INVIERTA EN CAPACITACIÓN!

INVIERTA EN CAPACITACIÓN!

Cuántas veces un ejecutivo no ha tenido que arreglar una carta hecha por otra persona en computador porque los párrafos se han alineado tabulando cada renglón, en lugar de usar la reglilla. O también que los párrafos están cada uno en un estilo diferente por no usar la función de estilos (no los gramaticales) y por lo tanto el escrito no presenta la uniformidad deseada. Qué tal la planilla electrónica que se convierte en tres porque lo que se quiere describir es, por ejemplo, un proyecto con datos pesimistas, normales y optimistas, por no conocer acerca del administrador de escenarios. O el correo electrónico, en el que un usuario envía todos y cada uno de los mensajes con copia a sí mismo, con el único propósito de dejar el rastro, por no saber del message log .

17 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Estos son apenas unos pocos casos de lo mal que se puede usar un computador. En mis años de experiencia con computadores y habiendo toreado toda clase de usuarios, desde morsos hasta perfectamente negados, he podido apreciar miles de veces cómo se utiliza el computador, no como una herramienta para facilitar el trabajo sino como una que lo dificulta. Muchas veces me ha dado dolor de cabeza al ver cómo algunas personas usan el procesador de palabra o la hoja electrónica de una manera tal, que les saldría mejor hacer el trabajo en forma manual.

Estas situaciones son muy frecuentes, especialmente en aquellas empresas en las que se usa el computador como una herramienta a todo nivel. La causa es que se instalan micros frente a las personas que los van a usar, se les da un rápido y corto curso en procesador de palabra, hoja electrónica y correo electrónico, y listo el pollo. El usuario queda solo frente al muchas veces incomprensible mundo del microcomputador y sus herramientas de productividad. Nunca más se vuelven a acordar de él.

El dinero que se invierta en programas de capacitación continuada, y no solamente puntual, para la utilización correcta y eficiente de los programas, es dinero muy bien invertido. Es placentero recibir una carta para su revisión y ver que no hay que hacerle ningún arreglo a la forma como se hizo, excepto las consabidas correcciones al texto.

Es innegable que todos los programas de productividad son de un poder insospechado e incluyen tal cantidad de funciones que un usuario normal utiliza, aproximadamente, el 20% de ellos. Y lo peor es que frecuentemente salen al mercado nuevas versiones que siempre ofrecen al usuario una mejor forma de hacer las cosas, además de nuevas capacidades y herramientas.

Lo anterior es una razón de peso para que las empresas inviertan en la capacitación de su gente, con el objeto de permitirle usar eficientemente los programas y poder implantar rápidamente las nuevas versiones. Sería muy bueno que implementaran un aula con estaciones en red, para dar sólo un ejemplo, en las cuales se dictarían las clases y se diseñarían cursos según el nivel del usuario. Perfectamente podría -y debería- formar parte importante de su evaluación de desempeño, la forma como utiliza el computador.\ &Claves##\ OPINION

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.