Más crecimiento en Colombia por comercio: Lamy

Más crecimiento en Colombia por comercio: Lamy

El viraje que algunos gobiernos de América Latina están dando hacia políticas de izquierda no generan temor de un posible retroceso en los procesos de libre comercio.

29 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

Para el director general de la Organización Mundial del Comercio, Pascal Lamy, más bien lo que estos gobiernos cuestionan es el tipo de gestión que se adopta, pues el objetivo es lograr que la globalización produzca menos perdedores y más ganadores.

Lamy se refirió también a los resultados preliminares de las revisiones comerciales, de las que Colombia hizo parte la semana pasada, y señaló que no hay indicios de corrientes políticas proteccionistas. También mostró su optimismo por la reanudación del calendario de negociaciones de la ronda de Doha, interrumplidas desde junio pasado. ¿Los resultados preliminares de las revisiones comerciales realizadas en lo corrido del año -incluida la de Colombia- les hace pensar que los países sí están dando pasos efectivos hacia la liberalización o se notan indicios de proteccionismo? Por el momento no hay indicios de que los países estén dispuestos a adoptar políticas comerciales proteccionistas, pero el peligro está ahí. De ahí la importancia de reanudar las negociaciones del Programa de Doha para el Desarrollo que es el mejor seguro colectivo contra el proteccionismo al que nos veríamos abocados si fracasaran estas negociaciones.

En el caso concreto de Colombia, el Gobierno ha desarrollado en los últimos diez años una política ambiciosa de reformas en muchos sectores de la economía, especialmente en el de servicios, que han producido indudables progresos. Ello ha contribuido a un crecimiento sólido de la economía y a una reducción de la pobreza. Colombia es un ejemplo de cómo una mayor apertura comercial, junto con las necesarias políticas de acompañamiento y de modernización, pueden traducirse en un mayor crecimiento. El reciente examen de la política comercial de Colombia que acabamos de concluir ha puesto todo ésto de manifiesto.

¿Hasta qué punto el viraje en la política de algunos países hacia la izquierda (casos Venezuela y Bolivia, por ejemplo) representa un escollo para la liberalización mundial del comercio? En los debates que hay en el seno de la izquierda, la cuestión no es si la apertura del comercio debe ser resistida sino cómo compartir mejor los beneficios de la apertura. Una cuestión similar es cómo gestionar mejor la globalización para que ésta produzca menos perdedores y más ganadores.

La experiencia nos demuestra que el comercio es un factor decisivo para el desarrollo, pero por supuesto que no es suficiente ya que por sí solo no puede solucionar los problemas económicos de ningún país.

Una apertura comercial hay que complementarla con una gestión gubernamental sólida y eficaz y con instituciones legales adecuadas. Es importante que los políticos trabajen para que los beneficios de un aumento del comercio se repartan ampliamente y de manera equitativa. Esto depende en gran medida de políticas domésticas adecuadas.

¿Qué expectativas tiene frente a la reanudación de las conversaciones de la ronda Doha? En las últimas semanas he mantenido contactos con representantes de muchos países miembros de la OMC. En Ginebra y en otras capitales se han producido reuniones a distintos niveles y se han prodigado los contactos exploratorios para tantear cómo están las cosas a nivel político. Todo eso, y las declaraciones de ministros y de grupos de países como el reciente Foro de Cooperación Asia-Pacífico, o mi reciente asistencia a los actos del veinte aniversario de la Ronda Uruguay en Montevideo, me permite llegar a la conclusión de que hay un interés general para reanudar el trabajo del Programa de Doha para el Desarrollo. Es por ello que he alentado a reiniciar el trabajo técnico en Ginebra. Ahora mismo creo que estamos a medio camino entre la diplomacia discreta de los últimos meses y la vuelta a la negociación plena.

¿Los cambios en las mayorías del congreso de E.U. pueden llegar a tener algún impacto en las negociaciones que impulsa la OMC? ¿Qué se puede esperar frente a su política comercial? Dada la enorme inserción de Estados Unidos en la economía mundial, su política comercial es bipartidista. Mira al largo plazo, más allá de polémicas políticas coyunturales. En este sentido no espero grandes cambios en la actitud de E.U. ante los retos a los que debemos hacer frente para mantener y solidificar el sistema comercial multilateral.

TRATADOS BILATERALES VS. MULTILATERALES El multilateralismo, representado por la OMC, y los acuerdos regionales o bilaterales pueden coexistir. Si un país mantiene como prioridad el sistema multilateral de comercio y al mismo tiempo tiene una política comercial regional o bilateral puede obtener sinergias importantes, asegura Pascal Lamy, quien señala que no hay que olvidar que hay muchos asuntos importantes, como el de los subsidios agrícolas, la pesca o las reglas anti dumping que nunca se resolverán bilateralmente. “Mi consejo es que los países dediquen la mayor parte de sus energías a los acuerdos multilaterales y que apuesten por los bilaterales como un complemento”.

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