CHECHENIA ESTÁ ENTRE LA LUCHA DE CLANES Y MOSCÚ

CHECHENIA ESTÁ ENTRE LA LUCHA DE CLANES Y MOSCÚ

Rusia vive por estos días su primera guerra local en la pequeña república de Chechenia, en el Caucaso, gobernada por todo un personaje y dividida en clanes armados que con la intervención de la larga mano de Moscú, intentan derrocarlo. Chechenia es una pequeña república musulmana en los confines del Caucaso ruso. Tiene menos de 400 mil habitantes y, desde el golpe de Estado de agosto de 1991 que disolvió la URSS está gobernada por un general de aviación del Ejército Rojo que sirvió en Kazajstán en tiempos comunistas y que, el 6 de setiembre de ese año, después de apoyar a Yeltsin contra los golpistas, declaró a Chechenia independiente de Rusia. El general, que sigue en el poder con métodos propios de toda dictadura asiática, se llama Dzhojar Dudayev.

07 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Tradición anti rusa Chechenia es petrolera y tiene una refinería única en Rusia que produce aceites para aviones. La tradición local es anti-rusa. Los chechenes combatieron contra los cosacos durante las guerras del siglo 19 con las cuales estos expandieron el imperio ruso hasta el Caucaso. En 1944 los chechenes fueron deportados en masa por Stalin a Kazajstán, acusados de colaborar con los nazis, que invadieron la región en la II Guerra. En 1957 volvieron, junto a un pueblo vecino, los ingushes, y Kruschev creó para ambos la República Checheno-Ingushetia. La cual existió hasta que en 1992 el parlamento ruso decidió dividirla en dos: Chechenia para los chechenes e Ingushetia para los ingushes.\ Hoy Chechenia es la única república rusa rebelde, que no ha firmado el Tratado Federal, no reconoce a Moscú y se considera un Estado soberano.\ Ni el Kremlin ni ningún país del mundo la han reconocido. Yeltsin intentó en 1991 poner coto a su pretendida soberanía enviando una división de paracaidistas que no logró salir del aeropuerto de Grozni, la capital chechena, y debió abandonar la república dejando el prestigio de Moscú en la picota.

Moscú amenazó, pidió diálogos, trató de fomentar oposiciones locales. Hasta llegó a hablarse, hace unos meses, de una reunión entre Yeltsin y Dudayev que nunca se concretó. Todo en vano. Dudayev, con el apoyo de la poderosa Confederación de Pueblos del Caucaso y de buena parte de la población que lo veía como garante contra la intervención rusa, siguió en el poder.

Zona de libre economía criminal Dudayev ha creado un régimen de culto a su persona y de férrea represión a toda oposición, subordinando a su autoridad los diversos clanes que, desde siempre, han tendido las líneas del odio y la fidelidad en Chechenia. El vice- primer ministro ruso Serguei Shajrai caracteriza a la república, no sin fundamento, como una zona libre económica criminal .

La exhibición de armas es parte de las buenas maneras. Los trenes de carga son sistemáticamente asaltados. Las bandas más temibles de la mafia en Moscú y otras ciudades rusas son dirigidas por chechenes. La policía local cumple ordenes de Dudayev, no de Moscú. Este intentó, incluso, introducir visados y moneda propias.

La tensión entre Grozni y Moscú, la crisis económica de la república y la conducta despótica de Dudayev llevaron las cosas al límite. Algunos clanes empezaron a hablar de oposición. Chechenia se llenó, desde comienzos de agosto, de bandas armadas dirigidas por un comandante opositor que controlan un pueblo, un distrito, una carretera.

Nombres como Beslan Gontemirov, Ruslan Labazanov y Umar Avturjanov se volvieron a lo largo de ese mes sinónimos de zonas liberadas por la oposición contra el gobierno de Dudayev.

Proceso en el cual, por otra parte, era evidente la larga mano de Moscú, ansiosa de encontrar entre los opositores una figura conveniente a sus intereses: desplazar al general Dudayev, adelantar elecciones y procurar el triunfo en ellas de una persona con la cual negociar sin problemas. Umar Avturjanov, presidente del opositor Consejo Provisional, es el candidato con que sueña Moscú.

El Kremlin le dio dinero para pagar salarios y pensiones atrasados y abrir escuelitas en la zona que controla.

En agosto mítines armados bullían por toda Chechenia en favor o en contra de Dudayev. Pueblos y distritos cambiaban de manos en ocasiones dos o tres veces por día. Para inicios de setiembre la oposición decía controlar 6 de los 11 distritos administrativos de Chechenia. Dudayev, fortificado en la capital y otras zonas, acusa a Rusia de prestar a los opositores apoyo logístico.

Luego la oposición avanzó hacia Grozni y se produjeron los primeros choques sangrientos. El Concejo Provisional, con la venia de Moscú, llamó al derrocamiento militar de Dudayev.

La parcialidad de Moscú se hizo descaradamente evidente cuando helicópteros con las insignias de la Fuerza Aérea rusa atacaron posiciones de las fuerzas de Dudayev en Grozni. Aunque todo el gobierno ruso lo niega, no cabe duda de que Yeltsin quiere acelerar el fin de Dudayev.

El regreso de Jasbulatov En Moscú, entretanto, arrecian las críticas contra la política del gobierno.

Chechenia ha hecho posible la vuelta a escena del ex-presidente del parlamento disuelto por Yeltsin a cañonazos en octubre pasado, Ruslan Jasbulatov, chechen de nacionalidad y maestro de la intriga política. Mientras Dudayev y sus opositores denostaban unos contra otros y Moscú vacilaba entre la intervención militar y los coqueteos con la oposición, Jasbulatov conformó un Grupo Pacificador que, a nombre de impedir un baño de sangre, lo ha catapultado al primer puesto de prestigio en su república natal.

La prensa rusa culpa de ello a la asombrosa incompetencia de los encargados de la política interna rusa.

Chechenia, pues, no solo es la primera guerra civil de la nueva Rusia, sino amenaza con reencauchar a un personaje que es quizá el más peligroso enemigo de Boris Yeltsin.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.