MICROEMPRESARIOS, A VER EN GRANDE

MICROEMPRESARIOS, A VER EN GRANDE

El debate presidencial pasó de nuevo sobre el tapete el tema de las microempresas y fue, sin lugar a dudas, uno de los temas de campaña que los dos candidatos más supieron resaltar, ya que en un país donde el desempleo bordea el 10 por ciento, la expectativa de tener su propia empresa llega al corazón de todo aquel que sueña con emplearse, pero siendo él mismo su propio patrono. Habiendo sido elegido presidente de la República Ernesto Samper, quien desde antes de la campaña ha insistido en el tema de las microempresas, salta la duda de cómo será el desarrollo de las microempresas ya que este experimento se probó en el pasado y los resultados no fueron los mejores.

03 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Recordemos que en la presidencia de Belisario Betancur se promovieron las microempresas como mecanismo de reincorporación de la subversión al aparato productivo y se prestaron, en ese entonces, hasta cinco millones de pesos a bajo interés y largo plazo para todo aquel que deseaba reincorporarse a la vida civil e igualmente para profesionales del sector agropecuario.

El proyecto fue financiado con recursos del Banco Mundial y muchos de ellos se pueden dar por perdidos porque nunca llegaron a formar parte de las microempresas, sino que se invirtieron en vehículos, mejoras a la vivienda y enseres.

Otros tantos que si llegaron a su destino se diluyeron en costos preoperacionales, intereses y pagos de nómina, hasta que de microempresario se pasó a deudor indigente.

En el gobierno de Virgilio Barco también se utilizó la figura de los microempresarios dentro de los acuerdos de paz y los resultados no distan mucho de los obtenidos en el anterior Gobierno. Así las cosas, cabe preguntarse qué pasó?. Será que las microempresas no sirven? Qué hacer para no cometer los mismos errores? En primer lugar, hay que decir que las microempresas sí sirven y son la mayor fuente de recursos de los países asiáticos. En Colombia, cuando han sido auspiciadas por la empresa privada, han funcionado.

Ahora bien, las microempresas individualizadas y aisladas no constituyen unidades fuertes de acumulación y más bien lo son de supervivencia. Desde este punto de vista, pueden ejercer una buena función social, pero difícilmente pueden serlo del desarromayor, o mejor de una empresa más grande en la que tenga asegurada la colocación de la totalidad de su producción y de sus ventas; y constituir, así mismo, para la entidad superior, un agente que le permita innovar, agilizar los desarrollos y dar una rápida respuesta de servicio al cliente.

El microempresario no debe tener problemas ni de capital de trabajo, ni de comercialización, ni de asistencia tecnológica, ni barreras para adquirir los activos productivos.

Las empresas mayores, bien sean productoras, ensambladoras o comercializadoras deben proveer a los microempresarios, mediante anticipos, de los recursos necesarios para financiar su producción. Igualmente, la asistencia técnica para el desarrollo de prototipos y la capacitación, si es menester, de la mano de obra son, por decirlo de alguna manera, sus socios industriales. El microempresario es a su vez su mano de obra especializada altamente calificada, pero con medios de producción industriales y financieros.

El margen de utilidad del microempresario, por lo general, no es de gran magnitud pero se compensa por la baja carga financiera y la alta productividad lograda con la especialización y la transferencia de tecnología.

Otro aspecto importante es la ubicación de los microempresarios, quienes deben situarse en parques industriales con el propósito de compartir recursos y especialmente infraestructura. En una bodega, por ejemplo, se pueden ubicar muchas microempresas afines, lo que disminuiría los costos de producción.

Conviene que los microempresarios se agremien junto con empresas mayores y comercializadoras de un mismo producto y sector.

También es necesario que los gremios constituyan centros de desarrollo tecnológico bien sea propios o en convenio con instituciones como el Sena, no solo para lograr mejores desarrollos sino también para adaptar las nuevas tecnologías, lo que se hace posible a través de la ley de ciencia y tecnología; y con el acuerdo 018 del Sena es posible capacitar la mano de obra especializada en el corazón de cada oficio.

Por último, en los países en los que las microempresas han sido base para su desarrollo como los países asiáticos, se ha tomado el modelo japonés de hacer que en el grupo comercializadora-ensambladora-microempresario participe la banca, la que ,por lo general, es la dueña de la comercializadora. La participación de la banca es buena, en especial cuando se trata de financiar las operaciones de comercio exterior.

Banca, comercializadoras, ensambladoras, microempresarios, gremios, Sena, bolsa de valores y ahorro del público es lo que se puede denominar modelo de macroorganización empresarial , el que ha tenido éxito en los países que se ha implementado y que dejo como propuesta con el ánimo de contribuir con ideas para que el empeño de crear trabajo con la figura de las microempresas no se convierta en una frustración más y, por el contrario, se puedan aprovechar nuestras experiencias y las de otros para sacarle partido a esta gran oportunidad que es programa de gobierno.

(*) Autor de los libros La Gerencia del Futuro y La Macrogerencia Empresarial , y presidente de Legislación Económica, Caracas-Venezuela.

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