LA CORRUPCIÓN NO ES SÓLO DEL CONGRESO

LA CORRUPCIÓN NO ES SÓLO DEL CONGRESO

En su oficina de abogados ubicada en el centro de Bogotá, el ex procurador y ex congresista Alfonso Gómez Méndez recuerda con nostalgia sus épocas de juventud cuando, desde la universidad, los estudiantes hacían presencia política. Lamenta que los jóvenes de hoy no estén interesados en ella. Le gustaría ver que participaran más. pero, explica, faltan partidos, hoy lo que hay son microempresas electorales. La nueva Constitución no despertó la participación popular ni creó conciencia política .

16 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

No será que la corrupción de la clase política explica este fenómeno?\ Yo creo que esa es una razón en la mentalidad de la gente, pero es una razón equivocada.

Por qué? Aquí se ha dado a entender que todo lo que tenga que ver con la actividad política es corrupto. Incluso la gente piensa que participar en la acción política es tener un alma de corrupto. Cuando me eligieron a la Cámara, mis alumnos de la universidad me dijeron que ellos tenían tan buen concepto de mí que nunca imaginaron que yo fuera a ir a la política. Esa es la mentalidad equivocada.

Cómo puede pedir que haya otra mentalidad con casos como el llamado narcoproyecto ? Yo no estoy negando la corrupción. Mi teoría va a lo siguiente: al concentrar la corrupción en la clase política se llega a una especie de desdén frente al fenómeno político que, paradójicamente, hace que se puedan mantener los mismos políticos corruptos, porque la actitud de la gente es no votar.\ Se ha simplificado el fenómeno de la corrupción. La gran corrupción de este país no es, como se imagina, la del Congreso.

Entonces, cuál es? En los casos de cohecho por ejemplo, no puede haber corrupción pública si no hay corrupción privada. Es decir, nadie puede pecar por la paga sin alguien que le pague por pecar.

La verdadera corrupción es la que deriva de la contratación administrativa, licitaciones, comisiones, licitaciones internacionales. y esa corrupción no pasa por el Congreso.

La dificultad para encontrar una solución radica en la simplificación del problema, cuando no se plantea la verdadera corrupción en todos los órdenes de la actividad estatal.

Cómo se puede mirar el problema en toda su dimensión cuando suceden cosas como el llamado narcoproyecto ? El Congreso, en esta materia, no ha dado el mejor ejemplo para que la gente piense que es distinto, pero este proyecto que se plantea ahora no es el primero. El país no hizo el debate en su momento sobre el código de procedimiento penal en la legislatura anterior y ese código lo presentó el Gobierno.

Ahí no hubo objeciones de inconstitucionalidad ni de inconveniencia. No hubo una acción del gobierno para oponerse a una norma que, se veía muy claramente, podía beneficiar a las organizaciones criminales. Se plantearon unas rebajas de penas de tal magnitud que si uno se ponía a hacer cuentas, muchas veces el Estado les quedaba debiendo.

Después salieron a decir que las penas eran muy bajas pero, por qué el gobierno y el Congreso no analizaron esto en su momento ?. Mucha gente que participó en esto lo hizo de buena fe, pero no hubo oportunidad para el debate. Modificar un código es un tema de debate nacional.

Y cómo lograr que esos debates sean realmente nacionales? Con el auxilio de los medios de comunicación que deberían cumplir una labor de educación política. Llevando más información y a veces, no desviando los debates, como por ejemplo cuando se planteó el tema de la desaparición.

A la opinión se le dijo que se iba a desmontar el fuero militar y ese no era el tema. Eso no se le ocurre a nadie. Existe en todas partes y tiene que existir para los delitos típicamente militares. El debate debió haber sido que como en la Constitución dice que el fuero es para actos del servicio, si se podía entonces considerar en algunos casos desaparecer una persona como acto del servicio.

Y cuál es su opinión sobre ese proyecto? Creo que a quienes más le hubiera beneficiado el proyecto tal y como estaba era a las propias Fuerzas Armadas. Había que mostrarle al mundo que para las Fuerzas Armadas de Colombia el acto de desaparecer a una persona jamás puede considerarse como acto del servicio.

Más allá, casi que ni era necesario típificar el delito, porque en el fondo, la desaparición es un secuestro. Tal como se hizo el debate le transmitimos al mundo que el acto de desaparecer a una persona es un acto del servicio.

Cómo se sentiría usted como parte de este Congreso? Yo no quiero generalizar, pero sí creo que al Congreso le esta faltando hacer una presencia mayor. El mejor concurso que este Congreso le puede hacer a Samper es ser un Congreso vigilante.

El país está esperando del Congreso muchos más debates, más claridad sobre los temas. Y no hablo solamente en el caso de la corrupción. hablo de que si se va a definir la televisión que se va tener en los próximos años, que el Congreso participe en el debate.

Pero, cómo lograrlo cuando los hechos muestran infiltración del narcotráfico o, en el caso de la televisión, un lobby por parte de los grupos más interesados? Creo que la prensa debe jugar un gran papel.

Sí, pero también deben jugar un papel los poderes ejecutivo, legislativo y judicial...

El Congreso debería cumplir la Constitución. Esta señala que los congresistas son representantes de los intereses nacionales y debe haber una presencia de la opinión exigiendo resultados.

Eso no es abstracto? No. Hablaba Semana de la jaula de los micos. Hay que mirar quiénes administran la jaula. Eso no es difícil, y que hablen quienes la administran y también quienes no.

Pero es tal la infiltración del narcotráfico que uno no sabe hasta dónde va Creo que no nos podemos colocar un tapabocas. No sacamos nada con envolvernos en la bandera nacional cuando aparece un señor de la DEA haciendo acusaciones o revelando cosas, claro es una ofensa a la dignidad nacional, Ningún país en el mundo puede mostrar una ya interminable lista de héroes en esta lucha, como Colombia. Pero eso no lo puede llevar a uno a desconocer que evidentemente el narcotráfico ha avanzado. Creo que la política de sometimiento a la justicia, si bien es cierto que acabó con el narcoterrorismo, acentuó eso que el presidente Samper llamaba la narcocorrupción.

Nosotros no concatenamos lo que pasó ayer con lo que pasa hoy o lo que puede pasar mañana. En la Constitución establecimos la no extradición de nacionales. Al país se le olvidó que allí se llegó por la vía, me refiero al fenómeno en general, se llegó por la vía de la intimidación.

Usted comparte la intención que tiene el Gobierno Samper de reformar la ley de sometimiento a la justicia? Sí, creo que el país tiene que reordenar todo eso. Pero no le pueden decir mentiras a la opinión. Si se reforma, esa legislación ya no es aplicable a los casos anteriores. No se puede aplicar por principio del derecho penal. La ley penal sólo rige hacia el futuro.

Usted vio en EL TIEMPO el debate sobre la posibilidad de crear inhabilidades para la Justicia, cuál es su concepto sobre eso? Como todos los temas están relacionados, fíjese lo que pasó con el Congreso. La Constitución establece, a mi juicio sin mucha lógica, que el Presidente no puede nombrar a los parlamentarios como ministros. Además que es absurdo porque habiendo establecido elementos del régimen parlamentario, no solamente el Presidente puede nombrar sino que los ministros salen del Parlamento y asumen. Qué ha pasado?, que le nombran a los parientes, y sobre todo en el exterior. No es sino mirar la nómina de los últimos cinco años, y eso me parece mucho más corruptor.

Considera que hay pago de favores en la Justicia? Aquí ha habido siempre el clientelismo judicial. Que se discute menos que el otro clientelismo. Cuando se quiso acabar con la cooptación fue por eso, porque se decía que se han establecido unas roscas, que había casos donde se moría un magistrado y cuando hacían el juicio de sucesión incluía en los inventarios cuatro casas del tribunal, dos juzgados del circuito, cuatro de instrucción... Pero me parece que es más un problema de corrupción. Hay unas inhabilidades que ya existen y dicen que nadie puede intervenir en la elección de parientes. Este es un país que está lleno de inhabilidades que se violan todos los días.

Establecer más inhabilidades me parece que no tiene sentido, pero me parece que fue un retroceso haber politizado la justicia, en el sentido que la cúpula es el Consejo de la Judicatura y este lo elige el Congreso. No me cabe que los magistrados, como ocurría antes de la reforma del 57, hagan lobby en el Congreso. Qué puede ofrecer una persona que aspire a un cargo judicial? Un juez en campaña qué puede ofrecer?.

Podríamos decir que se está llegando a una cultura de la corrupción? Sí. Hay como un pesimismo generalizado. La gente piensa que nada puede cambiar y hay instrumentos como este del enriquecimiento ilícito, que son los únicos realmente valiosos contra la corrupción. Cuando llegué a la Procuraduría observé que desde 1981 existía como delito el enriquecimiento ilícito para los empleados públicos, pero no había ni un sólo proceso penal ni disciplinario. Ese era un tema de universidad.

El enriquecimiento ilícito está definido como delito, lo que creo es que tiene que aplicarse mejor, porque hay dos. Uno para los funcionarios públicos: aquí los delitos contra la administración pública son de difícil prueba, nadie lleva al notario a pedirle plata a otro, nadie cuando va a cometer un delito de cohecho se deja filmar, nadie deja huellas, pero hay una cosa que es obvia que es el rastro de la plata. En la aduana encontramos personas que se ganaban 300.000 pesos y tenían 300 millones de pesos de capital.

Luego, el segundo, se estableció también para los particulares cuando se enriquecen ilícitamente y eso proviene directa o indirectamente del narcotráfico, de una actividad delictuosa. Es que precisamente se llegó al enriquecimiento ilícito como delito por la dificultad de probar el otro.

Y el testaferrato? Es delito servir de testaferro, y creo que la lucha contra estas organizaciones hay que hacerla en todos los frentes, y uno es el económico. Si este proyecto se aprueba, realmente sería muy difícil. Los procesos que hay son por testaferrato y enriquecimiento ilícito. Se perdería un instrumento importantísimo. El Congreso debería ahondar en esto. Sin reducirlo al narcotráfico, porque eso también afecta la corrupción administrativa. Es un instrumento insustituible y hay que desnarcotizar el debate.

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