LA SABIDURÍA DE SANCHO PANZA ME ENAMORÓ

LA SABIDURÍA DE SANCHO PANZA ME ENAMORÓ

Se ha dicho que cuando Japón se rindió tras la explosión de la bomba atómica, el emperador-dios descendió de su pedestal para hablar, con voz humana. No fue este un detonante en su vida? Durante la Guerra del Pacífico yo era un niño, y al terminar la guerra, el emperador, que era dios para nosotros, descendió de su trono y declaró que era un ser humano común. Esa humillación me impresionó profundamente. Marcó la entrada de la democracia en Japón.

16 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Su infancia marcada por la guerra, y su adolescencia por la ocupación americana lo convirtieron en portavoz de la denuncia de una alienada generación de posguerra...

Sí, creo que la mayoría de los japoneses obvian la guerra, el genocidio atómico, piensan que es cosa de historiadores. Yo creo que si no se denuncian tales atrocidades la humanidad no cambiará. Seguiré hablando hasta que me muera...

Su hijo mayor, Hikari, de 31 años, sufre retraso mental. Usted dice que compartir su vida con él ha sido fuente de inspiración.

Sí, mi hijo nació con una deficiencia mental y sigue teniéndola. Habla y lee como un niño, y requiere de un cuidado constante. Compartir mi vida con él me ha hecho ver el mundo desde otra perspectiva. Me ha llevado a escribir mi experiencia.

Es cierto que usted es maestro en el arte de exorcizar demonios? Sí, yo mismo he descrito así mi trabajo Akumawarai (Lavar los demonios), creo que es importante sacar del hombre esa parte oscura que es difícil de ver. Eso es lo que he intentado hacer a través de la literatura.

Explica esto su obsesión por la salvación del alma? Efectivamente, yo no tengo una creencia, una religión y no creo en Dios. Sin embargo, sí creo que la oración es un aspecto primordial del ser humano.

Se definiría usted cercano al existencialismo de Sartre? Como estudiante de literatura francesa, leí prácticamente todas las obras de Sartre, y en aquella época me influyó muchísimo. Sin embargo, cuando descubrí la necesidad de la oración, me fui alejando de él.

Qué fue lo que determinó esa evolución? A través de la obra Deux patrons, del autor francés Georges Duhamel, descubrí a dos seres excepcionales: Erasmo de Rotterdam y Cervantes.

Cervantes? Ah, Cervantes me apasiona. Curiosamente, los japoneses se sienten atraídos por la figura de Don Quijote. Para mí Sancho Panza es un personaje extraordinario. Su humanismo es desbordante. La sabiduría humana, el conocimiento natural de Sancho me enamoraron.

Cuál es su relación con autores de habla hispana? Fui a México como profesor invitado a un curso de un año en el Colegio de México. Mi intención era estudiar literatura latinoamericana mientras enseñaba literatura japonesa. Allí tuve la oportunidad excepcional de tratar a Gabriel García Márquez y a Octavio Paz. En aquel momento descubrí también a Alfonso Reyes, el fundador del Colegio de México. La poesía de este autor mexicano me entusiasmó. También me impresionó mucho la novela Pedro Páramo del escritor mexicano Juan Rulfo. Y en estos momentos puedo decir que leo asiduamente a Mario Vargas Llosa.

Desde su época de estudiante, ha manifestado su rechazo al Tratado de Seguridad firmado entre Japón y Estados Unidos...

Sí, y sigo oponiéndome radicalmente. Cuando acabó la Guerra Fría, se suponía que el mundo iba a cambiar. Sin embargo, la carrera armamentista está lejos de haber desaparecido, las guerras continúan en Africa, en Yugoslavia... Los países siguen atiborrados de armas. Yo quisiera que los japoneses cancelasen de una vez por todas el tratado de Seguridad con Estados Unidos, y que empezase de verdad una nueva era de paz en Japón -1994 es el sexto año del periodo Heisei (la Era de la Paz) en el calendario japonés-. Pero los japoneses están lejos de ello.

Usted ha sido el tercer premiado con el Nobel en Asia, después de Tagore y de Kawabata. Qué supone esto para Asia? Creo que este premio hará brillar también las otras literaturas de Asia. En mis obras he intentado denunciar la marginación, el aislamiento a que se ven sometidos los asiáticos que han participado como mano de obra en construir el próspero Japón de la posguerra. Creo que el premio me va a dar la posibilidad de poder levantar la voz en defensa de la literatura en otros países asiáticos.

Qué opina de la literatura contemporánea occidental? He leído muchas novelas occidentales que me han servido de inspiración. Gunter Grass, Vargas Llosa... A través de ellos me he expuesto a cosas que están mas allá de la vida real y de la literatura japonesa. Siento una afinidad con escritores contemporáneos de otros países. Estamos obsesionados por los mismos temas, puesto que todos vivimos en la Tierra del Siglo XX.

Es cierto que quiere retirarse de la literatura al terminar su obra Arbol verde en llamas ? No voy a retirarme de la literatura, sin embargo sí voy a dejar la novela. Ya he dicho antes que voy a dejar de escribir este género. Este es un momento de reflexión para mí. La satisfacción de ver a mi hijo Hikari triunfando en el mundo de la música me ha hecho plantearme que mi misión como padre ya está realizada. Ahora necesito repensar toda mi obra, toda mi vida. Quiero buscar un paisaje nuevo. Cuando descubra ese paisaje buscaré también el medio para describirlo.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.