DECOMISAN BOAS UTILIZADAS COMO ATRACTIVO FOTOGRÁFICO

DECOMISAN BOAS UTILIZADAS COMO ATRACTIVO FOTOGRÁFICO

A la presencia de perros y gatos en su sector, los vecinos del barrio Lleras Restrepo, en el suroriente de Cali, debieron sumar la aparición de tres boas constrictor que habrían mordido a dos menores, por fortuna sin consecuencias graves. La denuncia oportuna de las gentes permitió ayer el decomiso en el sector de cuatro boas, a las que les fueron arrancados sus colmillos para ser utilizadas como atractivo en promociones fotográficas.

05 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

El operativo fue adelantado por la Asociación Defensora de Animales del Valle (Adavalle) y la Policía Metropolitana, en la calle 72 número 26D-23 del barrio Lleras Restrepo. Los animales fueron encontrados en poder de los hermanos fotógrafos Elías y Adolfo Garcés.

Según el artículo 81 del Código Departamental de Policía y la Ley 84 de 1989, la persona que sea denunciada o sorprendida con animales de fauna silvestre en zonas residenciales, deberá entregarlos a la Junta Defensora de Animales o a la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CVC).

La comunidad dio a conocer la existencia de las boas cuando tres, de diez, se escaparon y causaron pánico en la zona.

Se indicó que dos niños fueron mordidos por los ofidios, pero la versión fue desmentida por los hermanos Garcés, pues -dijeron- son inofensivas porque carecen de colmillos y eran manipuladas para que la gente se tomara fotos con ellas.

Elías Garcés precisó que de los diez animales que se tenían solo quedaban cuatro, pues las restantes fueron vendidas a otros fotógrafos a ochenta mil pesos cada una, el mismo precio al que las habían comprado en el zoocriadero de Sabaletas, en la vía a Buenaventura. Agregó que las que se escaparon fueron recuperadas.

Sin embargo, no acreditaron ningún documento por la compra ni autorización de la CVC para tenerlas o trabajar con ellas. Los hermanos Garcés cobran dos mil pesos por cada foto y aseguran que es el derecho al trabajo como lo hace cualquier circo .

Señaló que estos animales no se pueden soltar pues no saben cazar fuera de su hábitat natural y están acostumbrados a que les lleven cada mes cuatro conejos, cinco pollos y ratones vivos.

Según Luis Carlos González, biólogo de la Universidad del Valle, los animales de fauna silvestre son de prohibido comercio y están protegidos por la Ley, aunque los criados y mantenidos en zoocriaderos son de lícito comercio, como las boas, babillas, chigiros y otras especies.

Estimó que los ejemplares decomisados no pueden proceder de zoocriaderos pues tienen tres metros de largo y cerca de seis años de edad, y en el Valle, los centros de reproducción no tienen más de dos años de instalados y uno de legalizados.

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