SER SOLDADOS POR UN DÍA

SER SOLDADOS POR UN DÍA

Ejercicios, deporte, comida, capacitación técnica y específicamente diversión son las alternativas que la II División del Ejército está ofreciendo a los niños de Bucaramanga. Se trata en parte de una estrategia para que la Brigada participe más de la comunidad. Los dos elementos básicos para ayudar a los menores a afrontar la inseguridad y la drogadicción que rondan son el programa Soldado por un día y la Escuela de Fútbol mayor general Carlos Julio Gil Colorado.

16 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

En el primer programa, Soldados por un día , 600 jóvenes de las escuelas públicas de Bucaramanga asisten periódicamente a las instalaciones de la II División del Ejército para observar las maniobras de los militares en su preparación.

Los sábados, los niños y niñas, que poseen una libreta militar similar a las verdaderas, con código, nombre y fotografía, aparecen durante más de cinco horas para integrarse con los soldados. La idea es que allí se diviertan y por eso al tiempo que conocen de cerca los helicópteros, carros de combate y demás elementos atractivos propios de una institución armada.

Títeres y payasos Así mismo, durante el recorrido por las instalaciones encuentran espectáculos de títeres, payasos y una animación constante, a cargo, en muchos casos, de los soldados destacados en la Compañía de Operaciones Sicológicas o de otros grupos dedicados a estos menesteres en el Ejército.

La capitán Miriam Bueno, de la oficina de Relaciones Públicas de la II División, asegura que la selección se hizo después de una invitación enviada a las escuelas y que recibió gran aceptación de los padres de familias. Estaban complacidos, dice ella, porque gracias a esto los pueden alejar un poco de la televisión y especialmente de la drogadicción, uno de los mayores problemas de la zona norte de Bucaramanga, donde residen la mayoría de los muchachos.

Por cuestiones de seguridad, no se les puede proporcionar uniformes camuflados a los infantes; pero, para motivarlos más, afirma uno de los suboficiales encargados de este manejo, incluso se les camufla el rostro para que ellos se sientan soldados por un día.

Dispare y gol Otro de los aspectos importantes que merece especial atención para el Ejército en Bucaramanga es el deportivo, para lo cual organizaron en las instalaciones de la II División la Escuela de Fútbol Mayor General Carlos Julio Gil Colorado.

Ciento cincuenta jóvenes de todos los estratos sociales de la ciudad se reúnen los sábados en las canchas militares para recibir la instrucción técnica de los entrenadores del Instituto Colombiano para la Juventud y el Deporte (Coldeportes).

El nombre de la escuela es un homenaje al asesinado comandante de la IV División del Ejército, mayor general Carlos Julio Gil Colorado. La inauguración se realizó el 2 de octubre.

El programa de capacitación arranca con dos meses de preparación física y técnica, durante los cuales los menores de diez años serán entrenados para después hacer intercambios con otros centros similares.

Las Fuerzas Militares con el apoyo de un sinnúmero de empresas privadas entrega toda la dotación a los pequeños, aunque a ellos se les cobran seis mil pesos de inscripción.

Voceros de la División señalaron que, a pesar de que los médicos militares que cuidan a los menores no han encontrado ningún problema de desnutrición, se les creará un programa dietético individual para mejorar su capacidad y se dictarán conferencias sobre el tema a los padres.

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