CUANDO LOS HOSPITALES ENFERMAN

CUANDO LOS HOSPITALES ENFERMAN

Cuando alguien va al hospital en busca de tratamiento médico, lo mínimo que espera es que se le cure de la enfermedad que padece, o, cuando menos, que se le alivie el dolor. Sin embargo, a veces, el hospital puede ser fuente de una segunda enfermedad o infección. Estas enfermedades, conocidas como nosocomiales o intrahospitalarias, son causadas por bacterias, virus, protozoarios y hongos que conviven en el ambiente hospitalario.

16 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Estos ingresan al cuerpo de los pacientes a través de dispositivos médicos comunes, como catéteres, líneas intravenosas, instrumentos quirúrgicos, sistemas de ventilación o con el simple contacto físico. Las infecciones pueden ocurrir aun en condiciones de esterilidad, cuando los dispositivos invasores pasan bacterias normales de una parte del cuerpo a otra.

Las infecciones del tracto urinario, por ejemplo, una de las más comunes entre las enfermedades inducidas en los hospitales, pueden ocurrir cuando un catéter lleva las bacterias normales de la cubierta mucosa del tracto urinario a la vejiga, un sitio no acostumbrado, en donde proliferan. Otra muy común es la neumonía intrahospitalaria, que corresponde al mayor número de muertes, seguidas por las infecciones de las lesiones quirúrgicas y las infecciones en el torrente sanguíneo.

Según Carlos Espinal, médico infectólogo del laboratorio Biolehner, estas infecciones están ligadas al incumplimiento de las mínimas normas de bioseguridad. Según él, muchos hospitales y clínicas del país le dan un uso inadecuado al concepto de asepsia y desinfeción, tanto de los equipos y elementos médicos, como del mismo ambiente hospitalario.

En muchas ocasiones, la infección intrahospitalaria también es producida por la falta de los elementos mínimos que garanticen la bioseguridad. Tal es el caso de la falta de guantes, catéteres adecuados o la reutilización de material desechable.

Ningún hospital o clínica está libre de tener este tipo de infecciones. Pero lo que pasa es que en Colombia un número considerable de instituciones asistenciales sobrepasan con creces las tasas mínimas de infecciones intrahospitalarias aceptadas en el mundo , dice Espinal.

Según cálculos oficiales, estas enfermedades le cuestan al país cerca de 30.000 millones de pesos al año. Al solo Instituto de Seguros Sociales, por ejemplo, le cuesta de cinco a ocho mil millones de pesos.

De acuerdo con Espinal, tal es su magnitud que es común ver casos donde un paciente que llega a que le hagan una pequeña intervención quirúrgica programada para una hospitalización de tres días, termine en cuidados intensivos con una neumonía intrahospitalaria. Muchos de estos casos terminan con la muerte del paciente.

La tendencia más preocupante, sin embargo, es el aumento de la resistencia de los microbios causantes de estas enfermedades a las medicinas modernas. En la actualidad, hay variedades de bacterias que no ceden, virtualmente, ante nada de todo el arsenal actual de medicamentos. Los hospitales procrean inadvertidamente estos patógenos fatales a través del uso extenso de antibióticos. Destruyendo o inhibiendo el crecimiento de los microbios más débiles, estos medicamentos permiten florecer a los gérmenes que son resistentes a las medicinas.

Por eso, generalmente, se requieren antibióticos de la última generación, que son muy costosos, o el uso de varios antibióticos a la vez, para tratarlas.

Lo más preocupante de todo esto es que el paciente no puede hacer absolutamente nada para evitar ser contagiado en el centro asistencial, ya que ésta es obligación del hospital o de la clínica.

Pero lo paradójico es el hecho de que la mayoría de hospitales y clínica del país le cobra al paciente los costos de la enfermedad intrahospitalaria, sabiendo que fue por culpa suya que el paciente se enfermó , dice un especialista médico.

Muchos hospitales públicos ni siquiera se preocupan por disminuir estas enfermedades, y el Estado termina asumiendo los costos.

Pero si bien los pacientes no pueden evitar por cuenta propia estas enfermedades, sí pueden elegir el mejor hospital o demandar por sus derechos. Al fin de cuentas lo que está en juego es su salud y la de su bolsillo.

Cómo se podrán evitar - Indague si el hospital o la clínica a la que usted o un familiar debe ingresar tiene programas de vigilancia, prevención y control de estas enfermedades.

- Aunque es más difícil, averige si el hospital en el que va a ser internado tiene y aplica programas de bioseguridad.

- En caso de que usted o un familiar cercano adquiera una de estas enfermedades, pregunte las razones.

- Si a usted le cobran estos gastos, averige con un abogado o con el mismo hospital, si debe asumir parcial o totalmente estos costos.

- Hasta donde esté a su alcance, observe que el personal médico mantenga los procesos de esterilización y desinfección de equipos, elementos, cuartos y pasillos.

- Esté pendiente de que los pacientes que tengan infecciones críticas sean aislados, pues éstos pueden ser un importante foco de infección.

- Recuerde que todo el personal de salud se debe lavar las manos, con agua y jabón, antes y después de visitar a cada uno de los pacientes.

- Asegúrese de que no se reutilicen equipos o elementos médicos que no hayan sido esterilizados o que sean desechables.

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