SAN ANDRÉS: UN PARAÍSO ARTIFICIAL

SAN ANDRÉS: UN PARAÍSO ARTIFICIAL

Una playa perdida de la isla de San Andrés fue el lugar de encuentro de un grupo de isleños. Eran las dos de la mañana cuando partieron en una chalupa rumbo a Nicaragua. Dos horas más tarde, mientras la embarcación bordeaba el límite marítimo con el vecino país en el meridiano 80, varias luces provenientes de una lancha bimotor encandilaron a los tripulantes de la modesta embarcación. Era la señal acordada con los tripulantes de la lancha nicaragense, que autorizaba el transbordo de su cargamento de armas a la pequeña nave colombiana.

16 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Las armas que se transportaban bien podrían abastecer a la mitad de un frente guerrillero: cuatro fusiles R-15, tres ametralladoras G-3, tres fusiles AK - 47, una escopeta Fal, un revólver Maxwell, doce granadas de 40 milímetros, tres granadas de fragmentación, un lanzagranadas, proveedores para AK-47 y demás municiones.

A cambio, la tripulación nicaragense recibiría doce kilos de cocaína que enviaría a México y posteriormente a Estados Unidos. Realizada la transacción de armas por droga, cada embarcación retornó a su país. Al amanecer, y mientras la chalupa se aproximaba al archipiélago de San Andrés, los tripulantes fueron interceptados por efectivos de la Armada Nacional.

Después de un intenso tiroteo, los infantes de la Armada capturaron a los traficantes. Doce de ellos se encuentran hoy en la cárcel La Loma , de la isla. Con ellos, pescadores, agricultores, comerciantes, vendedores ambulantes y hasta administradores de empresas, comparten presidio por traficar con droga en la isla. Representan el 90 por ciento de los presos.

Expreso San Andrés Las autoridades isleñas -DAS, Policía, Procuraduría Regional, Dijín- coinciden en señalar que San Andrés es un paso obligado en el tráfico de armas provenientes de Nicaragua, el Salvador, México e, incluso, Estados Unidos. Documentos de inteligencia del Ministerio de Defensa corroboran la existencia de esta ruta.

El trayecto se inicia en la ciudad nicaragense de Bluefields en donde, según autoridades colombianas, varios nicaragenses ofrecen armamento a cambio de droga a intermediarios colombianos.

De la ciudad costera de Bluefields las armas son trasladadas en barco hasta inmediaciones de los cayos de Corn Island, isla nicaragense ubicada a dos horas en lancha de San Andrés. Allí, el armamento es almacenado mientras se consiguen compradores.

Una vez se cierra el negocio en San Andrés, las armas son llevadas en lanchas bimotor -de contextura fibra de vidrio que impiden ser detectados por los radares costeros- a alta mar, en cercanías al meridiano 80, límite marítimo con Colombia.

Después de realizarse el transbordo en altamar, las armas son llevadas al archipiélago colombiano para ser enviadas por barco al interior del país.\ Días después, según informantes de inteligencia militar, las armas son almacenadas en centros de acopio de armamento clandestinos ubicados en Cartagena y Santa Marta, cuando la única autoridad que puede producir, transportar y almacenar armas es Industria Militar (Indumil).

Intermediarios y traficantes de este negocio de las armas han logrado evadir los controles de las autoridades continentales gracias a su creatividad e ingenio. En lo que va corrido de este año, la Policía Antinarcóticos ha encontrado armas camufladas en neveras, estufas, equipos de sonido y hornos microondas. Sin embargo, estas autoridades no tienen cifras para establecer el volumen de armas.

Otro mecanismo empleado por los traficantes para introducir clandestinamente armas a Cartagena y Barranquilla es deshuesar los fusiles, revólveres, lanzagranadas y rockets para esconderlos en electrodomésticos. Por esta razón, y según un oficial de la sección de armados ilegales de la Dijín, los puntos de venta de armamento clandestino más importantes en Bogotá se encuentran en los sanandresitos.

Según la Dijín, esta ruta marítima que se inicia en Nicaragua y cruza San Andrés es una de las tres principales utilizadas por la guerrilla, el narcotráfico e, incluso, la delincuencia común, para ingresar armamento al país. Una vez hacen escala en San Andrés, las armas zarpan hacia nuestro territorio por Panamá, Venezuela y la tradicional vía de acceso: la Costa (los innumerables brazos del río Atrato facilitan el comercio por Urabá).

Cuando las armas llegan a Barranquilla y Cartagena son trasladadas por tierra -generalmente escondida en camiones- a los puntos donde se encuentran sus habituales compradores: los carteles de la droga (Cali y Medellín principalmente), y los frentes guerrilleros (ELN y FARC), como lo afirma la Policía Antinarcóticos de la isla.

Aunque la ruta que hace escala en San Andrés es una de las más utilizadas, existen otros caminos para entrar ilegalmente armas al país (ver mapa).

Las guerras libradas por los gobiernos centroamericanos en contra de la guerrilla salvadoreña (FMLN) y los Contras nicaragenses, ha permitido que Colombia se haya convertido en el comprador más atractivo del continente. Esto obedece, además, a la creciente demanda de sus sectores delictivos (delincuencia organizada, guerrilla, carteles, etc.).

A este respecto, según documentos de inteligencia militar colombianos, con información proveniente de Nicaragua, los Contras , al desmovilizarse, dejaron de entregar alrededor de 40 mil fusiles de combate AK-47. De la misma forma, la guerrilla salvadoreña Farabundo Martí , luego de firmar la paz con el Gobierno en enero de 1993, dejó ocultas miles de armas de combate regular dentro y fuera del país.

Según un experto en el tema, el tráfico de armas podría aumentar en Colombia ante un eventual derrumbe del régimen cubano: Cuba tiene tres veces más armas que Nicaragua, la oferta de armamento se puede disparar y las consecuencias para Colombia serían incalculables .

Polvo por plomo Tres protagonistas de las operaciones, que hoy se encuentran presos, aseguran que el tráfico de armas se inicia en las ciudades capitales del país como Bogotá, Medellín y Cali.

Los cabecillas de los carteles de la droga y la guerrilla identifican sus requerimientos logísticos y establecen contactos con intermediarios que conocen las condiciones en que opera el negocio.

Estos intermediarios se desplazan hasta la isla de San Andrés por una semana o un mes, dependiendo tanto de la oferta del mercado negro de armamento como de las relaciones que se tengan con los traficantes de la isla.

Por cuenta de los carteles o la guerrilla, los intermediarios se alojan en hoteles de dos o tres estrellas e inician el trabajo de investigación , que consiste en conseguir un traficante que establezca los contactos en los cayos de Corn Island.

El negocio se cierra en la isla y su desembolso se puede hacer en dólares o en droga. Un AK-47, fusil de combate fabricado en China que por su versatilidad y potencia es usado por los frentes guerrilleros latinoamericanos, cuesta un millón 400 mil pesos en el mercado negro. Para adquirir este fusil se paga la mitad al cerrar el negocio y la otra mitad, contra entrega.

La coca también tiene su equivalencia en armas de combate: R-15, G-3, AK-47, FAL, Uzzi, granadas de fragmentación, lanzagranadas, proveedores y revólveres tiene su precio en kilos. La oferta y demanda del mercado negro ha establecido que en Nicaragua, por ejemplo, un kilo de coca equivale a 10 fusiles G-3.

Auncuando las autoridades colombianas encargadas de evitar el tráfico de armas no cuentan con cifras que den una panorámica de sus dimensiones, las incautaciones realizadas por la Armada Nacional este año permiten ver una tendencia al aumento en el intercambio ilegal de armamento en jurisdicción de San Andrés.

El cinco de enero de este año, por ejemplo, la Armada Nacional incautó material bélico que puede dejar a 15 personas bien armadas: cuatro fusiles R- 15, tres fusiles G-3, tres subametralladores Uzzi, una ametralladora Madsen, dos lanzagranadas, ocho granadas de 40 mm. tres granadas de fragmentación y 2.104 proyectiles.

En esta ocasión fueron detenidas seis personas, entre las que se encontraban dos nicaragenses tripulantes de la embarcación que transportaba las armas.

Igualmente en julio, la Armada Nacional incautó en las desoladas playas de Rocky Cay un arsenal de armas compuesto por veinte fusiles AK - 47, un fusil Galil, un M-16, una subametralladora de asalto, un M-14 y una subametralladora Mini Uzzi.

Habla un traficante Un reo de la cárcel La Loma de San Andrés cuenta su historia como traficante de armas y su posterior detención.

A mí me dijeron que si me quería ganar un billetico, me fuera para San Andrés. Lo único que tenía que hacer era hablarme con unas personas para traer unas armas.

Me llevaron a la isla con un amigo para hacer las cosas bien. Me dieron toda la plata para comprar las armas y cancelar todo el embarque.

Me pagaron el hotel, pero yo dependía de ellos hasta para tomarme una gaseosa. Ellos iban todos los días hasta nuestra habitación y nos vigilaban para ver si cumplíamos con nuestra labor.

Yo me contacté con un traficante de armas. Ese man era famoso y lo llamaban Cheche . Pero él no aparentaba ser un duro sino una persona sencilla, un vendedor ambulante, de esos que vende gafas para el sol en la playa.

El me dijo que había un cargamento listo para mandarse y que debía darle la plata para cerrar el negocio en las islas esas...en las Corn Island.

Entonces yo le di toda la plata, unos 10 millones, pero no de bruto sino porque los compradores de las armas me obligaron a que les diera toda la plata.

Después de eso, ese man se perdió como un mes y nosotros seguíamos hospedados en el hotel por cuenta de los compradores. Yo lo preguntaba en la calle y me decían que se había ido. Pensé que se había perdido la plata.

Pero un día de sorpresa llegó otro man diciendo que el Cheche lo había mandado para lo del negocito pendiente. Que dentro de dos días iba a llegar a una playa el embarque.

Entonces ahí si nos pusimos pilas y recibimos el armamento. No era mucho porque sólo eran 10 millones. Eran como 10 fusiles con munición.

Lo llevamos a un apartamento que los compradores habían arrendado y fue ahí dónde nos cogió la justicia. Caímos redonditos. Pero mire, en todo este negocio la policía está torcida, esos también traen armas Y se quedan callados con otros envíos .

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