CUBA Y EE.UU. FIJAN UNA CITA EN LA HABANA

CUBA Y EE.UU. FIJAN UNA CITA EN LA HABANA

Delegaciones de Estados Unidos y Cuba volverán a reunirse el 24 de octubre, esta vez en La Habana, en la primera sesión de seguimiento del Acuerdo de Nueva York que el pasado 9 de setiembre regularizó las relaciones migratorias entre ambos países. El anuncio fue hecho un día después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos anunciara que Washington ya no se opone a las líneas directas de teléfono con Cuba, que fueron suspendidas como parte de las sanciones económicas impuestas hace treinta años a ese país.

07 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

El anuncio del restablecimiento de las comunicaciones internacionales con Cuba fue interpretado ayer por algunos círculos diplomáticos latinoamericanos en Washington como una nueva señal de la celeridad del cambio en las posiciones de EE.UU. y el régimen de La Habana. Visión que fue reforzada con el anuncio de la reanudación de las negociaciones directas entre los dos gobiernos.

Durante la llamada crisis de los balseros , durante la cual unas 30.000 personas salieron de la isla hacia La Florida en precarias balsas en agosto, La Habana propuso a Washington un diálogo a fondo sobre todos los temas del largo contencioso entre ambos países y muy especialmente sobre el embargo económico al que está sometido el régimen de Fidel Castro. Sin embargo, ante la negativa de Washington a esta propuesta, Cuba accedió a una negociación bipartita sólo en cuanto a la cuestión migratoria.

El acuerdo logrado en Nueva York, anunciado el 9 de setiembre, incluyó el compromiso de que ambas partes volverían a reunirse a más tardar 45 días después a fin de evaluar la puesta en vigor de lo acordado.

Durante la incontrolada emigración cubana entre agosto y setiembre, Washington ya había cambiado un aspecto significativo de su política hacia el régimen cubano. EE.UU. abandonó la política de conceder asilo automático a los cubanos -que eran tratados como una excepción entre los inmigrantes ilegales que llegan a ese país- y confinó a los balseros indefinidamente en su base aeronaval en Guantánamo, Cuba, y en establecimientos militares estadounidenses en Panamá (cuyo gobierno accedió a su permanencia allí por seis meses).

Según el acuerdo de Nueva York, el regreso voluntario a Cuba de los balseros confinados seguirá siendo arreglado por los conductos diplomáticos . El tema será uno de los centrales en la próxima negociación en La Habana, estiman observadores.

El confinamiento indefinido de los balseros cubanos en instalaciones militares estadounidenses, aunque fuera de EE.UU., crea potenciales problemas políticos que sin duda interesa a Washington prevenir, y abre así posibildiades para un quid pro quo , de acuerdo a los observadores.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.