se dejaba en ese nivel y que sería necesario reducirla.

Si las cosas se dejan como están, el Fondo de Solidaridad y Garantía, que maneja los recursos del sistema, tendría que soportar un faltante de 260.000 millones de pesos en 1995. Eso sería lo más catastrófico que le podría pasar a la Ley , dijo el Ministro de Salud, Alonso Gómez.

Las cuentas del Ministerio de Hacienda también son preocupantes: el déficit del Fondo se mantendría en un nivel de 156.000 millones de pesos anuales entre 1996 y el año 2002.

La idea es que el Fondo sea solvente para mantener el sistema contributivo (integrado por los asalariados) y para que pueda darle, junto con el Estado, la salud a la gente de menores ingresos (estratos uno y dos de la población).

Eso es uno de los grandes objetivos de la Ley: aumentar la cobertura del sistema de salud, de manera que pase de atender siete millones de personas a cerca de 35 millones en solo ocho años.

Si lo logran, se pasaría de una cobertura del 20 por ciento en 1994 a una del 95 por ciento en el 2002.

Cifra polémica Pero, cuál será, en definitiva, el valor de la UPC? Esa es la delicada pregunta que intentará resolver el Consejo.

La última propuesta del Gobierno fue dejarla en 118.649 pesos, pero según pudo establecer EL TIEMPO, podría ceder hasta 128.000.

Sin embargo, el Consejo es autónomo y podrá tomar la decisión que quiera.

Presidentes de varias cajas de compensación, compañías de seguros y empresas de medicina prepagada consultados por este diario coincidieron en que una reducción de la UPC podría dificultar la viabilidad del sistema.

Según ellos, el problema es que a menos de tres meses de entrar en vigencia la nueva ley de seguridad social en salud, todavía no estén definidas las reglas de juego.

Y son tantas las dudas, que la mayoría de entidades que habían solicitado permiso en la Superintendencia Nacional de Salud para convertirse en EPS, las retiraron hace menos de quince días en espera de que sea definido todo el sistema.

Se trata de las empresas de medicina prepagada Bonsalud, Cafesalud, Salud Colmena y Salud Total, así como las cajas de compensación familiar Comfandi y Comfenalco.

Lo que ocurre es que al cambiar el valor de la UPC varían todos los estimativos financieros del sistema.

En otras palabras, la privatización de la salud, uno de los negocios que surgió con el nacimiento de la Ley, entraría en la cuerda floja si la UPC se disminuye.

Y algunas de las más grandes fusiones de los últimos años podrían quedar en proyecto. Tal es el caso de la unión de Colsubsidio y Cafam, dos de las cajas de compensación más grandes de país, que crearían una EPS conjunta. Si bajan la UPC entierran la Ley de seguridad social en salud. En ese caso no habría chance de entrar , dijo Luis Carlos Arango, presidente de Colsubsidio.

Claro que hay otros que están dispuestos a entrar al negocio aún con una disminución en el ingreso por cada afiliado. Si el precio de la UPC se disminuye estaríamos dispuestos a ingresar, pero dando salud de ese precio , dijo Roberto Cocheteaux, presidente de Colsánitas.

Esta opinión es compartida por la Caja de Compensación Familiar Compensar, y las empresa de medicina prepagada Cafesalud.

En cuanto a las compañías de seguros, la mayoría quieren entrar, pero prefieren esperar a ver cómo se desarrollan las cosas antes de tomar una decisión definitiva.

Es el caso de Colseguros, Seguros Bolívar, Colmena y Suramericana, entre otros, según fuentes del sector.

Colseguros, por ejemplo, considera que sólo si la nueva UPC les permite prestar un servicio, por lo menos similar al del ISS, entrarán al negocio.

Lo más probable es que las compañías de seguros recurran a las fusiones para poder competir.

El ISS también duda Pero, de bajar la UPC, los problemas no solo serían para el sector privado.

El presidente del Instituto de Seguros Sociales (ISS), Antonio Yepes Parra, dijo que la entidad no podría operar con ese nivel de UPC. Simplemente nos llevaría a una difícil situación financiera o a la quiebra .

Los mayores riesgos los correría la opción de darle atención en salud a toda la familia del afiliado, como está contemplado en la Ley.

Cuánto vale? Pero, si ese nivel está equivocado Cuál debería ser el definitivo según los cálculos de las entidades? Aunque no todos han hecho las cuentas, es posible guiarse por las de algunos.

Lo importante, según ellos, es que les permita cubrir el Plan Obligatorio de Salud, que fue fijado por el Gobierno en un promedio de 105.000 pesos, pero en concepto de las entidades tiene un costo más elevado.

Salud Colmena, por ejemplo, dice que la UPC debería costar 161.000 pesos. Compensar está muy cerca, pues estima un nivel de equilibrio de 162.600.

Las estimaciones del ISS se aproximan a los cálculos iniciales del Consejo de Seguridad Social en Salud de 141.600 pesos.

En el fondo todo se reduce a cuánto tiempo están dispuestos a esperar los operadores privados para recuperar la inversión. Con la tarifa propuesta por el Gobierno de 118.649 pesos los recursos se recuperarían en cinco años.

Según el Gobierno, si la UPC es muy baja la clave serán las cuotas moderadoras y los copagos.

Es decir, los planes complementarios que ofrezcan las Promotoras, lo que significa que quien quiera recibir una salud mejor tendrá que pagar más plata.

Pero si el sector privado y el ISS están sumidos en la incertidumbre, el Gobierno Nacional, y en especial el ministerio de Salud, están metidos en una encrucijada.

La ley les exige poner a funcionar el sistema, pero el posible déficit y la falta de recursos oficiales han complicado la situación.

Lo que el Gobierno quiere es acelerar la aplicación de la Ley de Seguridad Social y tratar de hacerla viable, pero la situación es muy preocupante , dijo el Ministro de Salud.

Encontrar la salida no es fácil. Al fin y al cabo, si no se ajustan las cuerdas fundamentales del más grande cambio que se haya desarrollado en la salud de los colombianos en los últimos años, el sistema entrará a operar solo a medias.

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