Para hacer películas solo se necesita un celular

Para hacer películas solo se necesita un celular

Las películas de Felipe Cardona duran segundos o no más de tres minutos. No son producidas en Hollywood ni en ninguna de las industrias del séptimo arte. Las hizo con un teclado y una pantallita, que caben en la palma de la mano, pero le han dado brillo de genio cinematográfico. Este caleño se cansó de no poder hacer cine por lo costoso y de ver solo lo que ponen en pantalla los europeos y gringos. Como cámara le echó mano a un celular, del que se hizo experto en encuadres. Busco artistas criollos y a grabar, como en cualquier filme.

26 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

Su cortometraje El gol de cabeza le ha valido ganar ‘El Micromovie Award’, en Berlín (Alemania), el primer festival de cine hecho con celulares.

Pero si lo de Cardona es puro video, Robinson Mora se arriesgó a poner su poesía en mensajes de texto para causar corrientazos a sus destinatarias.

“Tocar tu suave teclado, ver el brillo de tu pantalla...”, les escribe.

Apenas los dispara con el dedo tiene la certeza de que ellas los recibirán .

Una película en casa Si no fuera por el celular, el ingeniero químico Winston Espejo no se habría transformado en director, guionista, productor y camarógrafo; su sobrina Valeria Silva y su mamá Ligia Mojica tampoco habrían podido estar en la pantalla para relatar un susto doméstico, en 12 segundos.

Pero este no es solo juego de familia. La investigadora y profesora Sofía Suárez dice que las empresas de celulares están viendo más que una tendencia. En el mundo hay más de 2.000 millones de celulares y más de 1.000 millones de computadores. En Colombia se estima que son unos 23 millones de terminales, y tres millones de ellos tienen capacidad para ver y hacer videos.

“Es un mercado latente.Más allá de la expansión de equipos, vendrá la de contenidos”, advierte Suárez, directora de Imagen Invisible, que se le midió a organizar el Primer Festival de Contenidos por Celular, Mobility Test.

En esa muestra, el director de cine argentino Julián Andrade, quien ha ganado distinciones internacionales, encontró esfuerzos en medio de la escasez de recursos y sostuvo que es una nueva plataforma para narrar e interactuar.

En países avanzados ya las redes mueven datos de hasta cuatro minutos, pero es un mercado nuevo y en potencia. En Colombia todavía hay ‘analfabetismo’ ante esto.

“La cámara celular en la cotidianidad acerca a gente sin conocimiento audiovisual a la creación de la imagen, lo que rompe mitos y crea una democratización del medio”, agrega Suárez.

Pero en un mundo globalizado, el negocio no se puede rezagar. El pasado Mundial de Fútbol fue una jugadota porque se descargaron goles en unos 300.000 celulares.

La moda toca la academia que ha organizado desde diplomados hasta concursos de cine digital. Los expertos no ven un apocalipsis del cine o la televisión, pero sí una reorganización del universo audiovisual. En E.U. las salas de cine digital se duplicaron.

Pandebono a la pantalla El celular le permitió a Óscar Hincapié presentar una película que evoca uno de los productos típicos del desayuno vallecaucano: Pandebonium. Los hermanos Javier y José Antonio Minotta consiguieron algo que no lograría ni el mejor productor: en una misma 'cinta' enfrentaron al Chavo con Mario Bross.

Santiago Guzmán y Juan Uribe, dos estudiantes de comunicación en la Universidad Autónoma de Occidente, celebraron ya su primer éxito como productores de historias al ganar el Festival con la historia de una mujer violada que se convierte en lobo y devora a su atacante.

A la creación en estos me-dios les falta formar guionistas o quienes elaboren microrrelatos. La tarea está pendiente. Pero no es asunto solo de estudiantes porque el escritor Humberto Jarrín, de 46 años, dice que los literatos no se pueden quedar sin página en este vertiginoso medio. De hecho una poesía suya se quedó con el premio del festival en los mensajes de texto.

Esa es la intensidad de lo que muchos anticipan como un nuevo medio, en el que el tiempo es inexorable. Por al-go poetas como Carlos Clavi-jo se atreven a escribir: “Voy a asegurarme de que los mensajes me salgan a 238 pesos. Si no, este es el último… Te quiero”.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.