Desverdades

Desverdades

Los tres eximios integrantes de la Comisión de la Verdad sobre el Holocausto en el Palacio de Justicia de Bogotá del 6 al 7 de noviembre de 1985 son ciudadanos integérrimos. Son o han sido magistrados de las altas cortes. Su corazoncito palpita por los mártires de la jurisprudencia. Es normal que así sea; sería inhumano pedirles objetividad. No la tienen.

24 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

La cuidadosa lectura del informe preliminar que dieron a conocer con motivo del vigésimo primer aniversario de luctuosos hechos los traiciona. No pasan la prueba de historiadores imparciales. Por subyacente cariño por los colegas sacrificados se exceden en adjetivos que implican juicios de valor.

El informe exuda epítetos y se contradice. El mismo vocablo holocausto, que según el DRAE quiere decir gran matanza de seres humanos, se deriva de la hipérbole periodística.

Más aún, excepto en consignar simpatía por los celadores, cuyo asesinato da lugar a la primera reacción de la fuerza pública, los comisionados tienden a ser indiferentes -en sentido histórico- por los inmolados en el Palacio de Justicia, a menos que sean muertos togados. Es su sesgo.

Amerita igualmente especial atención el caso de los llamados desaparecidos.

Con evidencia muy circunstancial se atribuyen a operativos secretos de las Fuerzas Armadas, que según los comisionados se excedieron en todo, en defensa de las instituciones. En cambio, los que caen cumpliendo su deber ameritan poquísimas líneas, cuando no se les tacha de incompetentes. Hace parte del sesgo.

Todo lo anterior sería comprensible y excusable si no fuese por la hipótesis del vacío de poder, que desnuda el desconocimiento de la cadena de mando militar. Don Sancho Jimeno sí que sabía de eso. Convencido de cumplir con su deber encaró en Bocachica el ataque francés contra Cartagena en 1697. Sólo que el gobernador De los Ríos carecía de todo sentido de estrategia y dejó la defensa a la deriva. No dio directrices claras y cayó la ciudad. El pícaro pensaba desde el primer momento en los términos de una capitulación para salvaguardar su pellejo y sus haberes.

Cuando existe claridad de mando no hay lugar a equivocaciones. El comandante en jefe fija la estrategia: el objetivo es retomar el Palacio de Justicia, preservando la vida de los rehenes. Los asaltantes se engañan al pensar que el poder civil se va plegar a sus exigencias o va aceptar diálogos equívocos. Obténgase su rendición. Se les ofrece un juicio imparcial por la justicia civil. De ahí en adelante, la táctica queda en manos de las unidades en el campo que deben esforzarse por todos los medios para cumplir la misión encomendada. La interferencia del alto mando en las decisiones operacionales en el frente de batalla es no sólo indeseable, sino con frecuencia contraproducente.

Los historiadores militares coinciden en que en Stalingrado naufragó la campaña rusa de Hitler. Allí se exacerbó su tendencia a intervenir en la minucia. Pretendió ejercer de mariscal de campo y general de división.

Enloqueció a Friedrich von Paulus, quien se encontraba en el lugar de los hechos y disentía de las decisiones tácticas tomadas desde Berlín. Se sacrificó un ejército y se perdió la Segunda Guerra Mundial.

Cuál vacío de poder cuando el Presidente acompañado de sus ministros mantuvo una decisión estratégica durante 28 horas, en defensa del bien público según su leal entender. Es torpe ignorancia de elementales principios militares sugerir que el comandante en jefe debía dirigir operaciones. Belisario Betancur salió a decirle al país, no mucho después de que callaran las ametralladoras, que asumió y asumía la responsabilidad estratégica de lo ocurrido. Hay que creerle.

Ex ministro. Historiador .

"Cuando existe claridad de mando no hay lugar a equivocaciones”.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.