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FORO DEL LECTOR

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El peligro de la pólvora Señor Director: De nada sirven las disposiciones restrictivas de venta de pólvora a menores si los padres la compran y se la suministran. Gasto inoficioso. Y como consecuencia, en algunos casos hay que agregar los de clínica, medicinas, trasplantes. Ese dinero podría servir para educación, alimentación, vestuario, salud de los mismos niños. Ojalá, además de todo lo que han dicho y hecho los alcaldes, el Dama interviniera, pues la contaminación ambiental no la han contemplado. Si esos dineros que queman todos los diciembres algunas familias los donaran a aquellas que no les pueden dar a sus hijos lo mínimo esencial, tendríamos un mejor ambiente. Esa plata quemada es un desperdicio. Además del año que pueden causar.

Fabio A. Ribero Uribe * * * * Señor Director: Qué decreto tan inocuo e ingenuo el del Gobierno Nacional al prohibir la venta de pólvora a menores de edad y adultos en estado de embriaguez. Debió prohibirla totalmente. Uno no entiende por qué no lo hizo, después de tan deplorables resultados en tan pocos días. El Congreso, hace dos años, se comprometió a expedir una ley que prohibiera la venta de pólvora y no lo ha hecho. ¿Será que los dueños del negocio son buenos electores? Con este decreto, el Gobierno, en lugar de ayudar, dio pie para poner en apuros a los alcaldes que prohibieron la pólvora en sus municipios. Esta es Locombia.

Álvaro Salazar G.

Cali Protección a los profesores Señor Director: Hay que rechazar las amenazas de un nuevo grupo paramilitar (Las Águilas Negras) contra profesores de la U. del Atlántico. Todos debemos exigirle al Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Uribe, que les garantice la vida a todos los amenazados. Que los directivos se pronuncien y exijan la debida protección a los amenazados.

Jorge Vergara Carbó La memoria no se borra Señor Director: Celebro su editorial ‘Negando el Holocausto’ (16-12-05) sobre los cínicos propósitos de desconocer el holocausto judío a manos de los nazis. La memoria del imperdonable suceso debe perdurar y dejar sin fundamento el revisionismo malintencionado, para que nunca más se repita una vergüenza semejante para la Humanidad. ¡Nunca más! Jaime Hoyos M. D.

Armenia (Quindío) Pasajeros en el aire Señor Director: El gobierno de España, con la resolución de suspender los vuelos de Air Madrid, sin avisar previamente y con suficiente antelación, logró una hazaña que hasta ayer parecía imposible: dejar suspensos en el aire a 120 mil pasajeros. La asociación internacional IATA debería condecorar a nuestra Madre Patria por tan considerado trato a sus hijos de América Latina, contribuyentes, los unos al trabajo y los otros al turismo.

Jorge Arbeláez Manrique .

Señor Director: En referencia al editorial ‘Guillermo Cano, 20 años’, caigo en la cuenta de que pasaron ya 20 años de la muerte de don Guillermo Cano, 17 de la de Luis Carlos Galán –que también fue periodista–, siete de Jaime Garzón y vamos para cinco de Orlando Sierra, subdirector de La Patria. La impunidad sigue reinando. Como si la justicia en este país también se sintiera amenazada. ¿Será? Me parece justo y oportuno el recuerdo del señor Cano. Con su muerte le causaron un daño enorme a la prensa. Si él viviera, El Espectador sería un diario, no semanario. Fue un periodista claro y valiente. Pero en esos tiempos, el que se atreviera a atravesarse en el camino de Escobar estaba sentenciado. La sentencia de muerte siguió con los nuevos capos, con las Auc. Y esto no termina en una nación sembrada de fosas comunes. ¿Qué país, no? José María Muñoz Bogotá * * * * Señor Director: Guillermo Cano, de los pocos personajes honorables en el país (q.e.p.d), murió por culpa de la peor lacra que arrastra el país desde hace casi tres décadas: la mafia del narcotráfico, que empezó con el cartel de Medellín y asesinó por todo el país; un cáncer que invadió casi todas las esferas; que nos dio mala fama en todo el mundo y que los colombianos dejamos crecer como bola de nieve.

Jorge Segura Bogotá .

Guillermo Cano y otros crímenes impunes .

Los u’was y la riqueza.

de la Tierra Señor Director: No está perdida la lucha del pueblo u’wa sobre su territorio. Lo amparan múltiples normas constitucionales y legales y la solidaridad nacional e internacional. A la Oxy la sacaron con una amenaza de suicidio colectivo y una tutela que, frente a dos conceptos contradictorios de la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado, permitió, por lo menos transitoriamente, que prevaleciera la intangibilidad de sus lugares sagrados sobre la exploración y explotación de hidrocarburos. Renace el problema porque el afán del dinero, en especial ahora que el 20 por ciento de Ecopetrol pasará al sector privado, predominará sobre la conservación de la madre Tierra.

Luis Eduardo Saavedra Salazar Bogotá * * * * Señor Director: Se debe felicitar al Gobierno por autorizar la exploración petrolera en territorio u’wa. No es posible que el bienestar de 40 millones de colombianos dependa del capricho de 2.000, que constituyen la población u’wa. Máxime cuando ese capricho se fundamenta en inventos religiosos de última hora, como aquello de que el petróleo es la sangre de la Tierra. He investigado, y en la cosmogonía original u’wa no existía tal creencia, entre otras cosas porque no conocieron el petróleo sino hasta el siglo XX. Por otra parte, bastaría con que el Gobierno le regalase a cada líder de la tribu una camioneta 4x4 y ya veríamos cómo no les importaría quemar la sangre de la Madre Tierra.

Sergio Galvis Bogotá * * * * Señor Director: ¿Hasta cuándo vamos a seguir los colombianos indiferentes ante las injusticias con miles de compatriotas? Ahora aparece la noticia de que los u’was perdieron la batalla, serán invadidos y las tierras, depredadas. Pero nadie dice nada, como si estos indígenas no fueran colombianos. Poco nos importa su suerte. Como tampoco a pocos les ha importado el futuro de nuestras tierras, diariamente fumigadas, y de nuestras reservas naturales...

Al menos, Ecuador protesta.

Carmiña Vélez Bogotá.

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