ADIÓS A LAS VARICES

ADIÓS A LAS VARICES

17 de octubre 1992 , 12:00 a. m.

No es una técnica nueva, en Estados Unidos y Europa se conoce hace miles de años. En Colombia, desde hace veinte se trabaja para disminuir las molestias que provocan las venas varices (venas superficiales), que responden a estrógenos, hormonas femeninas.

Las várices transportan el 10 por ciento de la sangre de las piernas, y el 90 restante lo ejecutan las venas profundas de los músculos. Cuando se presenta un problema en ellas es porque existe un daño en el sistema valdular de las venas superficiales, es decir, que no sube la sangre de abajo hacia arriba sino al contrario.

Es ahí cuando la vena varicosa se dilata y no funciona correctamente. Es por ello que con la escleroterapia, una técnica que se está implementando en los últimos años, se busca que estas venas no transporten más sangre. La aparición de estas venas se debe al uso de anticonceptivos, embarazo, factor herencia y una vida sedenta-ria que no permita que se ejerciten los músculos del cuerpo. El tratamiento es sencillo y poco doloroso si se acude cuando se inicia su aparición. La escleroterapia consiste en la aplicación de una droga que se coloca dentro de cada una de las venas o vasitos. La terapia funciona porque al colocar la droga, la vena se irrita y se inflama a tal punto que se pegan las paredes internas y desaparecen , dijo Hernán Perlaza, médico familiar que trabaja esta técnica. En Cali se presentan pacientes desde los 14 años de edad hasta los 75, siendo la mayor incidencia personas entre los 25 y 35 años. Estudios realizados demuestran que el 60 por ciento de los pacientes acuden a la escleroterapia no solo por el factor estético, sino por las consecuencias que desencadena este problema si no se tratan. Es así como los calambres, las piernas hinchadas, pesadez, problemas de funcionalidad, músculos débiles y dolor al caminar, ocasionan molestias que con la terapia se solucionan. Según Perlaza, es importante tener en cuenta que existen cuatro tipos de varices: el vasito que es el que tienen la mayoría de las personas jóvenes y es el más leve; la vena verde o reticular; la vena que se palpa, y la vena grande que son las que se presentan en la tercera edad. Cuando se determinan con una evaluación física los diferentes tipos, se puede iniciar el tratamiento. Se empieza desde los vasos más grandes a los más pequeños y de arriba hacia abajo (muslo, pierna y pie). Luego, por medio de una lupa, se inyecta la droga con una jeringa desechable y una aguja fina. Al introducirla se produce un poco de calor o ardor que a los 4 o 5 segundos desaparece. Se le coloca al paciente unos algodones con esparadrapo para evitar morados y por último, dependiendo del grado de severidad se utiliza una compresión externa que pueden ser solo los algodones, vendaje o una media de presión que son mandadas a hacer sobre medida. Para este tratamiento las únicas contraindicaciones son no tener tromboflevitis (obstruccción en las venas profundas), problemas de infección en la piel y antecedentes de alergia.

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